La atención este jueves estuvo concentrada en Casa Rosada. El presidente Alberto Fernández preparaba el DNU con nuevas restricciones para paliar la pandemia de Covid-19. Mientras tanto, en el Senado de la Nación se trató con urgencia el proyecto enviado por el Gobierno Nacional que tiene como finalidad establecer por ley parámetros sanitarios generales y medidas contra Covid-19 en todo el país.

El tratamiento del proyecto estuvo cruzado por la cadena nacional del presidente, que tuvo como efecto en el Parlamento definiciones como suspender las actividades presenciales hasta el último día de mayo, incluyendo la presentación del informe de gestión del jefe de gabinete, Santiago Cafiero. Hasta se especuló con la posibilidad de incorporar sobre tablas la iniciativa de corrimiento del calendario electoral que se aprobó ayer en Diputados. La presidenta del Senado, Cristina Fernández, fue visitada por el ministro del Interior, Eduardo Wado de Pedro.

El proyecto del gobierno se aprobó con 38 votos positivos y 26 negativos de Juntos por el Cambio. Finalmente, el senador rionegrino Alberto Weretilneck acompañó al FdT y la misionera Magdalena Solari Quintana (aliada del oficialismo) estuvo ausente.

El dictamen que el Frente de Todos firmó la semana pasada en el plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y Salud fue modificado por el oficialismo para sumar el apoyo de senadores aliados, como Weretilneck (Juntos Somos Río Negro) quien había pedido cambios.

La iniciativa tiene como espíritu brindar facultades al presidente para administrar la pandemia, que hasta el momento venía haciendo por DNU. Asimismo establece disposiciones sanitarias locales y focalizadas de contención y disminución de contagios por COVID-19 con el fin de proteger la salud pública. Además se menciona como objeto que los gobernadores de las provincias, el jefe de gobierno de la CABA, y el Poder Ejecutivo Nacional, según el caso, deben adoptar medidas sanitarias ante la verificación de parámetros epidemiológicos y sanitarios que se establecen en la ley, con el fin de mitigar la propagación del virus y contener su impacto sanitario.

Durante el largo debate, que contó con 24 oradores, el oficialismo apuntó contra la oposición remarcando que su cambio de actitud frente a las medidas sanitarias se debió a una especulación electoral. Del lado opositor  criticaron la gestión de la pandemia del gobierno, a la que calificaron de “improvisada” e insistieron con que el proyecto le da “súper poderes” al presidente.

“A medida que la crisis sanitaria perdura amerita dictar una legislación como se ha hecho en otras partes del mundo. Se deben cumplir ciertos requisitos: emergencia pública, un plazo para el uso de cada facultad y establecer parámetros epidemiológicos objetivos”, dijo al abrir el debate la senadora María de los Ángeles Sacnun, presidenta de la Comisión de Asuntos Constitucionales.

“Hay un sector muy duro de la oposición que se opone a esta ley y que judicializó el tema-agregó-. Es momento para el dialogo, para construir puentes porque acá nadie se va a salvar sólo y aquel que quiera sacar un rédito político va a salir perdiendo”.

Por su parte, el senador del FdT por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Mariano Recalde, expresó: “Es una ley que intenta establecer reglas claras y con ello despejar algunas medidas marketineras que se han impuesto por sobre las medidas sanitarias por parte de algunos gobernadores o jefe de gobierno en particular”.

Recalde aclaró: “No somos Alemania. Porque hubo una situación completamente distinta, ya que hubo discusiones entre los estados, que por suerte en la primera etapa de esta pandemia no tuvimos. Pero como empezó a colarse el criterio electoralista en el medio de las medidas se tuvo la necesidad de mandar esta ley al Congreso”.

Al momento del cierre, el presidente del bloque oficialista, José Mayans, señaló: “Estamos en estrategia sanitaria. La oposición está en estrategia electoral. Nosotros vamos a acompañar este proyecto de ley, sabemos que es un momento difícil. No estamos para especulaciones y vamos a seguir trabajando para acompañar a nuestro gobierno”.

El formoseño apuntó contra Mauricio Macri y Cambiemos: “Está la estrategia Macri del sálvese quien pueda y se va a vacunar afuera”.

En Juntos por el Cambio, el titular del bloque, Luis Naidenoff, le pidió “autocritica” al gobierno. “El problema sanitario no se resuelve con esta ley sino con gestión. Gestionen vacunas. Es lo único que le pedimos, vacunas y gestión, no van más los encierros”, disparó.

En tanto, el presidente de la Comisión de Salud Mario Fiad (UCR), manifestó: “Esto es un intento para maquillar de legitimidad de una incorrecta delegación legislativa”. “Los gobernadores y las gobernadoras ya saben qué pueden hacer en su provincia. No hace falta que esta ley se los diga y mucho menos que los habilite”, agregó el radical que responde a Gerardo Morales.

“Hablamos de Alemania en la inspiración de este proyecto de ley. Pero desde que la ley entró allí en vigencia Alemania lleva 18 millones de vacunados más, testea 4 veces más que la Argentina y allí esa ley se debe renovar cada tres meses”, subrayó el porteño Martín Lousteau.

Los puntos de la iniciativa

El proyecto habla de criterios para definir si la situación es de “bajo”, “mediano” o “alto” riesgo en los aglomerados, departamentos o partidos de más de 40.000 habitantes; o bien de “alarma epidemiológica y sanitaria”, como actualmente se da en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Los parámetros se establecen según los aumentos de casos de los últimos 14 días, la incidencia. En el caso de las zonas de “alarma epidemiológica y sanitaria” se tendrá en cuenta, entre otras cosas, que la ocupación de camas de terapia intensiva supere el 80%.

Además se faculta a la autoridad sanitaria nacional para que modifique en forma fundada estos parámetros de acuerdo a la evolución epidemiológica y sanitaria. Y previa consulta con los ministros y ministras de salud de las provincias y de la CABA en el marco del Consejo Federal de Salud.

Modificaciones

Durante el miércoles pasado, el FdT incorporó modificaciones al dictamen que fueron informadas en el recinto por Sacnun. Se agregó un artículo que establece las clases presenciales como principio general, pero se mantiene la suspensión para las zonas de “alarma epidemiológica”.

Si hay una “mejora sostenida” de los parámetros, el Ejecutivo podrá morigerar o dejar sin efecto esa suspensión. Se agregó un límite temporal a la vigencia de la ley hasta el 31 de diciembre de este año. El proyecto original ponía como plazo lo que durara la emergencia sanitaria.

En el artículo que autoriza el acompañamiento de familiares a enfermos de Covid se aclaró que se permitirá solo en los casos de pacientes en “estado terminal”. Esto rige también para quienes padezcan otras enfermedades. Por último se agregó la creación de un Sistema Nacional de Registro de Camas UTI. Las autoridades de los establecimientos públicos y privados deberán actualizar diariamente los datos para el seguimiento, en tiempo real, de los ingresos y egresos de pacientes .