El 3 de diciembre, en la Sala Principal del Teatro Colón de Buenos Aires,  la soprano estadounidense Nadine Sierra subirá al escenario para cerrar con su voz una nueva edición de CICLO AURA, que en 2025 reunió a algunas de las figuras más deslumbrantes del canto lírico internacional. Acompañada al piano por Bryan Wagorn, recorrerá obras de Puccini, Donizetti, Verdi y Mozart, entre otros compositores.

Para Sierra, el Colón no es una sala desconocida: su debut fue en 2022, y su retorno genera expectativa y emoción. A través de un intercambio por correo electrónico con Tiempo argentino, la artista confió sus sensaciones: admite que el desafío más grande es “mantener la calma en ante una institución tan prestigiosa”, aunque anticipa que la atmósfera del Colón la llena de “alegría y disfrute”.

El programa que ofrecerá mañana es, según ella, “un reflejo” de su trayectoria hasta hoy —papeles que ya interpretó y arias que aprendió cuando tenía apenas diez años—, un testimonio íntimo de su recorrido personal y profesional.

Por eso, la propuesta cobra dimensión no sólo como un concierto, sino como una declaración de identidad artística: la de una mujer, Nadine Sierra que, desde muy joven, transformó la técnica en emoción, la disciplina en entrega, y la visibilidad internacional en compromiso con el arte.

Nadine Sierra en el Colón, el regreso de la diva del canto lírico del momento

Nadine Sierra

El Colón es un espacio mítico en el que ya has cantado. Cuando pises ese escenario el 3 de diciembre, ¿qué parte de vos se sientirá más desafiada y qué parte se sentirá más en casa?

– Creo que lo más desafiante es mantener la calma en una situación tan prestigiosa para mí. Cuando me siento tan honrada y emocionada por cantar en un lugar o para un grupo de personas determinado, quiero dar lo mejor de mí y por eso mismo me presiono un poco. Sin embargo, un ambiente como el del Colón, seguro que estará  lleno de alegría y disfrute. ¡No puedo esperar!

– ¿Cómo describirías el espíritu común del repertorio que vas a interpretar en el Colón?

– ¡El espíritu es realmente mío! Todo el programa son papeles que tuve el placer de cantar en escena a lo largo de mi carrera y canciones que he cantado/aprendido incluso cuando tenía apenas diez años. Se puede decir que el programa es un reflejo de mí misma como artista hasta este punto de mi vida. Así que es algo muy querido y muy cercano a mi corazón.

Nadine Sierra en el Colón, el regreso de la diva del canto lírico del momento

-Tu canto es elogiado por su equilibrio entre precisión y vulnerabilidad. ¿Cómo evitás que la técnica silencie la emoción o que la emoción opaque la técnica?

– Para mí hoy en día son prácticamente lo mismo. Me vengo preparando para ese equilibrio desde los seis años, así que combinar ambas cosas en este momento se siente muy natural. Tengo la suerte de tener esa experiencia porque no siempre los cantantes pueden encontrar ese matrimonio entre ambas cosas.

– Comenzaste a actuar profesionalmente a una edad en la que la mayoría de los cantantes aún están formándose. ¿Qué te da ese inicio tan temprano —técnica, mentalidad, creatividad— que aún llevás en tu canto hoy?

– Me dio mucha fuerza, seguridad y valentía en el escenario. Tuve la gran fortuna de que cantar me resulte tan natural que simplemente puedo entregarme cuando estoy frente a la gente; compartir esta forma de arte que me dio tanto en la vida. Es un verdadero tesoro tener esa experiencia y, por supuesto, viene de haber tenido esa formación previa cuando era tan joven.

Nadine Sierra en el Colón, el regreso de la diva del canto lírico del momento

– Más allá del talento y la disciplina, ¿qué creés que hace realmente a alguien un buen cantante?

 -Confianza, humildad, mucha formación de calidad y esperar nada más que dar algo generoso desde tu corazón y tu voz. Ser una gran cantante requiere una dedicación pura desde el alma, no es sólo algo para usar como exhibición o para buscar una validación personal. Al menos para mí, esa ha sido mi experiencia, y he disfrutado llevar ese tipo de generosidad al escenario cada vez.

– Trabajar con Andrea Bocelli es una experiencia única. ¿Qué te reveló haber actuado con él, hace algunos días?

-Conozco a Andrea hace ya diez años y me siento muy afortunada de tener su amistad. Cuando  lo conocí, cantamos juntos en Nueva York y tuvimos muy buena energía entre nosotros. Me sentí muy cómoda a su lado y estoy casi segura de que él siente lo mismo. Él es un amante de la ópera como yo y un amante del canto hermoso. Estar junto a él cada vez que tenemos la oportunidad es siempre una alegría.