El anuncio de que Samanta Schweblin era la ganadora de la Premio Aena se hizo al finalizar la cena de la gala que se realizó en el Museo Marítimo de Barcelona en medio de una gran tensión por saber el resultado de la elección del jurado. Quien lo anunció fue Rosa Montero, presidenta del jurado.

La lista de finalistas que se había anunciado el 18 de marzo estaba integrada, además de por Schweblin con su libro de relatos El buen mal (Seix Barral) por otros nombres de escritores y escritoras consagrados: Héctor Abad Faciolince (Ahora y en la hora, Alfaguara),  Nona Fernández (Marciano, Random House)  Marcos Guiralt Torrente (Los ilusionistas, Anagrama) y Enrique Vila-Matas (Canon de cámara oscura). Para los finalistas, el premio Aeda tiene también una recompensa: treinta mil euros a cada uno.

Samanta Schweblin y sus palabras de agradecimiento

Una vez conocido el nombre de la ganadora, Schweblin agradeció el premio y remarcó el  hecho de que éste se otorgue a un clibro de cuentos, un género en el que ella ha logrado una gran maestría y que fue cultivado por el más universal de los escritores argentinos, Jorge Luis Borges. Sin embargo, las novelas son las que priman en el mercado, es decir, las que más se venden.

Scweblin afirmó que haber premiado un libro de cuentos era “una declaración de principios” porque no es frecuente que un premio internacional premie ese género breve. “Muy de vez en cuando –dijo- , aparece un nombre como el de Alice Munro”.

Y agregó: “Los que escribimos cuentos corremos medio cojos”. Aseguró también que “habría sido duro estar en los zapatos del jurado” a  quien agradeció el premio, un agradecimiento que hizo extensivo a su familia y a también a la “muy abandonada” Universidad pública de Buenos Aires por haberle contagiado la pasión lectora y también a los lectores que, por supuesto, son la razón de ser de un escritor. Remarcó que premiar un libro de cuentos era  una afortunada excpción, ya que los jurados suelen inclinarse por la novela.

Samanta Schweblin es la ganadora del premio Aena de Narrativa Hispanoamerciana por “El buen mal”
Foto: EuropaPress

El libro de Schweblin El buen mal que resultó ganador está integrado por cinco relatos. Fue catalogado en una reseña de El país de España como un “catálogo de soledades”. Se trata de un libro que aborda la compleja relación entre padres e hijos.

El primer relato del habla de una madre que intenta suicidarse atándose a un yunque y arrojándose a un lago. Sin embargo, a pesar de su minuciosa labor para matarse, fracasa en el intento y vuelve a su casa para preparar la cena como si ese hecho terrible no hubiera sucedido nunca.  

La dotación del premio Aeda desató una gran polémica en España debido a su generosa dotación que se pone a la par del Premio Planeta.

Se trata de una iniciativa de una empresa de gestión de aeropuertos con 51% de participación del  Estado que invertirá otro millón de euros en la compra de los libros de los finalistas para que sean entregados a las instituciones y administraciones de ciudades en las que Aena tenga aeropuertos para que lleguen a escuelas y bibliotecas. Su objetivo es fomentar la lectura y la creación literaria. Su lema es “leer es volar” y está asociado con la Fundación Gabo y la Cátedra Vargas Llosa.

El presidente de Aena, Maurici Lucena,  medió durante la gala de entrega del Premio en la polémica generada por la jugosa dotación. “Las sociedades son imperfectas y cobra sentido el mecenazgo para contribuir modestamente al apoyo del interés general”. Y agregó: “es lo normal que el mecenazgo corra a cargo de empresas privadas que no tienen necesariamente nada que ver con las actividades culturales que financian generosamente”. Por esta razón, expresó “los premios no deben tener interferencias ideológicas de ningún tipo”.