En los tiempos previos a la Revolución Francesa comenzaron a circular, de manera masiva y popular, novelas, cuentos y panfletos cuyo tema principal era el sexo. Según aseguran algunos historiadores, estos escritos eróticos y pornográficos contribuyeron a crear el clima propicio para la revolución al describir un mundo más libre, anticlerical e igualitario. Es decir, los argumentos de esas ficciones situadas en prostíbulos y conventos daban cuenta de que, en la cama todas y todos eran iguales, porque en las sábanas podían acoplarse indiferentemente tan pronto criadas y nobles, siervos y amos, monjas y sacerdotes. Nunca se sabe cuál puede ser la chispa que enciende las llamas de la rebelión social. A veces, una obra de arte o un show pueden adquirir un carácter imprevistamente subversivo. En tiempos en que en boca de Milei y sus secuaces, el lenguaje del sexo adquiere características represivas y arcaicas, en que el sexo anal se vincula al sometimiento y la homosexualidad se asocia a la pedofilia, el hecho de que una identidad icónica travesti como Flor de la V protagonice Sex, el espectáculo sobre sexo de José María Muscari, se vuelve políticamente necesario y puede adquirir connotaciones sociales de fuerte resistencia al poder de turno.

-¿Qué motivos te llevan a aceptar una propuesta como Sex a esta altura de tu carrera?

-Se conjugaron y confluyeron una serie de motivos. Hice mucho teatro en la vida y empezar a conducir en la televisión me permitió tener horarios más convencionales para estar de noche con mis hijos. Hoy ya son adolescentes. Yo había visto Sex hace seis años y no me parecía que fuera un espectáculo para mí. Sin embargo, cuando Muscari me volvió a llamar, lo volví a ver y me di cuenta de que tenía razón. Que el show tenía mucho que ver con mi pasado, con las luchas de las diversidades. Era importante que una figura como yo, una trava, fuera cabeza de este espectáculo. Porque es un espectáculo vanguardista, que habla sobre diversidad sexual y libertad corporal.  Hablar de sexo, es hablar también del país. Lamentablemente muchas generaciones han vivido el sexo de una manera muy culposa y hay discursos actuales como el de Milei en Davos que institucionalizan mandatos de represión contra el sexo y el placer sexual de todos y en especial de las diversidades. Entonces, es tiempo político de hablar de sexo, de una manera cruda, honesta, como la que podemos hablar en la intimidad, con amigos. Y si a eso le sumamos una persona como yo, es decir una trava, es ponerle el broche de oro para hacer frente a las situaciones de tabú que pesa sobre nuestras sexualidades.

Flor de la V: “El peronismo es dignidad y amor al pueblo”
Foto: Antonio Becerra

-¿Cuál te parece la importancia política de Sex en este contexto?

-Soy una persona trans que trabaja en la Argentina desde los 20 años. Desde mi humilde lugar siempre me consideré una persona política que afirma orgullosa y públicamente una identidad travesti. En momentos que no se hablaba del tema, ya solamente mi presencia era una gran declaración política. Entonces en un tiempo en que están intentando que volvamos al clóset, en que las políticas del gobierno nacional intentan torcer o retroceder respecto de lo que hemos avanzado en términos normativos se vuelve político hablar de sexo.  

-Es también una especie de regreso a tus orígenes, de trava que hace shows y que habla en vivo con el público.

-Sí, me permite revivir el feeling que siempre tuve con la gente, rememorar viejas luchas en sótanos, épocas donde ser travesti era más peligroso que hoy, aunque con los discursos de odio circulantes vuelve a ser peligroso y nos siguen matando. Me apoderé de ese espacio cuando era joven y con Sex siento que recuperé algo de mi esencia de café concert, de café con ser. Extrañaba mucho los aplausos, la energía y la cercanía que se vive en los teatros. La televisión es buenísima y te permite masividad, pero es más fría y lejana. Además en tiempos de virtualidad, de Inteligencia Artificial, donde hasta los levantes callejeros devinieron seducción virtual, está bueno volver a poner el cuerpo, hablar cara a cara de sexo.

