El régimen libertario ha dejado claro que la eliminación del artículo que recortaba los salarios de los trabajadores enfermos no es una renuncia, sino apenas una tregua táctica. El senador Bartolomé Abdala, presidente provisional del Senado y referente de La Libertad Avanza, confirmó que el Poder Ejecutivo insistirá en modificar el régimen de licencias por enfermedad, calificando el esquema actual como «abusivo» y minimizando el impacto de los recortes salariales frente a lo que considera la «bondad» del proyecto de modernización laboral.

La controversia, que escaló durante el debate en comisiones, se centra en el intento oficialista de podar los ingresos de quienes atraviesan afecciones de salud. El proyecto original contemplaba que los trabajadores en licencia percibieran apenas el 50% o el 75% de su remuneración, dependiendo de la gravedad de su estado. Esta iniciativa, que dinamita el principio de protección al trabajador, debió ser retirada ante el rechazo unánime de los sindicatos y la presión de bloques aliados como el PRO y la UCR, que advirtieron sobre el altísimo costo político de castigar económicamente a los ciudadanos en sus momentos de mayor vulnerabilidad.

Pese al retroceso parlamentario que mantiene vigente —por ahora— el artículo 208 de la Ley de Contrato de Trabajo y el pago del 100% de los haberes, Abdala aseguró que «con el correr del período ordinario» enviarán una nueva ley para «corregir» el tema. Bajo el argumento de combatir supuestos «certificados médicos truchos», la administración de Javier Milei planea reflotar una reforma que traslada el riesgo empresario directamente al bolsillo del empleado convaleciente, tanto en el sector público como en el privado.

La ratificación de este rumbo legislativo expone la visión del Gobierno de Milei sobre la seguridad social: lo que para la normativa vigente es un derecho irrenunciable que garantiza la subsistencia durante una enfermedad, para el oficialismo es un esquema de «licencias exageradas» que debe ser ajustado a la brevedad.