El Índice de Confianza en el Gobierno (ICG) que elabora la Universidad Di Tella marcó una baja para la gestión de Javier Milei por tercer mes consecutivo. Mientras en noviembre de 2025 era de 2,47 puntos, tras el resultado favorable en las elecciones, en febrero cayó a 2,38 puntos.
A pesar de la disminución de 0,6% respecto del mes anterior, el actual nivel de confianza del ICG es 2,7% mayor que el de febrero de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, y 59,5% mayor que el de febrero de 2022, durante la gestión de Alberto Fernández.
Los 2,38 siguen arriba de los 1,94 puntos que registró en septiembre, cuando LLA tuvo su peor resultado desde diciembre de 2023. Pero aún así, es sensiblemente menor a los 2,56 puntos que tuvo en febrero de 2025, hace exactamente un año.

Si bien le juegan a favor el apoyo de grandes medios, la omnipresencia en redes y haber tomado la iniciativa en la opinión pública con leyes como la Reforma Laboral y el Régimen Penal Juvenil ante una oposición fragmentada, casi ausente, la percepción social del Gobierno está a la baja.
El cierre de empresas, como el de Fate días atrás con más de 900 familias en la calle; la inflación que sigue sin bajar; y la falta de empleo con el industricidio en marcha, marcan algunos de los factores que, sin embargo, no terminan de erosionar a una gestión que por el momento parece estar sola en el ring político, sin adversarios concretos.
El Índice de Confianza en el Gobierno
El ICG se confecciona desde noviembre de 2001 en base a una encuesta de opinión pública a nivel nacional y se mide en una escala de 0 a 5. «En febrero, el ICG fue de 2,38 puntos. En relación con enero, registró una variación de -0,6% y, en términos interanuales, de -6,8%», explicaron desde la Universidad Di Tella.
Suele ir bastante en línea con los resultados electorales. Había marcado una baja significativa de la confianza en septiembre, cuando luego sucedió la derrota del mileísmo en Provincia de Buenos Aires, y marcó un repunte al mes siguiente, cuando triunfaron a nivel nacional.

Algo parece claro: el Gobierno mantiene una base estable y amplia, amparada en todo el arco de centroderecha que, ante la fusión con el Pro, pasó a teñirse de violeta.
«En febrero, el ICG se ubica cerca del promedio de la gestión Milei (2,44 puntos), manteniéndose dentro de un rango acotado de variación. En particular, el índice registra un mínimo de 1,94 y un máximo de 2,86 durante la gestión del actual presidente, lo que implica un rango de 0,92 puntos entre ambos extremos. En este marco, la lectura del mes se inscribe en una trayectoria que, más allá de movimientos puntuales, no muestra desvíos pronunciados respecto de los niveles promedio del período», sostiene el informe de la Di Tella.
Quiénes apoyan más a este Gobierno
En cuanto a qué valora (y qué no) la población encuestada, el documento apunta que en febrero, Honestidad registra 2,76 puntos (+2,6%) y Capacidad 2,70 (-4,9%). Más atrás se ubica Eficiencia con 2,29 (+2,7%), seguida por la Evaluación general del gobierno (2,18; -1,8%) y la Preocupación por el interés general (1,99; -1,0%): «En síntesis, se observan variaciones positivas en dos componentes (Eficiencia y Honestidad) y negativas en tres (Capacidad, Gobierno e Interés)».
El informe también realiza un detalle de segmentos. Allí se percibe que, en línea con lo observado a lo largo de la gestión Milei, el ICG continúa siendo mayor entre los hombres que entre las mujeres: «En febrero, el índice se ubica en 2,62 entre los primeros (+4,0%) y en 2,11 entre las segundas (-7,0%), con un comportamiento divergente entre ambos grupos. En consecuencia, la brecha se amplía a 0,51 puntos, luego de haberse reducido a 0,25 en enero».

En cuanto a género, el ICG conserva su nivel más alto en el grupo de 18 a 29 años (2,99; +10,7%). Y en el plano geográfico, el ICG continúa siendo más elevado en el Interior (2,60; +0,4%). En el AMBA, la CABA se ubica en 2,10 (-3,7%), levemente por encima del GBA, que registra 2,04 puntos (-1,9%). Es decir, en este 2026 cayó más la imagen de Milei en la Capital Federal que en el Conurbano bonaerense.
Y hay un último punto: al analizar los estudios de las personas encuestadas, no es el de menor nivel de instrucción donde más apoyo tiene la gestión. Tampoco el de mayor nivel. Sino en el medio. Quienes terminaron el secundario pero desistieron de seguir estudiando algo más.
Así lo afirma: «Por nivel educativo, se modifica la jerarquía: el ICG alcanza su valor más alto entre quienes completaron el nivel secundario (2,56; +6,7%), por encima de quienes alcanzaron el nivel terciario/universitario (2,41; -5,5%). Por último, el índice continúa en un nivel considerablemente más bajo (y decreciente) entre quienes alcanzaron el nivel primario (1,56; -1,9%)».