Ocurrieron dos muertes en una semana en el Complejo Penitenciario Zona Norte, donde funcionan las unidades 46, 47, 48 y una alcaidía departamental, dependientes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB). Las fuentes consultadas por este diario denuncian graves irregularidades. Interviene la Fiscalía 1 de San Martín.
Pedro Fernández Centurios tenía 58 años, estaba alojado en la Unidad Penal 47 y murió el lunes 1° de junio en el Hospital Eva Perón del partido bonaerense de San Martín, a causa de un shock séptico (paro cardíaco e insuficiencia renal). Estaba bajo la tutela del Departamento Judicial de La Matanza.
La precariedad institucional
Un detenido en esa cárcel mantuvo un diálogo con Tiempo y aseguró: «Nuestro compañero hace mucho tiempo venía reclamando que lo saquen al hospital. Los penitenciarios siempre decían que no tenían móvil disponible ni personal. Acá no hay nada de medicina, la atención es esporádica y prácticamente nula. Es decir, si alguien tiene alguna enfermedad en la cárcel se muere».
Cabe destacar que todos los informes elaborados por los organismos de Derechos Humanos indican -en forma clara y precisa- que la primera causa de muerte en el encierro es por falta de atención médica. Es algo que muestra un gran desprecio por la vida humana, porque podrían evitarse.
En esta línea, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) ha recomendado a las autoridades provinciales repetidas veces que la posible solución es que los presos accedan a la salud pública, no penitenciaria. Porque a lo largo de la historia ha funcionado de forma defectuosa.
Los hechos ocurridos
Según el parte informativo confeccionado por la oficial de servicio, subalcaide (E.G) Camila Leonart: El día lunes siendo aproximadamente las 00:50 horas, atendió una llamada telefónica por parte de la custodia del Hospital Eva Perón, el sargento 1ro (EG) Raúl Herrera, quien la pone en conocimiento que Fernández Centurión había muerto.
El hombre se encontraba internado desde el pasado 28 de mayo en el hospital antes mencionado con un diagnóstico de «insuficiencia renal grave». Los profesionales de la salud informaron que murió por un shock séptico (paro cardíaco e insuficiencia renal).
Muerte de otro detenido
Jonathan Ceballos Chávez tenía 44 años, estaba alojado en el pabellón 3 de la Unidad Penal 46, murió el martes 2 de junio. Estaba con su pareja en la pieza de visitas íntimas, de repente sufrió un ataque. Su tutela la tenía el Juzgado de Ejecución Penal N° 1 del Departamento Judicial de Mercedes.
Según el informe confeccionado por el encargado de turno, subalcaide (EG) Matías Cabana: siendo aproximadamente las 12:50 horas, fue puesto en conocimiento por el encargado de Salón de Usos Múltiples (S.U.M), cabo (E.G.) Pablo Anzoategui, sobre que un detenido habría sufrido un ataque.
Entonces los detenidos agarraron una frazada y lo llevaron corriendo al área de sanidad de ese penal. Allí Ceballos Chávez fue examinado por la jefa subalcaide (E.P) María Pérez Cortez, quien intervino en la atención inicial, tras realizar la correspondiente evaluación clínica, se constató la presencia de signos vitales.
Por eso le practicó maniobras de RCP por algunos minutos, advirtiendo que se trataba de un cuadro que requería atención de mayor complejidad. Entonces se dispuso su traslado urgente a un nosocomio extramuros más cercano, que es el Hospital Bocalandro de San Martín. Allí los profesionales de la salud informaron que estaba muerto.
La pareja de Ceballos Chávez
Jesica Jacqueline Penoff, era la pareja de Ceballos Chávez: “Nos encontrábamos solos en la habitación de encuentro familiar, manteniendo relaciones sexuales. Hasta que en un momento, él se descompensa y se golpea su cabeza con el borde de la cama», declaró.
Y completó. «Por eso empecé a pedir ayuda y salí corriendo de la habitación hasta que me crucé con dos detenidos que lo fueron a verlo a la pieza, lo encontraron en el piso desnudo, lo metieron en una frazada y lo llevaron corriendo a sanidad».
Según contaron a Tiempo los compañeros de encierro del fallecido: «Jonathan estaba tomando cocaína y a eso le sumó un viagra, era nuestro amigo. El problema es que todo lo que consumió fue comprado en el pabellón 2, que es el mercado de drogas del penal con autorización de los penitenciarios. Ahora solo queda esperar el resultado de la autopsia».
En lo que va del año ya se constataron al menos cuatro muertes en los penales del Complejo Penitenciario Zona Norte. También se desató una ola de graves denuncias por parte de los estudiantes universitarios de la Unidad Penal 48.