La banda británica comandada por Serge Pizzorno y Tom Meighan presentó el disco “For Crying Out Loud” y confirmó que en vivo siempre sale bien parada.

Existen duplas que son infalibles. Individualidades descollantes que se encuentran y multiplican sus capacidades. Mucho de eso sucede con Serge Pizzorno y Tom Meighan, guitarrista y vocalista de Kasabian. Dos personalidades carismáticas y muy diferentes que arriba del escenario se complementan y potencian perfectamente para hacer que Kasabian brille. Tim Carter (guitarra), Ian Matthews (batería) y Chris Edwards (bajo) complementa ese espíritu y sostienen la solidez del grupo.
Tom Meighan es un dandi que recorre el escenario de un lado al otro con movimientos “jaggerianos” y Serge Pizzorno no sólo se destaca como guitarrista: su histrionismo cuando baila y arenga también lo transforman en una pieza del show. Se nota claramente las mil y una noches que compartieron en el escenario y la vida.
El concierto comenzó pasadas las 21 con el tema “III Ray (The King)” perteneciente a “For Crying Out Loud”, sobre un escenario austero, sin las habituales pantallas que acompañan sus shows. Sin embargo, eso no opacó en show energético y contundente.
Una de los picos de la noche ocurrió cuando tocaron “Eez-eh”, del disco “48:13” (2014). El ritmo tecno pop hizo que el público saltara sin parar y sobre eso Pizzorno sacó a relucir su faceta más “hip hopera”, agitando todavía más al estadio. Lo mismo pasó con “Treat”, en el que Pizzorno lo cantó solo (habitualmente este tema lo hacen a dúo con Tom Meighan), sacudiendo las maracas y bailando desenfrenado. Incluso bajó del escenario a cantar y a saludar al público recorriendo de punta a punta la valla de contención. Le siguió un momento más íntimo con la canción “U Boat”, cantando solo con su guitarra sobre una luz tenue y bajo una lluvia de aplausos.
No faltaron los temas “You´re In Love With the Psycho”, “Wasted” y “Bless This Acid House” y el clásico “L.S.F (Lost Souls Forever)” del primer disco homónimo editado en el año 2004, con el que cerraron el concierto. Los bises fueron “Vlad the Impaler” y “Fire” donde no faltaron als arengas de Maighan.
El último en abandonar el escenario fue Pizzorno, que luego de saludar al público se arrodilló y con un gesto de reverencia se retiró dejando en el aire la magia que imprime su carisma.
Kasabian
Estadio Obras Sanitarias
27/09/18
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