Mientras Reino Unido decide de forma unilateral extender su control sobre zonas marítimas de las Islas Malvinas, donde ya prohibieron la navegación y la pesca, la actual ministra de Relaciones Exteriores, Diana Mondino, se ocupa de otros menesteres.

En redes sociales, defiende a un periodista de LN+ como si los dichos de la diputada Natalia Zaracho (Unión por la Patria) se refirieran a su cartera ministerial, al tiempo que Londres amplió unilateralmente su control sobre el Mar Argentino, ampliando restricciones totales a la navegación y pesca sobre 166.000 km2 adicionales del Mar Austral. Esto ocurre días después de la visita de David Cameron a las islas.

La canciller tuitera

Se sabe que los funcionarios del actual gobierno nacional (con el presidente a la cabeza) son adeptos a las redes y las publicaciones virtuales, aún más que los actos y declaraciones públicas. Y Diana Mondino no es la excepción. En este caso se sumó a una tendencia de los últimos días de La Libertad Avanza de centrar sus ataques en Zaracho. El posteo de la diputada estaba dirigido a Esteban Trebucq, periodista de LN +, a quien había calificado de “fracaso de lamebotas de Milei”, tras un programa donde Trebucq había retomado declaraciones de Zaracho en otro medio, donde contó que solo llegó terminó la primaria.

https://twitter.com/DianaMondino/status/1764796085577322807

La diputada Zaracho había expresado en X: “Trebucq, fracaso es ser un lamebotas de Milei. Tengo convicciones y las defiendo, no como vos que sos un militante del ajuste y no lo admitís. Capaz eso es lo que te molesta, payaso”.

Sin embargo, no recibió la respuesta del periodista sino de la titular de la cartera de Relaciones Exteriores. “El problema no es que tengas o no convicciones, el problema es que legislás sin tener secundario. Encima como agravante, viviste prácticamente toda tu vida durante el kirchnerismo. Sos la evidencia empírica del absoluto fracaso que fue el curro del Estado Presente”, acusó Mondino.

Lejos de guardar silencio, la diputada Zaracho arremetió: “Diana, las Malvinas son argentinas. Aprendé a defender a la patria que para esto te pagan”. Sus dichos hicieron referencia a la visita del Canciller británico al archipiélago en las últimas semanas. “Qué vergüenza dan. Me acusan por no haber terminado el colegio, por tener que salir a laburar para ayudar a mi familia producto de la crisis que generaron las políticas de ajuste y miseria que este Gobierno hoy vuelve a implementar. Lo que me pasó a mí lo vivieron millones de argentinos”, apuntó.

Grabois le respondió a Mondino

De forma posterior, el dirigente social Juan Grabois, compañero del Frente Patria Grande de Zaracho, expresó su apoyo a la diputada en X y se dirigió a Mondino con una publicación: “Señora horrible usted tiene secundario, universitario, posgrado y no deja de ser una terraplanista diplomada que compara la homosexualidad con la pediculosis, promueve el mercado de órganos, firma decretos que benefician a su propio banco, es una macrista declarada pero se arrastra por votos de izquierda y ahora demuestra un repugnante elitismo que habla más de su deficiente educación moral que de Nati”.

Y agregó: “Si hiciéramos un test psicológico, un antidoping y alguna prueba de cultura general en su bloque se queda sin diputados… si la hacemos en el Ejecutivo, se queda sin gobierno”.

Grabois hizo lo propio con el periodista de LN a quien señaló: “Trebucq: ni Pepe Mujica ni Lula da Silva ni Evo Morales terminaron sus estudios y gobernaron infinitamente mejor que sus predecesores multititulados. Carlomagno era analfabeto y fundó Europa. Nati cuando no entiende pregunta y aprende. Cuando los profesionales con posgrado no entendemos, nos enseña. Hay saberes que solo se adquieren con la experiencia. Por ejemplo, vos aprendiste a ser garca y mentiroso y te sale bárbaro”.

Zaracho, por su parte, concluyó: “Les molesta que lleguemos al Congreso los que para ellos solo teníamos que subsistir. Llegamos para quedarnos, porque cuando las decisiones las toman los que no conocen la realidad ya sabemos cómo terminamos”.

