El Ministerio de Seguridad de la provincia de Buenos Aires desafectó este martes a más de 400 policías que participaron en septiembre pasado de protestas en varias localidades bonaerenses y en la Quinta de Olivos, donde se encontraba el presidente Alberto Fernández.

La decisión, impulsada por Asuntos Internos de la policía tras la denuncia realizada por la gestión de Sergio Berni, implica que se les retire el arma y queden fuera de servicio hasta que se complete la investigación. Durante los próximos seis meses, pasarán a cobrar el 50 por ciento del salario hasta que se defina si se los desvincula definitivamente de la fuerza o no. Por las protestas, más de 1800 policías fueron sumariados y son investigados. 

La medida se tomó mientras circula por redes sociales una convocatoria similar a la del año pasado para este jueves en comisarias de Puente 12, Pinamar y Mar del Plata en reclamo de nuevos aumentos salariales.

“No cumplen con su misión de policías. No cumplieron con la ley”, dijo el ministro de Seguridad, Sergio Berni, cuando fue consultado este mediodía en declaraciones a radio Mitre respecto de la sanción a los uniformados.

En relación a una nueva protesta, anunciada para el próximo jueves en reclamo de mejoras salariales y laborales, Berni dijo que la medida anunciada hoy “no es ningún mensaje por la protesta pero no somos ingenuos”.

“La protesta tiene que ver con esto. Sabían que a partir del levantamiento de la feria judicial se iban a activar los sumarios. Habíamos dichos que quienes no cumplían con su deber iban a ser sancionados. Hemos cumplido con lo que dijimos que íbamos a hacer”, aseveró el funcionario bonaerense.

Desde la provincia le apuntar a Florencia Arietto, exfuncionaria de Cambiemos en el ministerio de Seguridad de Patricia Bullrich, como una de las impulsoras de la movilización. “Es público que la policía bonaerense va a hacer un reclamo. Estemos atentos porque el kirchnerismo va a victimizarse diciendo que es una sublevación antidemocrática. Nada de eso será, solo personas que ponen el pecho en la calle todos los días pidiendo mejores salarios” aseguró días atrás la dirigente.

En septiembre, miles de policías en actividad, exonerados y retirados protestaron durante tres días por incrementos salariales luego de varios meses de intensa actividad en el marco de la pandemia. 

Las protestas se levantaron cuando el gobernador Axel Kicillof equiparó los salarios de la fuerza con los de la Federal junto a otros anuncios, como aumento de horas extras y adicional por uniforme.

“Hemos visto imágenes espantosas, frente a la quinta de Olivos, en la residencia donde vivo con mi familia. Esas imágenes no pueden repetirse”, dijo el mandatario provincial y agregó: “Si esto es un reclamo salarial, estamos dando una respuesta contundente e histórica. Si no, en otro caso, vamos a comprender que es una cuestión política y es una cosa totalmente distinta”.

Los recursos para esa recomposición salieron del Fondo de fortalecimiento Fiscal bonaerense, creado por el gobierno nacional un día antes con el aumento de la coparticipación a la provincia y la consecuente reducción a la Ciudad de Buenos Aires. Lo que despertó un tironeo e incluso una disputa judicial con la administración de Rodríguez Larreta que aún persiste.