Skay Beilinson rindió homenaje al Indio Solari durante el recital que ofreció el sábado en Bolívar, el primero desde la muerte del cantante y exlíder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. En un momento del concierto, el guitarrista decidió incluir «Todo un palo», uno de los clásicos más celebrados del repertorio ricotero, y se lo dedicó a quien fue su socio artístico durante más de tres décadas.
«A la memoria del amigo y para todos ustedes», dijo Beilinson antes de comenzar la canción. La frase fue seguida por una fuerte ovación de los asistentes y por el acompañamiento masivo del público durante toda la interpretación.
El momento quedó registrado en videos filmados por los espectadores y rápidamente comenzó a circular en las redes sociales, donde muchos seguidores destacaron el gesto del músico. La escena tuvo una carga simbólica especial, ya que se trató de la primera presentación de Skay después del fallecimiento de Solari, ocurrido el pasado 18 de junio a los 76 años.
La relación entre ambos había atravesado largos años de distanciamiento luego de la separación de Los Redondos en 2001. Sin embargo, tanto Beilinson como Solari evitaron en los últimos tiempos profundizar públicamente las diferencias y mantuvieron un tono de respeto mutuo al referirse a la historia compartida.
Fundadores de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota junto con Carmen Castro, más conocida como la Negra Poly, Skay y el Indio construyeron una de las sociedades más influyentes del rock argentino. Entre fines de los años 70 y comienzos del nuevo siglo dieron forma a una obra que marcó a varias generaciones y convirtió a canciones como «Jijiji», «Un poco de amor francés», «La bestia pop» y «Todo un palo» en clásicos populares.
Tras la muerte del cantante, distintas figuras de la música y la cultura expresaron públicamente sus condolencias. El mensaje de Skay había llegado poco después de conocerse la noticia, con una imagen de ambos y unas palabras de despedida. El homenaje realizado en Bolívar sumó ahora un nuevo capítulo a esa despedida.
Mientras continúa con la gira junto a Los Fakires, Beilinson volvió a encontrarse con un repertorio que forma parte central de su historia artística. Y eligió hacerlo con una canción nacida en los tiempos de Los Redondos y con una dedicatoria breve, sin discursos extensos, pero suficiente para provocar uno de los momentos más comentados del recital.
