Columna de opinión que analiza la posible privatización del sistema carcelario.
Si se transforma en un negocio, el sistema carcelario cambia, no solo en espíritu, sino también en la lógica entre el Estado y las personas que están dentro del sistema penal. Por si todo esto fuera poco, la experiencia comparada no da buenos resultados. Al convertirse en un negocio, a las empresas a cargo de las cárceles les va a interesar tener las plazas ocupadas, con lo cual, el proceso de resociabilización, que prevé el trabajo y el estudio, las salidas transitorias y todo lo demás va a quedar de lado. «
*Secretario de la Comisión Provincial por la Memoria, coordinador de la mesa ejecutiva.
El 70% dice que tuvo que recortar consumos y los datos sobre deudas impagas crecen…
Las partidas presupuestarias solo aumentaron el proporcional al 10,1% de la suba de precios anual…
La caída de la imagen de Milei la posiciona como posible heredera de la gestión.…
Con un gol de penal de Colidio, el equipo de Coudet ganó 1-0 en un…
El gobierno abrirá el martes las ofertas de la licitación de la Vía Navegable Troncal…