En las vísperas de un nuevo aniversario de la Independencia, el presidente Javier Milei utilizará la máxima herramienta de difusión estatal para proyectar su mensaje político. A través de una notificación enviada por el Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM), el Gobierno nacional oficializó la convocatoria a una cadena nacional que comenzará este miércoles 8 de julio a las 23:58 horas y se extenderá hasta la 01:15 del jueves 9 de julio. Las emisoras cabeceras de la transmisión oficial serán la TV Pública (Canal 7) y Radio Nacional Buenos Aires, encargadas de llevar el acto central desde San Miguel de Tucumán a todo el país.

La misiva gubernamental dirigida a todas las transmisoras abiertas de servicios de comunicación audiovisual y a las señales nacionales de noticias recuerda el carácter obligatorio de la difusión, amparada bajo los términos del artículo 75 de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (N° 26.522). De este modo, la Casa Rosada busca blindar la audiencia para la medianoche tucumana, garantizando que tanto la entonación de las estrofas del Himno Nacional como la posterior alocución del jefe de Estado alcancen de forma unificada el espectro de los medios tradicionales en el inicio de la fecha patria.

El despliegue en la capital tucumana pretende funcionar como una sólida muestra de respaldo político hacia el Ejecutivo en el marco del ciclo que la gestión bautizó oficialmente como el «Año de la Grandeza Argentina». En el escenario norteño, Milei estará escoltado por la totalidad de su gabinete de ministros, una nutrida comitiva de legisladores nacionales de las fuerzas aliadas y cerca de 14 gobernadores provinciales. Estos mandatarios provinciales volverán a sumarse al libreto oficialista en busca de sostener los puentes de gobernabilidad económica y fiscal con el poder central.

Sin embargo, la pretendida postal de unidad volverá a exhibir sus fisuras en el palco oficial. Aunque se confirmó la presencia de la vicepresidenta Victoria Villarruel en las celebraciones patrias, los armadores de la agenda informaron que se mantendrá a una prudencial distancia física del Presidente durante las actividades de la jornada. El riguroso protocolo de separación responde al profundo distanciamiento político y personal que arrastran los dos máximos integrantes de la fórmula libertaria, transformando el festejo institucional en un nuevo escenario de frialdad y tensiones subterráneas.

Con información de NA