La construcción es uno de los sectores más perjudicados por el programa económico del gobierno de La Libertad Avanza, que desactivó la obra pública y propició el congelamiento de la actividad privada en el marco de un brutal ajuste generalizado. A dos años y medio de la asunción de Javier Milei, el panorama sectorial es de guerra y las expectativas a futuro no mejoran.

Una encuesta nacional del Grupo Construya arrojó que en el último año la actividad cayó para unas 7 de cada 10 empresas y profesionales que se desempeñan en el sector de la construcción. Precisamente, para el 67% del total consultado. El 43% respondió que su actividad disminuyó más del 20%; el 17% consignó una caída de entre el 10% y el 20%; y el 7% reportó una contracción menor al 10%. 

Un importante 23% aseguró que su actividad se mantuvo estable, por lo que se puede concluir que en el último año el trabajo cayó o en el mejor de los casos se estancó para el 90% de los consultados. El 10% restante confió que la industria de la construcción creció: el 6% dijo que creció menos del 10%; el 3% dijo que aumentó entre el 10% y el 20%; y el 1% aseguró que mejoró más del 20%. 

La actualidad en el rubro de la construcción

El Grupo Construya reúne a empresas que fabrican insumos para la construcción. El estudio se basa en respuestas de 370 personas relacionadas con la industria de la construcción y el mercado inmobiliario. 

En esta edición respondieron 121 arquitectos, 79 distribuidores de materiales, 51 empresas constructoras, 42 desarrolladores inmobiliarios, 40 ingenieros, 22 maestros mayores de obra y 15 inmobiliarias. 

Las consultas se hicieron en Buenos Aires, el 49% del total de encuestados; en las provincias del centro del país, el 26%; en el noreste, el 5%; y el noroeste, el 6%; la región cuyana, el 8%; y la Patagonia, el 6%; entre el 17 de abril y el 8 de mayo de 2026. 

Por actividad

Las caídas mayores al 20% afectaron principalmente a los maestros mayores de obra (el 63% del total reportó un derrumbe de ese tenor) y a los desarrolladores inmobiliarios (48%). Los siguientes más afectados fueron los maestros mayores de obra (el 44% de los consultados), los distribuidores de materiales (43%), las empresas constructoras (38%), los ingenieros (38%) y las inmobiliarias (27%). 

Obreros de la construcción albañil

Por región

En la división por la región en la que operan los consultados, el NEA, con un 62% de respuestas, quedó a la cabeza de las zonas del país en las que se registraron más caídas superiores al 20% en el último año, por delante de Cuyo (59% de los consultados); la Patagonia (44%), Buenos Aires (44%), Centro (37%), y el NOA (20%). 

Dificultades 

Sobre los problemas que se advierten para encaminar la actividad, el 23% de los consultados señaló los mayores costos, pese a que la inflación tiende a la baja. El segundo problema más apuntado por los especialistas del sector es la baja demanda del mercado, consecuencia de la caída del poder adquisitivo del salario y del redireccionamiento del ahorro a consumos elementales de la vida cotidiana. Para el 12% el problema principal fue la menor inversión en obra privada. 

El 14% apuntó la menor disponibilidad de financiamiento; el 8% la escasez de mano de obra calificada; el 7% demoras administrativas; el 6% la presión impositiva; el 5% la incertidumbre por el tipo de cambio; y el 3% el costo de los terrenos; la falta de infraestructura de servicios públicos. 

Incentivos

En tanto, la percepción de la construcción como refugio de valor fue considerada positivamente para el 23% de los consultados y el 15% optó por el “crecimiento de la actividad económica”. 

Proyección

Los que ven a futuro un estancamiento o una caída de su actividad llegan al 66% del total de los consultados. Para el 34% la actividad del sector se mantendrá estable en los próximos doce meses y para el 32% disminuirá. Entre los últimos, el 12% vaticina  una caída mayor al 20%; el 8% de entre el 10% y el 20%; y el 12% una caída menor al 10%.