¿Cómo se fabrica un dictador en el siglo XXI? Mientras América Latina mira con dosis desparejas de pánico y locura el fenómeno Nayib Bukele, el periodista salvadoreño Óscar Martínez -jefe de redacción de El Faro– se atrevió a narrar el escenario. Obligado al exilio por un régimen que no perdona la verdad, Martínez escribió Bukele, el rey desnudo (Anagrama) en sus primeros seis meses fuera del país centroamericano. El resultado es un ensayo desmitificador y una crónica filosa, dividida en siete capítulos que funcionan como bisturí sobre la anatomía de un poder que, lejos de ser un fenómeno espontáneo, es una arquitectura de control y miedo diseñada con minuciosidad.
Martínez conoce el mapa y el territorio de su país: ya documentó el horror de la migración y la genealogía de la violencia en obras maestras de la no ficción como Los migrantes que no importan y El niño de Hollywood, este último a cuatro manos con su hermano Juan José. En su delgado pero potente nuevo libro, vuelve a desplegar su prosa certera para desarmar la épica atroz del “todopoderoso” dictador. El libro ancla el quiebre democrático de El Salvador en 2024, con dos discursos que resumen el credo bukelista: la lógica del “conmigo o contra mí”.

Sobre ese momento fundacional, Martínez dispara: “Cuando la dictadura formalmente empezó, aquello de que la democracia muere entre aplausos se quedó corto: también hubo vuvuzelas y gritos de alegría y música y banderas agitadas y hasta disfraces festivos. Una dictadura, como verán al final, puede iniciarse también con una fábula mediocre y un juramento cuasi religioso”.
Martínez no solo narra, también analiza la puesta en escena del presidente civil en levita militar, esa coreografía donde la política se volvió espectáculo. El cronista describe el instante en que Bukele se proclama ganador en su reelección, ignorando la mesura: “La plaza salvadoreña no sabe que, en el México de los setenta, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) ganó con el 90 % de los votos. ¿Qué importa? Bukele acaba de decir lo que acaba de decir, que suenen las vuvuzelas. A veces, la ignorancia es festiva”.

Con el rigor de quien ha visto a su medio -el más atacado por el régimen- resistir denunciando pactos criminales con las maras y violaciones a los Derechos Humanos, Martínez expone el detrás de escena de la popularidad del dictador. En su libro revela cómo el régimen fagocitó el tejido social a una velocidad aterradora, denuncia el culto a la personalidad, su decadente retórica propagandística en las redes y la erosión de las instituciones democráticas en el país centroamericano.
De alguna manera, Bukele, el rey desnudo es una advertencia. La crónica de un país secuestrado, pero también el testimonio de una resistencia: la del periodismo que, aun desde el exilio, se niega a aplaudir la fábula. Un mapa de la deriva autoritaria de nuestro continente, que devela los nuevos rostros del espanto en América Latina.