Expresidentes de la Reserva Federal de Estados Unidos (FED, el Banco Central) criticaron en una declaración conjunta la investigación penal al actual presidente de la entidad, Jerome Powell, quien había informado que la institución recibió una citación del Departamento de Justicia y enmarcó esa decisión en la campaña de presión del mandatario, Donald Trump.

La independencia de la Reserva Federal es “crucial para el desempeño económico”. “La investigación penal al presidente de la Reserva Federal, Jay Powell, es un intento sin precedentes de utilizar ataques procesales para socavar esa independencia” de la entidad rectora de la política monetaria estadounidense, señaló el texto que también firmaron otros ex altos funcionarios del área económica, según el portal DW.

Entre los firmantes están los extitulares de la FED Alan Greenspan, Ben Bernanke y Janet Yellen. Pero también el líder de la izquierda del Partido Demócrata, Bernie Sanders, salió en defensa de Powell, a quien enmarca en una “persecución a los opositores políticos” del presidente.

Yellen, secretaria del Tesoro de Estados Unidos durante la Administración del expresidente Joe Biden, además de expresidenta de la FED, calificó la investigación federal abierta contra su sucesor en el banco central estadounidense como “extremadamente escalofriante”.

“El viernes, el Departamento de Justicia entregó a la Reserva Federal citaciones de un gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el comité bancario del Senado el pasado junio”, dijo el presidente de la FED en un comunicado y un video.

Según Powell, el testimonio se refería en parte a un proyecto de varios años para renovar los edificios de oficinas históricos de la entidad, que ejerce como banco central del país.

Yellen apuntó que, “conociendo a Powell tan bien como lo conozco, las probabilidades de que haya mentido son cero, así que creo que van tras él porque quieren su puesto y quieren que se vaya”.

El presidente Trump lleva meses criticando con dureza a Powell por no bajar los tipos de interés lo suficiente y aboga porque su sucesor, que debe asumir el relevo en mayo, apueste por una política monetaria alineada con sus opiniones. En agosto pasado ya amenazó con llevar a Powell ante la justicia.

«El viernes, el Departamento de Justicia notificó a la Reserva Federal citaciones del gran jurado, amenazando con una acusación penal relacionada con mi testimonio ante el Comité Bancario del Senado en junio pasado. Dicho testimonio se refería, en parte, a un proyecto plurianual para renovar los históricos edificios de oficinas de la Reserva Federal», declaró Powell en el vídeo.

El funcionario atribuyó estas amenazas a la presión del gobierno del presidente estadounidense Donald Trump. «La amenaza de cargos penales es una consecuencia de que la Reserva Federal fije los tipos de interés basándose en nuestra mejor valoración de lo que beneficiará al público, en lugar de seguir las preferencias del presidente», aseguró. (

Jeanine Pirro, fiscal de los Estados Unidos para el Distrito de Columbia (Washington D.C.), defendió en cambio que el procedimiento legal empelado con Powell, en relación con los sobrecostos de la reforma de la sede de la institución y el testimonio del banquero central ante el Congreso «no constituye una amenaza».

«La Fiscalía de los Estados Unidos contactó a la Reserva Federal en múltiples ocasiones para discutir los sobrecostoes y el testimonio del presidente ante el Congreso, pero fueron ignorados, lo que requirió el uso de un proceso legal, lo cual no constituye una amenaza», dijo la fiscal a través de la red social X.

«La palabra ‘acusación’ salió de la boca del Sr. Powell, de nadie más. Nada de esto habría sucedido si simplemente hubieran respondido a nuestra solicitud», añade Pirro, antigua juez y expresentadora de Fox News, que fue designada por Trump en mayo pasado como fiscal interina de Washington y confirmada posteriormente en el cargo en agosto de 2025.

En este sentido, la fiscal defiende que su Oficina toma decisiones basadas en los méritos, «nada más y nada menos», añadiendo que coincide con el presidente de la Reserva Federal en que nadie está por encima de la ley, y por eso espera la plena cooperación del banquero central estadounidense.

En declaraciones a la prensa, la portavoz presidencial, Karoline Leavitt, zanjó este lunes con un tajante «no» la pregunta sobre si Trump «ordenó» a los funcionarios del Departamento de Justicia abrir el proceso penal contra Powell.

Leavitt evitó responder sobre la posible influencia de las reiteradas críticas de Trump a Powell en la apertura del caso y, en cambio, defendió que el republicano «tiene todo el derecho a criticar al presidente» de la Fed. «(Trump) tiene el derecho que le otorga la Primera Enmienda, al igual que todos ustedes», señaló.

Además, aprovechó para insistir en que «una cosa está clara (y) el presidente lo ha dejado muy claro, Jerome Powell es malo en su trabajo (…) En cuanto a si Jerome Powell es un delincuente o no, esa es una respuesta que tendrá que averiguar el Departamento de Justicia, y parece que tienen intención de averiguarlo», agregó.

ALG con Europa Press, NA y Sputnik