Lionel Messi necesitó menos de 90 minutos, 76 para ser exactos, para igualar a Miroslav Klose. Con 16 tantos, ambos son los máximos goleadores de la Copa del Mundo. Aunque hay una diferencia: el alemán ya está retirado; a Messi le faltan por lo menos dos partidos más en la Copa, el tiempo necesario para ampliar su currículum interminable de récords.
La carrera parece tener como contricante a Kylian Mbappe que, con sus dos goles más temprano ante Senega, llegó a los 14 en los mundiales. Tanto el francés como Messi ganaron en el estreno y acomodaron su camino a la segunda fase. Vienen, además, de ser los grandes animadores de Qatar: Mbappé fue Balón de Oro con ocho goles, Messi terminó con 7.
«A mí me gusta jugar al fútbol, es mi pasión desde chiquito. Cuando estoy bien doy el máximo», avisa el rosarino que ya alcanzó la línea de Klose con 16 grios. El alemán los consiguió en 24 partidos con cuatro mundiales disputados: 2002 (cinco goles), 2006 (cinco goles), 2010 (cuatro goles), 2014 (dos goles).

En el segundo puesto estaba Ronaldo Nazario con 15 tantos, en 19 encuentros, también en cuatro ediciones: 1994 (sin goles), 1998 (cuatro goles), 2002 (ocho goles), 2006 (tres goles). El tercer lugar le pertenece a Gerd Müller con 14 goles en 13 partidos, pero solamente en dos mundiales: 1970 (diez goles), 1974 (cuatro goles).
En Qatar, Messi a Pelé, que quedo séptimo con 12 tantos en 14 partidos con 4 mundiales jugados: 1958 (seis goles), 1962 (un gol), 1966 (un gol), 1970 (cuatro goles). El argentino ahora lidera la tabla con anotaciones en cinco de los seis mundiales que jugó: 2006 (un gol), 2010 (sin goles), 2014 (cuatro goles), 2018 (un gol), 2022 (siete goles), y tres en su debut en el Mundial 2026 ante Argelia.


