En una temporada marcada por las irregularidades de la pandemia, con un calendario muy apretado y partidos cada tres días, al final en la Premier League pasó que ocurre casi siempre: el equipo que dirige Pep Guardiola se quedó con el torneo. Este martes, tras la derrota del Manchester United ante Leicester, el CIty se coronó campeón tres fechas antes. Es el título 31 que gana Guardiola en su carrera, desde que inició en Barcelona en 2008, el décimo que consigue en Inglaterra desde que llegó a Manchester hace cinco temporadas.

Y aún falta el plato principal: el 29 de mayo, en la final de la Liga de Campeones contra el Chelsea, tendrá la chance de ganar por fin ese torneo con el City y pasar así a formar parte del reducido (solo seis) club de técnicos que han ganado la ‘Orejona’ con dos equipos diferentes. “Ha sido una temporada como ninguna otra en la Premier League. “La más dura. Siempre recordaremos esta temporada por la forma en que ganamos. Mostrar la regularidad que han mostrado esta temporada, con todas las restricciones y dificultades, es algo muy remarcable”, analizó el técnico, que aseguró que el de la Premier es el título “más importante porque “para lograrlo tienes que estar ahí, cada tres días, jugando contra todos tus rivales en casa y fuera”.



La temporada había arrancado errática para los ciudadanos, que marchaban 13º a ocho puntos de los líderes Tottenham y Liverpool a finales de noviembre. Pero el punto de inflexión llegó cuatro jornadas más tarde con un empate frente al West Bromwich (1-1). Sentía que no era un equipo en el que me reconocía. No me gustaba lo que veía”, explicó Guardiola. Y cambió: “La única diferencia es que ahora corremos menos. Corríamos demasiado. Cuando tenemos la bola, podemos permanecer más en posición y dejar que el balón corra, no nosotros. Es lo que mejor hacemos. Perdimos eso los primeros días por mi culpa”.

El inicio de la carrera de Guardiola fue en el club de toda su vida, el Barcelona, donde conquistó 14 títulos (2008-2012), incluidas dos Champions y tres Ligas, en un equipo que marcó la historia del fútbol, con Lionel Messi como estandarte. Después de un año sabático en Nueva York, desembarcó en el Bayern de Múnich. Tres campañas (2013-2016) de numerosos experimentos, con éxito local -tres Bundesligas, dos Copas de Alemania, una Supercopa de Europa y un Mundial de clubes- pese a la sombra de las tres eliminaciones en semifinales de la ‘Champions’ contra Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid.

De Múnich partió en dirección a la aventura inglesa en 2016, en un ambiente muy catalán por la presencia de Txiki Begiristain y Ferran Soriano como director de fútbol y presidente respectivamente, viejos conocidos de Guardiola. Los títulos siguieron acumulándose (doblete Premier League-Copa de la Liga en 2018, triplete nacional inédito en 2019) hasta la pasada campaña, donde solo se levantó una Copa de la Liga. En esta temporada se reinventó: ganó la Copa de la Liga, conquistó la Premier, logró un récord inglés de 21 triunfos seguidos contando todas las competiciones. Pero queda la Champions, el gran objetivo de los propietarios emiratíes, para que la alegría sea completa. Ese capítulo llegará a fin de mes.