El Tribunal Superior Federal de Justicia de Brasil reforzó las restricciones de la prisión domiciliaria que pesa sobre el exmandatario Jair Bolsonaro, determinando de forma taxativa que el presidente argentino Javier Milei no podrá visitarlo. El juez supremo Alexandre de Moraes desestimó el recurso presentado por la defensa del exjefe de Estado, el cual buscaba una autorización especial para concretar el encuentro cara a cara con el líder libertario durante la próxima semana en la ciudad de Brasilia.

El fallo del magistrado sostiene que, por un plazo de 30 días, Bolsonaro tendrá permitido únicamente recibir a profesionales de la salud, médicos, abogados y fisioterapeutas. Al mismo tiempo, de Moraes dejó asentado que aquellas visitas con fines políticos permanecerán estrictamente prohibidas hasta que termine la actual campaña electoral, neutralizando así el intento de Milei de escenificar un respaldo internacional en territorio brasileño de cara a los comicios del próximo 4 de octubre.

La resolución judicial también endureció las condiciones para el entorno familiar directo del exmilitar. El magistrado determinó que su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, tampoco podrá concurrir a la vivienda de su padre por un período de tres meses. La restricción coincide con el viaje planificado de Milei a San Pablo para participar del lanzamiento de la precandidatura presidencial de Flávio, una actividad que la Casa Rosada pretendía combinar con la fallida escala en Brasilia.

Cabe recordar que Jair Bolsonaro fue condenado a 27 años de prisión en septiembre del año pasado. La Justicia de Brasil lo halló culpable de haber fraguado un plan desestabilizador para aferrarse al poder tras perder los comicios de 2022 ante el actual mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva. Debido a su estado de salud, el exjefe de Estado cumple la pena bajo la modalidad de arresto domiciliario y monitoreo electrónico, una condición que ahora suma un estricto blindaje político.