Seis tapices de Carlos Luis “Pajita” García Bes revalidan el arte precolombino en Buenos Aires. El sábado 4 de julio se inauguró en la Galería Julia Baitalá (Antezana 150, Villa Crespo), en sintonía con su tercer aniversario, la muestra Nocturno, Pajita García Bes: se podrá visitar hasta el 14 de agosto, en forma gratuita, y está conformada por estas seis piezas que atestiguan la revalorización de los tapices que hizo García Bes. Sus lúcidos motivos borran divisiones entre los conceptos de arte y de artesanía y demuestran que la inspiración, en lo textil, no tiene fronteras: García Bes hace del aura salteña e indígena un motivo universal.

Dice el texto oficial: “A través de formas planimétricas, García Bes toma la tradición precolombina -específicamente de la cultura de Paracas y su textilería de alta calidad- para representar relatos y leyendas de las civilizaciones que habitaron la América antigua”. ¿Qué representan los tapices? “Nocturno es el relato del recorrido de la noche hasta la aparición del sol. Un trayecto poblado por la luna como estrella, perros que le ladran cual vasallos, el búho como protagonista de las sombras y mujeres que danzan entre pájaros”.

Vida y obra de García Bes

Cómo es la muestra de tapices precolombinos de “Pajita” García Bes
Foto: Galería Julia Baitalá

Así, García Bes (1914-1978) logra con estos tapices “una síntesis estética que coquetea abiertamente con la modernidad”. Nacido en Salta, se formó en la Escuela Nacional de Bellas Artes y en la Escuela Superior de Bellas Artes Ernesto de la Cárcova, y egresó como Profesor Nacional de Dibujo en 1938 y como Profesor Superior de Pintura en 1942. Fue un avezado promotor de las costumbres y técnicas ancestrales de las comunidades indígenas y en 1950 fundó la primera Escuela Provincial de Bellas Artes Tomás Cabrera, en Salta; también fue asesor del Mercado Artesanal y Director General de Cultura de la provincia.

¿Cómo volver a ver a García Bes? Su taller textil, bautizado bajo el sello de El Caburé, lo posicionó como el único artista del interior de Argentina incluido por la crítica Rosa Faccaro en la movida del Centro Internacional de la Tapicería Antigua y Moderna (CITAM) de París. También García Bes llegó a exponer en diversos espacios de Francia y España. Allá por el ‘43, el salteño había partido en viaje de estudios e investigaciones por Salta y por Bolivia, Paraguay y Perú. Así, fruto de su recorrido, en su taller de dibujo y pintura más adelante agregó la cerámica y la realización de tapices.

Cómo es la muestra de tapices precolombinos de “Pajita” García Bes
Foto: Galería Julia Baitalá

En 1967, García Bes trasladó su taller al lugar en el que se encuentra hoy -y que continúa uno de sus hijos-: la imagen del caburé se convirtió en una seña particular de su obra textil, como corrobora la salteña Solana Franzini, curadora de la muestra Nocturno, Pajita García Bes en la Galería Julia Baitalá: “Este animalito, el caburé, es un signo característico de sus tapices y en ellos también se ven representaciones que parecen emular a los petroglifos. El tapiz tiene toda una historia en la tradición precolombina y García Bes le dio un sesgo muy moderno, con formas planimétricas y un uso de la colorimetría muy interesante”.

Al verlos “se nota incluso que tienen un muy buen nivel de conservación -apunta la curadora-. Son tapices en lana de oveja y a la muestra yo la titulé Nocturno, Pajita García Bes porque habla de un recorrido de la noche hasta la aparición del sol: estos tapices fueron realizados entre 1973 y 1977”. El recorrido comienza con la luna; después está el búho; hay una serie de perros que le ladran a la luna; se ve otra obra donde unas mujeres danzan con los pájaros y luego está el sol. “La cultura de Paracas, en Perú, es muy conocida dentro de la tradición precolombina por tener una excelente textilería. García Bes toma esa inspiración”.

Cómo es la muestra de tapices precolombinos de “Pajita” García Bes
Foto: Galería Julia Baitalá

Y “lo interesante de él es que llevó el tapiz al mundo -prosigue Franzini- y, de alguna manera, zanjó ese viejo conflicto entre arte y artesanía, porque expuso en París, en España,y en distintos lugares de Latinoamérica. E incluso ya se lo menciona en 1976 en libros sobre tapicería francesa. En García Bes hay toda una cuestión de vanguardia en relación con el tapiz. Hoy, en que hay un auge importante de lo textil dentro del arte, el camino que dejó Carlos Luis ‘Pajita’ García Bes fue trascendental”.

¿Qué siente Solana Franzini en calidad de curadora? “Fue un gran voto de confianza de Julia Baitalá y le agradezco un montón”. Esta muestra “representa mi primera curaduría, y que justo coincida con un artista salteño al cual admiro un montón, tiene un valor simbólico importante -dice Franzini-. García Bes hizo muchísimo por la revalorización del tapiz. Además de abarcar toda una cosmogonía en relación con el sol y con la luna, hizo un uso muy interesante de la geometría y de cierta abstracción. Y lo que logró es algo muy genuino del territorio americano: valorizó las representaciones de las culturas precolombinas y el legado del arte comunitario y colectivo”.