El jueves por la tarde se produjo un incidente en Puerto Rosales, la zona del estuario de Bahía Blanca, con derrame de petróleo. En los últimos veranos sucedieron cuatro episodios similares con mayor y menor intensidad.
Según información de medios locales, a partir de lo registrado por el Observatorio de Sismicidad Inducida, el hecho ocurrió alrededor de las 18.30 en el muelle que opera la firma Otamerica (ex Oiltanking).
De acuerdo a lo comunicado por la compañía, en modo “alerta preventiva”, activaron el Plan de Contingencias para Derrames de Hidrocarburos en el Agua (PLANACON) mediante aviso a Prefectura Naval Argentina.

Fue luego de detectar “una situación anómala” en el muelle de la empresa, que obligó a suspender las operaciones e inspeccionar las instalaciones y el agua.
“Frente a la presencia de un sector que presentaba vestigios oleosos (estimados en un total de 40 litros de petróleo), se realizaron trabajos de contención y control por medio de barreras y booms absorbentes”, detalló la firma.
Indicó que en total fueron 40 litros de petróleo los que se derramaron en el agua y que para la madrugada del viernes se realizaron relevamientos adicionales que confirmaron la ausencia de producto remanente en el espejo de agua y zona ribereña aledaña incluyendo el Canal del Embudo.
“Continuamos con los monitoreos marítimos y aéreos, con presencia de autoridades del ministerio de medio ambiente de la Provincia. Durante todo momento Otamérica estuvo (y estará) en contacto y a total disposición de las autoridades y de toda la comunidad rosaleña, para informar sobre lo ocurrido”, agregaron en el comunicado.
«Cifra irrisoria»
“Hay preocupación por lo reiterado de estos eventos”, aseveró el biólogo Pablo Petracci desde la Estación de Rescate de Fauna Marina Indio Fidalgo, en una publicación del medio Frente a Cano.
Cuestionó que la firma haya afirmado que solo se derramaron 40 litros de petróleo: “Esa cifra es irrisoria y llama la atención porque no se condice con lo que después vimos que fue la mancha en el agua”.

“Lo que tenemos que hacer como sociedad es presionar a estas industrias que sabemos que tienen fallas humanas y mecánicas, para que las minimicen. El hidrocarburo es un asesino silencioso porque queda en el ambiente durante muchísimo tiempo, con consecuencias que pueden ser graves”, advirtió.
No dudó en exponer que la empresa no actuó con celeridad ni tampoco con transparencia como este tipo de casos requiere.
Indicó que por un lado debe actuar el Ministerio de Ambiente de la Provincia porque se vieron afectadas zonas jurisdiccionales de la Reserva de Usos Múltiples, y, por otro lado, Prefectura Naval Argentina que debe definir las sanciones.
“Tenemos que hacer mucha fuerza para la prevención porque hablamos de una empresa grande que hoy está embarcando la mayor cantidad del crudo producido en Vaca Muerta y no puede ser que siga teniendo este tipo de eventos. Sabemos que pueden existir las fallas, pero tienen que ser minimizadas. Esto no puede seguir pasando”, concluyó.