En una plaza semi colmada pero con el escenario ubicado delante de la pirámide de Mayo el Consejo Directivo de la CGT organizó un acto con fuertes críticas al gobierno nacional y para conmemorar el día del trabajador y la trabajadora, como decidieron denominarlo.

En el acto que había sido convocado con un carácter “ecuménico” para conmemorar el aniversario del Papa Francisco tuvo como oradores a los integrantes del triunvirato que conduce la central, Octavio Argüello, Cristian Jerónimo y Jorge Sola.

La CGT aseguró que no va a retrocederá un centímetro, descartó un paro general y llamó a construir un nuevo contrato social con empresarios y pymes
El acto comenzó con el himno nacional y concluyó con la marcha peronista.

Los sucesivos fallos de la justicia contrarios a la suspensión de la reforma laboral forzaron un cambio de eje y los discursos desviaron su carácter religioso y apuntaron a criticar al gobierno nacional pero no contra los representantes del poder Judicial que no resultaron interpelados de manera directa por ninguno de los oradores.

Octavio Argüello fue el encargado de abrir el acto y desarrolló el discurso más encendido aunque no arrimó definiciones sobre el rumbo a seguir.

Por la mañana, Jorge Sola había adelantado a Futurock que la intención sería implementar “una medida de fuerza mucho más fuerte”.

La expectativa de que se anunciaría un quinto paro general contra el gobierno para salir de la encerrona judicial que atraviesa la reforma laboral se fue disipando con el transcurso de los discursos que, en general, apuntaron a consolidar un frente de unidad con el empresariado local por el “desarrollo, la producción y el trabajo”.

La CGT aseguró que no va a retrocederá un centímetro, descartó un paro general y llamó a construir un nuevo contrato social con empresarios y pymes
Jorge Sola convocó a un nuevo Contrato Social.
Foto: Damian Dopacio / NA

El dirigente camionero advirtió al gobierno que “la paciencia se terminó” y para sorpresa de los presentes, interpeló a los trabajadores recogiendo a su manera el slogan camporista: “unidos somos fuertes y organizados seremos invencibles” desafió y concluyó que “la única lucha que se pierde es la que se abandona”.

Desde el público presente se hizo escuchar bajo la forma de un cántico tribuerno el reclamo de “paro, paro, paro, paro general”.

Fue Cristian Jerónimo el que recogió el guante y descartó explícitamente la posibilidad de convocar una nueva medida de esa naturaleza. El dirigente del vidrio señaló que “los que dicen paro general les decimos que ‘no existen’” y, se defendió, “desde la CGT decimos con claridad a los que nos critican que siempre estuvimos al frente de esta lucha” aunque, aclaró, “defendemos el trabajo y el desarrollo con responsabilidad y con firmeza. No venimos a confrontar por confrontar sino a marcar un límite a este gobierno”.

Para Jerónimo, “no podemos retroceder un centímetro” ni tampoco “quedarnos en silencio” en un “momento donde las políticas económicas de este gobierno golpean a los trabajadores y trabajadoras, a los jubilados y a las pymes”.

El dirigente del vidrio interpeló a “las empresas nacionales y las pymes que generan empleo” y les advirtió que “es el momento de estar juntos” porque el movimiento obrero no es enemigo de la producción sino su principal aliado. Sin trabajadores no hay empresas y sin empresas no hay trabajo. Tenemos que estar más unidos que nunca, más allá de los matices y las diferencias”.

Por último Jorge Sola insistió con reclamar al gobierno por su falta de disposición al diálogo.  El dirigente del seguro señaló que los funcionarios del gobierno están “divorciados del diálogo al que una y otra vez hemos reclamado como representantes gremiales, sociales y políticos porque está CGT representa todos los intereses. Los de los trabajadores que votaron a este gobierno y los de aquellos que no lo votaron”. Allí sí apareció una referencia al Papa, el dirigente dijo que “como decía Francisco, somos de la cultura del encuentro con los que piensan como nosotros como los que no”.

Para Sola se trata de “un gobierno encerrado en sus teorías” y denunció que “no hay libertad posible cuando no hay justicia social”.  

Esta CGT, dijo, “necesita que todos acompañemos a imaginar una Argentina con futuro, en la unidad de todos: de los que tienen mucho y los que menos tienen, pero siempre en la comunidad organizada”. Por último, dijo, “protestar y reclamar es nuestra responsabilidad y lo vamos a hacer como lo hacemos en cada uno de los gremios”.

Sin embargo, remató, “no basta solo con protestar. Convoco a dar un paso más: seamos capaces de crear futuro. Queremos ir a un nuevo contrato social, que la justicia social sea lo importante en un proyecto de gobierno a sabiendas de que se trata de construir desde lo que se destruye”.