Sin dejar de esconder la tristeza, Lionel Scaloni eligió quedarse con el esfuerzo y la entrega de sus jugadores. Argentina resistió ante España, un rival que lo superó, durante 116 minutos e intentó ir por el empate en los segundos restantes en el Met Life. Pero no pudo en la tercera final de Lionel Messi en una cita mundialista. «Al país le decimos que dimos todo», dijo el conductor de este ciclo de 12 años en los que la Selección volvió a ratificar su estatus de potencia.
«Tengo un montón de cosas para decir cómo llegamos acá. Pero sobre todo el agradecimiento eterno para estos chicos. Me guardo un gran recuerdo», evaluó el rosarino apenas unos minutos después de la caída con el gol de Ferrán Torres. «Somos grandes en la victoria y tenemos que ser grandes en las derrotas», agregó el entrenador, golpeado por la derrota pero con elogios para el plantel que alcanzó la final, la septima desde 2014 hasta acá entre Mundiales y Copas Américas.
La superioridad de España se puede medir en la estadística de llegadas en la que Argentina tuvo un único remate al arco contra más de 20 de su rival. «Llegamos muy justos, pero si dejan todo como hoy es un gran ejemplo para nuestro país y nuestra gente. Cuesta un montón llegar hasta acá y hay que darle validez», sostuvo Scaloni antes de volver a acompañar a los suyos, a los que festejaron hace poco menos de cuatro años en Qatar y los que animaron la competencia en Estados Unidos, México y Canadá hasta el último día.