Flor de la V: “El peronismo es dignidad y amor al pueblo”

-¿Cuál es la repercusión del público en el teatro?

-Yo no sé lo que la gente busca cuando viene a ver Sex, pero frecuentemente se encuentran con algo diferente: con el potencial transformador del arte. Por un lado, a través de los monólogos, se pueden decir cosas muy poderosas porque se habla del cuerpo desde un lugar interesante y sobre todo del cuerpo como sujeto político. Se habla de lo que quisieron hacer con nuestros cuerpos: reprimirlos, prohibirlos, no dejar lugar al goce y al placer, sino más bien desaparecerlos. En ese sentido, la dictadura es el ejemplo más literal, pero no el único. Por el otro, a veces veo la cara de la gente cuando se tocan ciertos temas íntimos de la sexualidad. Argentina es más discriminatoria y represiva de lo que parece. Nos hicieron creer que solamente nos tenían que gustar ciertas poses sexuales y cierto tipo de personas. Es tan   enorme el abanico de posibilidades que tenemos los seres humanos para amar, que quedarse en esta cosa binaria y estructurada, es loquísimo.

-¿En qué sentido hacés esta última afirmación?

-Me parece que el único lugar donde somos verdaderamente honestos es en la cama. Cuando vivimos de manera libre la sexualidad, bajo las sábanas no existen los prejuicios. Estamos literalmente desnudos, no existe el qué dirán, ni los partidos políticos, para mí desaparecen las barreras.  Capaz que el sexo honesto, libre y placentero ayuda a alivianar o a terminar con la grieta argentina (risas).

Flor de la V: “El peronismo es dignidad y amor al pueblo”
Foto: Antonio Becerra

-¿Qué lugar ocupa el sexo en tu vida?

-Para mí el sexo es siempre necesario. Más allá de que según la etapa de la vida puede tener mayor o menor importancia o intensidad. El sexo es alegre y provocador, y más aún para mí que reivindico la identidad travesti.  Hay algo con el travestismo que rompe con el binarismo y que siempre genera fascinación y curiosidad. Para los demás, una travesti es siempre una fantasía, una criatura cuasi mitológica que no es ni hombre ni mujer y el no pertenecer a uno de los dos polos del binarismo la coloca en un lugar muy interesante y provocativo. Además, hay algo asociado a nosotras, a lo que se ha mostrado a través de los medios de comunicación y que tiene que ver con el exceso. El exceso de sexo, de feminidad, de las ligas y el baby doll, de libertinaje, del me gusta todo. Lohana Berkins decía que los vecinos siempre imaginaban que dentro de su casa era un prostíbulo eterno y que se hubiesen sorprendido de que lo que más frecuentemente se hubieran encontrado era con ella frente a una olla de guiso.

-¿En qué otros lugares se puede resistir a la crueldad neoliberal de Milei?

