El domingo 17 de mayo Dulce Candia, de 17 años, salió de su casa, en el barrio El Tucán, de Eldorado, Misiones. Llevaba puestos sus auriculares e iba escuchando música y de pasada bromeó con sus vecinas. Les comentó que iba a una de las iglesias de la zona, a la que luego se supo, nunca llegó. Fue la última vez que la vieron con vida. Un rato antes, su mamá y su papá se habían ido al hospital donde esperaban que al día siguiente le realizaran una diálisis al hombre. Volvieron el lunes por la tarde y notaron que la adolescente no había regresado.
La buscaron en la casa de una tía y lo de unas amigas. Preocupada, la mamá, Lilian Maciel intentó denunciar en el kilómetro 4, donde funciona la Unidad Regional III y también una Comisaría de la Mujer. No le recibieron la denuncia y la derivaron, por cuestiones de jurisdicción a una comisaría del kilómetro 2. “Escuchamos que la mamá lloraba y decía que estaba muy cansada. Ahí con algunos vecinos les pedimos el DNI para sacarle la foto y tener la imagen de la nena y empezamos a mandarlos a grupos por si alguien la veía”, cuenta Adriana Lara, vecina de la familia y un pilar en estos días de tanta tristeza para los Candia.
Dulce tenía tres hermanos, uno de ellos discapacitado. La familia vivía en una situación muy vulnerable al que se sumó el estado de salud del padre de los chicos. “Quien atendió a la señora en la comisaría la derivó al kilómetro 2 pero ella no daba más y regresó a su casa. Por eso, del cansancio llegó llorando y así nos enteramos que la nena seguía sin aparecer”, agrega.
La policía tomó la denuncia al menos cinco días después de la desaparición de Dulce. Para entonces, la foto de la adolescente circulaba por diversos grupos. Recién cuando la mamá fue acompañada del padre, le tomaron la denuncia y comenzaron a buscarla. El 28 de mayo la encontraron asesinada en el barrio que está al frente de donde ellos viven.
A pocas horas, la policía detuvo a un remisero de 46 años que tenía antecedes por secuestro y por narcotráfico. Algunas personas dijeron que el hombre tenía una relación con la menor de 17 años. “Nosotros nunca vimos que venga para acá”, contó Adriana.
Las consecuencias de la falta de políticas de género
Florencia González es abogada feminista y fue asesora del INADI, Florencia González. “El femicidio de Dulce María Candia impactó profundamente en la sociedad misionera. No se trata solamente de un crimen contra un adolescente de 17 años, sino que vuelve a instalar la pregunta sobre ¿qué pasa con nuestras niñas y nuestras adolescentes cuando desaparecen?¿quién las busca?¿cómo se activan los protocolos y cuánto tarda el estado en reaccionar?”, analiza.
“En Misiones hay conmoción, pero también hay mucha bronca. Existió mucha demora y hubo una falta de aplicación de los protocolos estatales. No es solamente un impacto emocional, sino que también es un impacto social e institucional. Qué rol juega la policía, el Poder Judicial y por qué cuando una adolescente pobre desaparece, lo primero que se piensa es una fuga en vez de activar los protocolos necesarios para su búsqueda”, enfatiza González. Y agrega, “volvemos a instaurar esta idea de que la responsabilidad recae en la víctima o en la madre de la víctima y no en el Estado, quienes debían actuar para cuidarla y protegerla.”
El hallazgo de Dulce fue dos días antes de que se encontrara el cuerpo de Agostina Vega, otra adolescente asesinada en Córdoba. Al respecto Florencia analiza, “en ambos casos se ve cómo opera la violencia machista, no sólo sobre las adolescentes. Esto se traslada a la cuestión comunicacional, en donde se refleja la necesidad de la perspectiva vimos a muchos medios que cuestionan no solamente a la víctima sino que también a las familias de las víctimas y se desvía la responsabilidad de quien efectivamente la mató, que fue el femicida”
Misiones sigue sin descender la tasa de femicidios y este año, incluso, hubo un transfemicidio. “Es una situación de total desprotección. Las necesidades no desaparecieron, pero sí se redujeron las herramientas fundamentales para prevenir, asistir y acompañar. Dejó de existir el ministerio de géneros que bajaba programas fundamentales a la hora de asistir tanto a la víctima como a los familiares de las víctimas de femicidios. Se cerró también el INADI, fundamental para contener, acompañar y en provincias como Misiones. Cuando eso se vacía, la respuesta queda librada a la voluntad de jueces, comisarías, o la buena voluntad de las organizaciones”.
El informe forense dejó consignado que Dulce fue asesinada entre el 21 y el 22 de mayo, cinco días después de su desaparición. Si la buscaban antes, le salvaban la vida. El miércoles 3 de junio, una columna partió de la casa de Dulce para manifestarse por el aniversario del Ni Una Menos.
El jueves 4 de junio se conoció el cuarto femicidio en menos de seis meses en Misiones. Esta vez fue en Posadas, en el barrio Hipólito Yrigoyen. Patricia Raquel González, de 54 años fue asesinada a golpes por su pareja Luis Roberto Zampedri de 64 años quien tras matarla, se suicidó.