En julio pasado, según publicó La Nación, Zaracho fue entrevistada en Futurock FM por Juliana Mengolini donde contó: “Dejé la escuela en sexto grado. Tuve un proceso en el que me cambiaron de escuela mucho tiempo. Quedaba libre por ir a trabajar, por cuidar a mis hermanos o porque no los podía sostener”. La diputada –que asumió su banca en diciembre de 2021- expresó que terminó la primaria antes de asumir como diputada, cursando en el turno noche.

Pero en Malvinas

Mientras la ministra Mondino debatía sobre la educación de la diputada Zaracho en X, el Reino Unido decidió de forma unilateral extender su control sobre zonas marítimas de las Islas Malvinas, donde prohibieron la navegación y la pesca. De acuerdo a lo que informaron desde las propias Islas, se trata de 166 mil km2 que se sumarán a los 283 mil km2 sobre los que ya regía la exclusión, luego de que en 2012 las autoridades británicas forzaran la creación de un Área Marítima Protegida (AMP). La decisión se tomó de forma posterior a la visita de David Cameron a las islas Malvinas, el Comisionado de las Georgias y Sandwich de Sur, actuando “en nombre de su majestad”. Se trata de una supervicia mayor a la de Gales.

Guillermo Carmona, ex Secretario de Malvinas, Antártida y Atlántico Sur de la Nación Argentina durante la presidencia de Alberto Fernández, dijo a Página 12: “Este tipo de decisiones son reprochables por tres razones centrales: viola la prohibición de realización de actos unilaterales en la Cuestión Malvinas según la resolución 31/49 de la asamblea general, viola los compromisos del Reino Unido en el marco de la convención para la conservación de los recursos vivos marinos antárticos (CCRVMA), y pone en práctica la utilización de medidas supuestamente vinculadas a la conservación y protección del ambiente con finalidades geopolíticas”.

Cinco veces la superficie de Reino Unido

Voceros del Foreign Office en conversación con Infobae confirmaron el anuncio de la designación de nuevas zonas de veda total de pesca dentro de la actual zona marina protegida de las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur. Las zonas que quedarán totalmente vedadas a la pesca comercial aumentan en 166.000 km2 hasta 449.000 km2, con lo que se protegerá el 36% de la zona marítima de la SGSSI (South Georgia & the South Sandwich Islands), contra el 23% anterior.

En el sitio web oficial de Reino Unido se brinda una reseña acerca de la creación de esta verdadera “zona de exclusión”, la que por su superficie total de 1.240.000 km2 es equivalente a 5 veces la superficie emergida del Reino Unido. El portal señala que la misma se constituyó a principios de 2012.

Cuando Londres la anunció -hacia fines de 2011- tanto la Cancillería Argentina como la Cámara de Diputados hicieron oír su reclamo ya que no solo constituía un acto de provocación al ser realizado en forma unilateral, sino que además lo hacía avanzando sobre aguas que están sujetas a lo normado por la Convención para la Conservación de los Recursos Marinos Vivos Antárticos. En aquel momento, el Foreign Office emitió un comunicado en el que instaba a Argentina a anteponer la conservación del medio marino a sus pretensiones de soberanía.

Según versiones periodísticas, la cartera de Mondino elevó una nota de protesta. No obstante, no existe un comunicado oficial al respecto.

Lo que cambió con esta medida de Reino Unido

Desde 2012, momento del nacimiento unilateral de la AMP Georgias, Londres se atribuyó la potestad de regular a su exclusivo criterio cualquier tipo de actividad humana sobre más de un 1.200.000.km2 de océano”, explicó la Liga Naval a Infobae. “De ese total, impuso restricciones absolutas a la actividad pesquera -entre otras – en una superficie de aproximadamente 283.000 km2. Ahora, a esa área le agrega 166.000 km2 adicionales en base a criterios que no ha compartido con los países miembros de CCAMLR”, agregaron.

Los especialistas consultados por ese medio coinciden en señalar que la política de preservación marina impuesta por las autoridades coloniales británicas en la zona avasalla no solo los derechos de soberanía argentinos sino además las normas básicas establecidas por la convención de la que, además de Argentina y el Reino Unido, son signatarios más de 30 países con intereses pesqueros y/o reclamos de soberanía sobre el Continente Antártico.