La exgobernadora bonarense María Eugenia Vidal protagonizó este jueves su segunda aparición pública desde el comienzo del año. Fue en el partido de San Nicolás, para encabezar una reunión con dirigentes, intendentes y los bloques de diputados y senadores provinciales de Juntos por el Cambio antes del inicio del período de sesiones ordinarias de la Legislatura bonaerense que el gobernador Axel Kicillof inaugurará este lunes.

La reunión se realizó en un hotel de esa localidad y concluirá este viernes, pero tuvo un momento incómodo poco después del arranque. El intendente Manuel Passaglia tuvo que abandonar su rol de anfitrión por unas horas, para atender una serie de allanamientos que realizó la Unidad Investigativa contra la corrupción de la Policía Federal en domicilios de su familia, a pedido del fiscal federal Matías Di Lello en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de activos. 

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Según detallaron en el PRO se trata de una investigación originada por una denuncia anónima y estuvo casi inactiva desde 2018 y recordaron que Passaglia ha pedido que “se resuelva definitivamente” porque está “basada en falsas acusaciones y una denuncia anónima sin fundamentos”. El despliegue empañó el impacto local del encuentro, pero no frenó las señales que la exgobernadora quería enviar hacia el oficialismo y también al interior de la propia tropa, tanto a nivel provincial como nacional.

Bajada de línea

Vidal no coincide con la designación de la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al frente del PRO, porque expresa al sector más duro del partido amarillo y busca representar a ese mismo sector de votantes. Quizás por eso, el tono de la bajada de línea a toda la tropa de macristas, radicales y lilitos estuvo más cerca de la posición dialoguista que impulsa su mentor, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, que las posiciones que plantea la próxima titular del partido por decisión del expresidente Mauricio Macri.

“Es una etapa de respetar la voluntad popular. Siempre hay que darle tiempo a un gobierno que inicia. Nosotros no descalificamos a las personas. Opinamos o criticamos pero con altura, respeto y propuestas”, les dijo Vidal a los legisladores para confirmar el rol que tuvo en diciembre durante las negociaciones con Kicillof para sancionar la ley impositiva. Ese primer round tuvo un tratamiento accidentado, cruzado por acusaciones del oficialismo, porque un sector se resistió a acatar la decisión negociadora de la exgobernadora apenas se fue de vacaciones.

“No estamos para hacer obstruccionismo, analizaremos caso por caso. Acompañando lo que estamos de acuerdo y marcando nuestras diferencias cuando no“, detalló la antecesora de Kicillof. En otro tramo de su intervención avaló la decisión que promueve el radicalismo de definir los liderazgos de la alianza opositora en las primarias de 2021, un tema que sus pares del PRO miran de reojo, especialmente en la provincia de Buenos Aires.

Vidal fue acompañada por su exjefe de Gabinete, Federico Salvai, y por el exministro de Hacienda nacional y bonaerense Hernán Lacunza, que fue reemplazado en la provincia por Damián Bonari cuando fue designado por Macri en reemplazo de Nicolás Dujovne. Ambos hicieron una exposición sobre la situación económica nacional y provincial, pero también analizaron el último tramo de la gestión de Macri. No hubo detalles de ese análisis, pero se trata de una perspectiva muy demandada por los presentes desde la derrota de Macri y Vidal en agosto y octubre.

La mayor fortaleza de la alianza está en la Legislatura. Juntos por el Cambio posee 43 de los 92 diputados y 26 de los 46 senadores, mientras que el oficialismo que conducen Kicillof y la vice gobernadora Verónica Magario cuenta con 45 bancas en la Cámara Baja y 20 senadores. Vidal les habló junto al titular del bloque de senadores, Roberto Costa y su par en Diputados, Maximiliano Abad.

El miércoles, antes de la visita a San Nicolás, Vidal participó de la reunión de la Mesa Nacional de la alianza que se realizó en el Congreso, antes de la sesión en Diputados del proyecto de para cambiar el régimen de jubilaciones de privilegio de jueces y diplomáticos.

El caso Passaglia

A fines de noviembre la Cámara Federal de Rosario le permitió a la Unidad Investigativa contra la Corrupción de la PFA que continuara interviniendo en la causa por lavado que alcanza al intendente Passaglia y a parte de su familia. El juez federal Marcelo Bailaque había negado esa posibilidad, pero el tribunal de alzada le permitió a esa repartición policial que haga un informe patrimonial a todo el circulo familiar del actual intendente nicoleño. La investigación, según informó el sitio fiscales.gob.ar, la investigación involucra a Ismael José Passaglia (ex jefe comunal y padre de Manuel), Liliana Ana Gaibazzi, Ismael Santiago Passaglia, Manuel Passaglia, María Passaglia y Delfina Passaglia, por enriquecimiento ilícito y lavado de activos.