Hay misterios en las pinturas, los torsos y las esculturas de Vechy Logioio: las formas borran sus límites y los colores leves atraviesan lo corporal. La artista de 96 años es el foco de la muestra Vechy Logioio. Travesía en el segundo piso del Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA, Av. del Libertador 1473): hasta el 9 de agosto podrá verse una selección de esculturas, pinturas y collages de Logioio con curaduría de Andrés Duprat, el Director del MNBA. Como dice él: “Hay un orden secreto en sus piezas, que aparece bajo la forma de tenues abstracciones”.

Y sigue Duprat en el texto curatorial: “Esta muestra despliega las indagaciones de la artista sobre la gramática de las formas, el tratamiento de diferentes superficies y el estudio de la espacialidad, tanto en sus obras bidimensionales como en sus esculturas”. Así, “en sus pinturas, la composición, el color, la trama geométrica y la textura se tornan metáfora de la levedad de las formas; en sus esculturas, la contundencia del metal impugna, con sus sinuosidades y cortes abruptos, el plano previsible que organiza el espacio”.

Vechy Logioio

Qué incluye la muestra dedicada a Logioio

En Vechy Logioio. Travesía pueden verse treinta obras de diversa inspiración. ¿Qué ve Duprat en los torsos que pintó la artista, nacida en Santa Rosa, La Pampa, en 1930? Allí “los cuerpos difuminados, como vistos al trasluz, sugieren un erotismo apolíneo, clásico, al tiempo que dan cuenta de la imposibilidad de capturar lo real. Allí su obra adquiere la potencia sutil de lo que, al no poder ser enunciado, se vuelve símbolo, sugestión e invitación a la fantasía”. Logioio experimentó con joyas, dibujos, collages, pinturas y grandes esculturas en bronce, como la que se encuentra en el jardín que rodea al Museo: su presencia, aquí, es vital.

Entre 1947 y 1956, Logioio vivió en Ginebra, Suiza, y sus primeras experiencias artísticas fueron en torno a la música, pero en 1956 se volcó de lleno a la pintura. Ya en 1971 hizo su primera exposición individual en la galería Cadario, de Milán. Luego, hasta 1998, tuvo diversas presentaciones de su obra pictórica, a la par de su otra afición: en el ‘94 se había iniciado en las esculturas. Y ya en 2025 llegó el reconocimiento cabal: ella recibió el Premio a la Trayectoria del Fondo Nacional de las Artes y el Premio Nacional a la Trayectoria Artística.

La obra de Vechy Logioio expuesta y revalorizada en el Museo Nacional de Bellas Artes

¿Cuál es el sentido de la muestra Vechy Logioio. Travesía en el Museo Nacional de Bellas Artes? Su Director, Andrés Duprat, responde en diálogo con Tiempo Argentino, en su calidad de curador: “En este caso no es una retrospectiva, pero sí hay unos núcleos a través de los cuales mostramos las indagaciones más abstractas de Vechy Logioio -dice-. Como ella viene de la música, maneja el vocabulario de la abstracción en la materialidad y en las texturas de su arte visual. Y en la muestra se ven distintas aproximaciones suyas en los collages, los dibujos, la pinturas y las esculturas, que representan su última gran búsqueda”.

En el bronce, Vechy Logioio “consigue una levedad a través de la forma de las láminas y el movimiento -sigue Duprat-. Esta artista logró una voz propia, original y reconocible en las artes plásticas de nuestro país”. Así, en la sala pueden verse ocho piezas fundidas en bronce, de pequeño y gran formato, incluyendo la obra “Desde el jardín”, de 2013, que ingresó a la colección del MNBA en 2025 luego de que Logioio recibiera el Premio Nacional a la Trayectoria Artística. También se exhiben más de veinte pinturas, collages y técnicas mixtas sobre papel pertenecientes a series creadas en la década de 1990. La travesía es plena.

“Me da alegría ser partícipe del reconocimiento a artistas mayores como Vechy Logioio desde el Museo Nacional de Bellas Artes -dice Duprat-. Me parece que es un rol de este museo, porque sino, no sé si hay otra institución más adecuada para eso”. Y acentúa: “Vechy Logioio no tenía una visibilidad acorde a su calidad en los últimos años, pero esperamos que esta muestra ayude a revertirlo. Esta es una exhibición pequeña, de una sola sala, pero con obras muy contundentes”.

La obra de Vechy Logioio expuesta y revalorizada en el Museo Nacional de Bellas Artes

En el texto oficial de prensa de la muestra, la propia Vechy Logioio habla de su proceso creador: “Habitualmente trabajo sin una idea preconcebida y, por lo tanto, sin bocetos previos. Pero cuando materializo algo es porque eso ya se ha producido en mí y a pesar de mí”. Y amplía: “Casi diría que, irremediablemente, algo que me ha impresionado, y me ha causado una fuerte emoción, tarde o temprano aparecerá en lo que estoy haciendo. Nunca deja de sorprenderme a pesar de repetirse a lo largo del tiempo. Una vez comenzada la obra todo sucede de manera inexplicable y ella empieza a crecer de forma autónoma”.

El misterio atraviesa la mirada de Vechy Logioio: “Tensiones, descanso, luz, penetración en el espacio, todo funciona por cuenta propia -dice la artista-. Es sólo más tarde cuando se toma conciencia y se interviene observando, corrigiendo, controlando, hasta el momento en que finalmente se resuelve abandonarla”. La muestra puede visitarse de martes a viernes de 11 a 19.30 y los sábados y domingos de 10 a 19.30. Para poder estar con la artista a través de sus formas: “Siempre me resistí a someterme a la realidad aparente. No pude vivir feliz hasta descubrir, a través del arte, y sobre todo a través del amor, la existencia de ese otro mundo”.