El laboratorio de relatos de la Casa Rosada sumó un nuevo y amargo capítulo de realismo estadístico. Una encuesta de la consultora Synopsis desnudó el profundo desgaste que sufren las principales figuras del oficialismo en el mes de mayo. En una pirueta discursiva digna de su mística, Karina Milei ahora ensaya un festejo de «recuperación» debido a que su imagen negativa descendió 3,6 puntos. La letra chica, sin embargo, pulveriza cualquier épica libertaria: el rechazo a la secretaria general de la Presidencia se ubica en un demoledor 70%, mientras que su imagen positiva se derrumbó por debajo de la barrera psicológica de los dos dígitos, tocando un piso histórico del 9,7 por ciento.
Para la hermana presidencial, el único y magro alivio radica en la comparación con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya imagen negativa trepó al 71,5 por ciento. No obstante, el vocero devenido en ministro conserva un nivel de aprobación superior al de Karina, alcanzando un discreto 13,2 por ciento. La verdadera alarma para el «Triángulo de Hierro» se enciende al observar el impacto de las causas judiciales en la opinión pública: el 63,8% de los encuestados manifestó estar «total o bastante convencido» de que Adorni se enriqueció de forma ilegal, en tanto que un aplastante 77,4% de la sociedad considera que Javier Milei debería apartarlo del cargo de manera inmediata.
En el caso del propio presidente, la encuesta refleja una meseta en el descontento popular. Su imagen negativa en mayo se posicionó en el 58,1%, frente a una aprobación que apenas araña el 29,2 por ciento. Si bien el desempeño general del gobierno experimentó un leve alivio al retroceder la consideración negativa del 60 al 54,5%, el humor social permanece firmemente anclado en el pesimismo respecto al rumbo político y el severo deterioro institucional que exhibe la gestión nacional.
El verdadero calvario oficialista se encuentra en el bolsillo de los ciudadanos, donde el relato de la reactivación económica choca de frente con la realidad diaria. De acuerdo con el relevamiento, el 52,1% de los consultados asegura que la situación del país está peor que el año pasado, y un 43,5% vaticina que empeorará en los próximos doce meses. El golpe al poder adquisitivo resulta inocultable: el 59,9% de los argentinos afirma que su capacidad de compra está peor o mucho peor que hace un año, mientras que el 51,1% sentencia que su economía familiar se encuentra visiblemente degradada respecto a los niveles de 2023. Todo no marcha de acuerdo al plan.