Sin anticipación al personal ni aviso previo a las gerencias, las autoridades de la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) despidieron a aproximadamente el 20% de las y los trabajadores contratados. Se fueron enterando de la rescisión de sus contratos a través del sistema interno. A medida que se confirmaban los casos se concentró un reclamo en la sede central del organismo para exigir reincorporaciones: a primera hora de la tarde irrumpió Gendarmería en el lugar.
“Hasta ahora se habla del 20% del personal contratado, que hasta hoy eran alrededor de 350. No le avisaron a nadie, estamos relevando la lista. La gente se fue enterando que se queda sin trabajo con un día de anticipación”, denunció Martín Iofrida, Secretario General de la Asociación de profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (APCNEAN), en diálogo con Tiempo.

“Al principio decían que serían solo administrativos. Pero en la medida que pasaban las horas fue pegando en todas las gerencias y en actividades disímiles. Gente que trabaja en el proyecto Carem, en tecnología nuclear, en relaciones internacionales, en laboratorios químicos”, enumeró sobre las notificaciones que fueron llegando al sistema de Gestión Documental Electrónica (GDE). Desde que asumió esta gestión, en diciembre del año pasado, la renovación de contratos había pasado a ser trimestral.
Los despidos implican que, a partir de mañana “laboratorios que operan equipos de alta complejidad queden sin operadores, instalaciones de pruebas de tecnología nuclear no puedan operar o lo hagan con personal reducido, la carga administrativa recaerá sobre investigadores y cada vez se hará más difícil su trabajo”.
“La medida genera un profundo malestar porque contradice las últimas versiones que habían trascendido desde la propia institución, que apuntaban a la renovación de la totalidad de los contratos hasta fin de año”, expresaron APCNEAN y ATE mediante un comunicado. Denunciaron “que el Gobierno nacional avanza con un proceso de desmantelamiento de uno de los organismos científicos y tecnológicos más importantes del país” y advirtieron que “la falta de diálogo con las autoridades agrava el conflicto”. Hasta el cierre de esta nota las autoridades no habían accedido a ningún pedido de reunión.
Despidos, renuncias y nombramientos a dedo en la Comisión Nacional de Energía Atómica
Adriana Serquis, diputada nacional por Fuerza Patria Río Negro y expresidenta de CNEA, expresó su “más enérgico repudio” ante la decisión “arbitraria y sin fundamento de despedir a cientos de trabajadores/as contratados/as de la CNEA”.
Serquis recordó que “hace menos de un mes, la Secretaría de Asuntos Nucleares presentaba los Lineamientos de la Política Nuclear Argentina 2026, entre los cuales señalaba tener como objetivos las exportaciones nucleares de alto valor agregado y la preservación y desarrollo de la capacidad tecnológica nacional”. Dirigiéndose desde su cuenta de X a Martín Porro, presidente de la CNEA, y Federico Ramos Napoli, Secretario de Asuntos Nucleares del Ministerio de Economía, advirtió que “esto no se puede llevar a cabo deteriorando aún más la institución y vaciándola de los profesionales que tanto invertimos en formar”.
𝗥𝗘𝗣𝗨𝗗𝗜𝗢 𝗔 𝗟𝗢𝗦 𝗗𝗘𝗦𝗣𝗜𝗗𝗢𝗦 𝗘𝗡 𝗖𝗡𝗘𝗔
— Adriana Cristina Serquis (@aserquis) June 30, 2026
Expreso mi más enérgico repudio ante la decisión arbitraria y sin fundamento de despedir a cientos de trabajadores/as contratados/as de la CNEA, quienes fueron notificados por mail que hoy es su último día de trabajo,… pic.twitter.com/YpV9uVvpHf
“Mientras despiden personal científico y de ingeniería contratan gente propia sin formación”, añadió Iofrida sobre la situación que enfrenta el organismo. Semanas atrás, la desmentidora Oficina de Respuesta Oficial (ORO) rechazó enfáticamente que hubiera un proceso de vaciamiento de la CNEA. Poco después, se conoció que Porro designó como gerenta de Recursos Humanos a Gisela Mangone, con experiencia como instructora de yoga.
En Bariloche, en tanto, la prensa local difundió que no se renovaría el contrato a 170 trabajadores y trabajadoras del Centro Atómico que funciona en esa ciudad. Luis Urra, secretario adjunto de ATE, dijo a Bache3000 que la cifra podría ser aún mayor.
Esta situación se suma a las renuncias masivas por la pérdida de poder adquisitivo. “La gente se va porque los salarios son tremendamente malos. Para recuperar el salario de 2023 requeriríamos un aumento del 65%. Hay ingenieros recibidos que cobran un millón de pesos”, graficó Iofrida. Afirmó que en el último tiempo se fue cerca del 10% de la planta total.

Además de la concentración espontánea realizada este martes, se convoca a una protesta este miércoles 1º de julio, desde las 9, en la sede de la CNEA (Avenida del Libertador 8250) bajo las consignas “No al vaciamiento”, “No a la entrega”, “Renovación de todos los contratos” y “En CNEA no sobra nadie”.
«No vamos a permitir los despidos ni el desguace del proyecto CAREM, en el marco de los más de 60 ceses de contratos que afectan al organismo y a otras áreas técnicas y de comunicación. La sede permanece ocupada y esperamos una amplia movilización para defender la industria nacional y la soberanía nuclear”, afirmó Rodolfo Kempf, dirigente de ATE y CTA, científico y trabajador de la CNEA.
El vaciamiento como política
Desde la Coordinación Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria (CNTI) de la CTA Autónoma, de la que forma parte la Junta Interna de ATE-CNEA, denunciaron “el vaciamiento, la ineptitud y la nula producción en el desarrollo de nuevos proyectos e innovaciones sobre iniciativas ya existentes en el área atómica”.
En ese sentido, enumeraron que “ha sido prácticamente cerrado el proyecto CAREM, reactor modular de diseño nacional; se ha prácticamente paralizado la extensión de vida de la central nuclear Atucha I; se desfinanció la Planta Industrial de Agua Pesada (PIAP) y las promesas de exportar combustibles nucleares no han logrado mover la maquinaria en ese sentido. Es una perspectiva decadente y declinante para la CNEA y para el futuro del área nuclear en Argentina”.
En medio de este panorama, el mes pasado la diputada nacional Adriana Serquis presentó un pedido de informes ante Cancillería y Economía por la visita de una comitiva norteamericana a instalaciones clave del país: se exigieron precisiones sobre la presencia de siete funcionarios de los Estados Unidos en tres centros atómicos estratégicos de la Argentina y en la sede central de la CNEA.
