La designación de jueces y fiscales federales se convirtió en el Armagedón del gobierno de Javier Milei. Como hace tiempo no pasaba, el delicado y poderoso entramado de relaciones que habita Comodoro Py desembarcó de lleno en el Poder Ejecutivo, terreno fértil para la reproducción de internas de calibre cada vez más sensible, y amenaza con generar un profundo quiebre entre el mundo político y el judicial.

El próximo 18 de julio, el juez federal Martín Irurzun cumplirá 75 años, edad máxima estipulada por la Constitución Nacional para la jubilación de un magistrado y que sólo puede ser extendida con la presentación de una prórroga aprobada por mayoría simple por el Senado. El exacto mecanismo por el que el juez federal Juan Carlos Mahiques logró renovar por cinco años su lugar dentro de la Cámara de Casación Penal hace apenas una semana. Pese a las cercanías y similitudes de los casos, el integrante de la Sala II de Comodoro Py podría quedarse afuera del cargo que ocupó en las últimas tres décadas por decisión del ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, quien se mueve amparado por la secretaria general de la presidencia, Karina Milei.

Mahiques pisa el pliego de Martín Irurzun en Casación y abre una puja silenciosa con la justicia nacional
Karina Milei junto a Juan Bautista Mahiques.

Según comentaron fuentes del oficialismo a Tiempo, el gobierno aún no tiene resuelto si enviará o no la renovación del pliego del magistrado. El mismo está en análisis desde la gestión de Mariano Cúneo Libarona y Sebastián Amerio y la decisión, afirman en el círculo de la administración actual, se tomará en los próximos días sostenida por “hacer lo mejor para tener una justicia mejor.”

Si bien en lo discursivo la postura del Ministerio de Justicia es atendible, lo cierto es que en el mundo judicial recibieron la decisión con varios cuestionamientos. “No es fácil justificar que le renovás el pliego a un juez y a otro que está en las mismas condiciones no. Evidentemente, Juan Bautista está utilizando su nuevo rol dentro del mundo de la política para devolverle favores a los propios”, dijo un histórico operador judicial a este diario.

En sintonía, otra fuente con conocimiento de causa afirmó: “Nunca es bien visto que un juez pase a ocupar un cargo político. Para la justicia la política es transitoria y aunque conviven, los intereses nunca son los mismos. Mahiques ahora está de los dos lados del mostrador y eso indefectiblemente genera rispideces”.

En este punto, la misma fuente sostuvo que la posible decisión del ministro de Justicia de no renovar el pliego de Irurzun podría deberse a una jugada del ex vicerrector de la Universidad de la Asociación del Fútbol Argentino (UNAFA) para hacer pie en Casación, cámara de extrema sensibilidad ya que se encarga de las causas que tienen al arco político como protagonistas. Desde el ministerio niegan estas versiones y advierten que la decisión se debe estrictamente a una política de gestión y no a una cuestión personal contra el juez.

«No hizo mérito suficiente para que se mande la renovación y encima no hay un pedido expreso político de que lo cuiden”, confiaron a este diario desde las entrañas de la gestión libertaria. La misma fuente, en tanto, afirma que en circunstancias similares, el gobierno había recibido pedidos expresos de otros magistrados para apoyar la renovación de quienes estuviesen en edad de jubilarse. “Por él no llamó nadie”, dicen sin rodeos desde un importante despacho. En el ámbito judicial lo desmienten.

“Es un hombre querido y tiene las facultades para seguir en su cargo”, dijo un importante magistrado en diálogo con este diario contradiciendo por completo los dichos del gobierno nacional. El juez federal, que lleva más de treinta años en su cargo, tiene un largo pasado ligado al radicalismo y al dirigente Daniel Angelici, íntimo del actual ministro e impulsor de un acuerdo subterráneo con la hermana presidencial. La misma sintonía se extiende a otras importantes terminales de la justicia nacional, como el juez Ariel Lijo con quien lleva décadas de relación. Los vínculos con importantes miembros de la familia judicial sobran a la hora de hablar de apoyos de pesos pesados.

Las relaciones interpersonales, sin embargo, no son materia suficiente para contar con el apoyo irrestricto del círculo íntimo de Javier y Karina Milei, encargados de la elección de los magistrados. Irurzun, cuentan, no tiene gran estima dentro de La Libertad Avanza puesto que el magistrado habilitó a Juan Grabois a ser querellante de la causa por la criptomoneda Libra, que tiene a los hermanos presidenciales entre las cuerdas en una causa por una estafa millonaria de talla mundial. “Todo lo que se conoce públicamente de lo que pasa es la causa Libra es porque Grabois tiene acceso al expediente por presentar un PDF trucho de una compra de un activo”, refunfuñaron cerca del líder libertario. Motivos para querer correr al juez sobran.

En este sentido, desde diferentes terminales judiciales advierten que la decisión del binomio que integra el renovado ministerio de Justicia de mantener congelado el envío del pliego de Irurzun se debe estrictamente a una decisión política. La teoría que se desarrolla en varios despachos judiciales tiene un sustento significativo en los últimos movimientos que Mahiques y el viceministro Santiago Viola tuvieron respecto a la designación de nuevos jueces federales.

Mahiques pisa el pliego de Martín Irurzun en Casación y abre una puja silenciosa con la justicia nacional
El pliego del juez federal Juan Martín Irurzun aún no fue enviado.

En las últimas horas, la dupla judicial decidió concursar los cargos de los otros dos jueces que integran la Sala II de la Cámara Federal. Se trata de las sillas que ocupan Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, trasladados durante la gestión de Mauricio Macri vía decreto. La decisión del por entonces presidente de mover a los magistrados de tribunales orales a Cámara generó una inmensa repercusión dentro del mundo judicial luego de que Alberto Fernández impulsara la revisión de sus traslados, instancia que culminó con un fallo de la Corte Suprema en 2020 en el que el máximo tribunal ordenó concursar sus cargos.

Una curiosidad. Irurzun fue uno de los magistrados que votó en favor de mantener la recusación que Santiago Viola impulsó contra el juez Sebastián Casanello en la desechada causa judicial en la que el ahora viceministro de Justicia representó a los hermanos Báez quienes acusaron falsamente al magistrado de Comodoro Py de visitar a la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner en la Quinta de Olivos en medio de la investigación de la llamada “Ruta del del dinero K”.

En aquel momento, el magistrado de la Sala II promovió una investigación penal contra su colega por el supuesto vínculo que mantenía con la líder del Partido Justicialista investigada por enriquecimiento ilícito. Después de varios meses de investigación, el fiscal Carlos Stornelli cerró la causa por falta de pruebas. En el mismo fallo que promovió la recusación, en tanto, Bruglia y Bertuzzi votaron para procesar al ahora viceministro Viola. Hay un único plato que siempre se sirve frío.

En caso de aceptar la prórroga, el pliego de Martín Irurzun debería ser presentado en un margen no mayor de las próximas dos semanas para cumplir con los tiempos estipulados antes de que el magistrado cumpla 75 años. En el oficialismo aseguran que la decisión final se conocerá en ese plazo. Mientras tanto, el gobierno seguirá juntando resquemor en un amplísimo sector de la unida familia judicial.