-En todos los lugares públicos hay que elevar la voz de queja cuando se avasallan derechos básicos, derechos que hacen a la humanidad y que están amenazados en estos tiempos de Milei. Hay derechos y temas que no son de un gobierno u otro, sino que están hechos para siempre, son de la gente, del pueblo. La Ley de identidad de género, por ejemplo, fue durante el gobierno de Cristina, lo valoro y la banco a full porque es necesario que un gobierno la promulgue y la sostenga. Pero después, las leyes pasan y los gobiernos quedan. No puede haber discusión sobre la ley de identidad de género, ni sobre los derechos de los trabajadores, ni sobre los de las personas con discapacidad, los jubilados, los docentes, los universitarios o las niñeces. Tampoco sobre la Educación Sexual Integral. Esos derechos no son ni kirchneristas, ni macristas, ni “libertarias”, son derechos de todas y todos. Llegamos a un punto en donde la gente se caga de hambre, donde no se llega con el alquiler, donde apalean viejos y discapacitados. ¿Hasta dónde vamos a llegar con esta locura? A mi me entristece profundamente lo que está pasando. Mucha gente murió por conquistar esos derechos. Mucha gente que creyó y pensó, un mundo y una Argentina diferentes. Loana Berkins, Carlos y Roberto Jáuregui, Diana Sacayan, Claudia Baudraco, muchísimas militantes que, desde la calle, lucharon contra un mundo y “patrones” hostiles donde nos perseguían, nos “cazaban”, nos pegaban y violaban en calabozos. Toda esa gente fue valiente cuando nadie lo fue y dejó la vida en esas luchas. ¿Vamos a tirar todo eso a la basura? ¿En nombre de esa grieta que existe y que se lo lleva todo puesto? De ninguna manera. Vamos a seguir luchando por nosotras y por la amorosidad en contra de la crueldad.

Flor de la V: “El peronismo es dignidad y amor al pueblo”

-¿Qué sueños y proyectos artísticos te quedan pendientes?

-Soy una persona que vive mucho el presente. Cuando era más chica, estaba todo el tiempo buscando, quería tener trayectoria. Trabajé para tener y hoy ya tengo trayectoria. Siempre sentía que estaba detrás de algo, de esa zanahoria. Ya  no quiero estar atrás de nada, ya tengo la zanahoria. El proyecto es seguir con vida que es diferente a sobrevivir.

-¿Te pesa ser una sobreviviente?

-No, al contrario. Es una gran responsabilidad. Alguien tiene que sobrevivir para contar la historia de las que no sobrevivieron, para honrar sus memorias, para revivir sus luchas, para que las que no sobrevivieron sigan viviendo en la memoria. Alguien tiene que sobrevivir para demostrar que las trans podemos y tenemos que sobrevivir. 

Flor de la V: “El peronismo es dignidad y amor al pueblo”
Foto: Antonio Becerra

-Cuando en diciembre de 2024 fuiste despedida de Intrusos del espectáculo gritaste “Vivan los putos, las través y Perón”. ¿Qué es el peronismo para vos?

-El peronismo es identidad, es la construcción cultural de cada una y cada uno. Es un sentimiento. Es amor al pueblo. Es ayuda y no mirar para el costado. Es amor para algunos y odio para otros. Yo vengo de una familia peronista. En mi casa había una foto de  Perón. Se hablaba de las conquistas y los derechos laborales, de la jornada corta del trabajo, de las vacaciones pagas, del aguinaldo, de la jubilación, temas que hoy están puestos en tela de juicio. Hay muchas cosas que podemos discutir del peronismo. Pero ¿quién le dio derechos a los trabajadores en un momento donde la explotación industrial se los devoraba, los masticaba, los escupía y los explotaba?  ¿Quién le dio máquina de coser a la mujer y con ella la dignidad? Por supuesto que hay luchas anteriores por el voto femenino, pero quién lo instituyó fue Evita. Hay que tener pelotas y ovarios para hacer eso en la época en que se hizo. Y toda la idea de orgullo para los grasitas y los descamisados. Y los discursos de Evita, y que dijera lo que decía con veintisiete, treinta y tres años contra la oligarquía y en favor de los pobres. El peronismo es dignidad.

Sex

De José María Muscari. Con Flor de la V, Adabel Guerrero, Florencia Anca, Valeria Archimó, Nico Fleitas, Maxi Diorio, Dorina Ganino, Tucu López y Srta. Bimbo Godoy. Funciones: jueves a las 21; viernes a las 21 y 23.15; sábados a las 20, 22 y 00:30. En Gorriti Art Center, Av. Juan B. Justo 1617 (CABA).

La obra propone hablar de sexualidad sin tabúes sociales.