Un filósofo progresista con varios exilios forzados, hijo de un militante comunista, ejecutado por paramilitares en 1994, que sin tapujos se postula como el sucesor natural de Gustavo Petro y que propone ahondar el camino reformista: Iván Cepeda, el candidato de la izquierda y el progresismo.

Una nieta de un ex presidente, de una familia de poetas y juristas, con prosapia conservadora que funge representar la opción «moderada», que se dedicó a enviar “frutinovelas» en TikTok y que creció desde el subsuelo, empujada en las últimas semanas por el expresidente Álvaro Uribe Vélez, para volver a colarse en las predicciones para una eventual segunda vuelta: Paloma Valencia, la cara de la derecha y el centro-derecha.

Tensas elecciones en Colombia: la derecha ataca de nuevo
Cepeda, el candidato de la izquierda y el progresismo.

Un abogado mediático, que se asemeja a una confusa ensalada de otros líderes de extrema derecha (Bukele, Milei, aunque él, cuándo no, se refiera a Trump), disrruptuvo, con lenguaje agresivo, que se presume outsider; que insulta a los periodistas que le suelen señalar actitudes misóginas; que le envía cantitos de cancha (insultos incluidos) a los otros candidatos y al presidente Petro; que luce en público chaleco antibalas y traje, y en la intimidad exhibe su fuerza física, todo adosado con una turbia estética felina. De hecho apoderan «El Tigre» a Abelardo de la Espriella, la figura de la modernidad libertaria.

Ellos son los tres candidatos que lideran las encuestas en estas particulares presidenciales colombianas, en las que se presenta un total de 14 candidatos. Llegan a las urnas, tras una campaña desbordante de videos dudosos, audios truchos, millares de intervenciones de trolls, versiones de toda índole y color, imágenes de IA, disparatados memes a granel y redes en sus caras más disímiles, especialmente las más espurias. En las que hubo raros destaques de otros candidatos menos convocantes, como Sergio Fajardo, quien se basó en referencias a la saga de Harry Potter; o Mauricio Lizcano, exministro de Petro, quien recurrió reiteradamente a parodiar la película animada Encanto, que él llamó Desencanto. El propio Cepeda presentó una heladera repleta como imagen de campaña: a la vez fue acribillado con fakenews y hasta aparecieron fotos truchas que lo implicaban con las FARC.

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Abelardo de la Espriella, la carta libertaria.
Foto: Xinhua

La insistencia sobre las implicancias de las noticias falsas y los mensajes engañosos en la contienda electoral toda vez que impacta en la confianza de los ciudadanos no es una obsesión alocada de ciertos sectores. Diferentes entidades nacionales e internacionales encendieron alarmas sobre ese «enemigo silencioso de la democracia». La propia Registraduría Nacional del Estado Civil emitió una advertencia sobre los riesgos que pesan sobre el proceso electoral ante a la gigantesca proliferación de «información falsa y campañas de desinformación». En muchos casos hasta se habla del efecto del «voto bot».

En definitiva, más de 41 millones de colombianos están habilitados para votar en primera vuelta (la segunda sería el domingo 21 de junio) y elegir un gobierno que asumirá el 7 de agosto por un periodo de cuatro años. Un posible sucesor apoyado concretamente por el oficialismo para la continuidad, contra la diversidad de las derechas, algunas de las que históricamente gobernaron el país cafetero, y otras que se aggiornan a las modernidades ultraliberales, neo fascistas y odiosamente rupturistas, que atacan de nuevo con la promesa de derrumbar el destino progresista que imprimió Gustavo Petro a la Colombia de hoy, durante los cuatro años de su gobierno.

Tensas elecciones en Colombia: la derecha ataca de nuevo
Paloma Valencia, la candidata de Uribe.

¿Habrá balotaje? Si bien circuló algún sondeo que le augura más de la mitad de los votos a Cepeda, la mayoría pone énfasis en quién, eventualmente, enfrentaría en la segunda vuelta al candidato progresista. Lo que nadie duda es que él liderará la primera minoría: Invamer le da 44,6 % de intención de voto; Guarumo-EcoAnalítica, un 37,1 %; el Centro Nacional de Consultoría, un 33,4 %.

¿Paloma o El Tigre? Las mejores proyecciones para el abogado mediático que ganó popularidad por su defensa de personajes controversiales como el estafador David Murcia Guzmán, lo acercan al 30,9 %, aunque en general no llega esa cifra. En tanto que la senadora Valencia (lo es desde 2014) subió sensiblemente en los últimos días, y si bien Guarumo-Econanalítica llegó a medirla con un 21,7 %, las demás consultoras, la ubican redondeando los 15/18 puntos.

Tensas elecciones en Colombia: la derecha ataca de nuevo

Justamente ella elevó su popularidad, cuando Álvaro Uribe salió a su rescate para que se reactive el antagonismo petrismo-uribismo, que en la mitad de la campaña se había volcado a favor de la figura de De la Espriella. Tal como el ex presidente (2002-2010) lo hizo en favor de Juan Manuel Santos (2010-2018) y de Iván Duque (2018-2022), esta vez salió a bancar a su candidata y en las apariciones más recientes también apuntó al sorpresivo pretendiente ultra. En un video que atestó las redes, insistió con énfasis que Paloma «es la única candidata que representa las tesis que hemos defendido y al Centro Democrático» y hasta reveló que De la Espriella había intentado sin éxito competir en la interna del uribismo y que por ese se lanzó por las suyas.

En definitiva, en esta campaña con ribetes abiertamente artificiales, llegó la sentencia de las urnas. La fantasía debe dejar paso a la realidad concreta, donde el tigre ya no ruge, las frutas no hablan, la nevera no vota y las caricaturas no gobiernan.  «

Candidatos

IVÁN CEPEDA. Político y filósofo 63 años, casado, dos hijos. Hijo del líder comunista Manuel Cepeda Vargas, asesinado en 1994 por paramilitares. Varias veces exiliado. Propone continuar con las reformas sociales de Petro, aumentar el rol del Estado, pelear contra la corrupción y la desigualdad, reforma judicial y paz social con diálogo. Vice: Aída Quilcué.

ABELARDO DE LA ESPRIELLA. Abogado, 47 años, casado. Derechista de línea dura. Se presenta como outsider, empresario e independiente de la élite política y económica. Propone la lucha contra la corrupción y es un defensor de la libre empresa, Dios y la familia como núcleo de la sociedad. Vice: José Manuel Restrepo.

PALOMA VALENCIA. Abogada, economista, senadora. 47 años, casada. Pertenece a una dinastía familiar que incluye su abuelo, expresidente conservador Guillermo León Valencia. Propone aumentar el gasto en defensa, contra de la política de «paz total», reducir el Estado, bajar impuestos a empresas y privatizaciones. Vice: Juan Daniel Oviedo

Paz total y menos pobres

El viernes 22 cerró la campaña de Iván Cepeda y de Aída Quilcué en la plaza de Bolívar. Se la llamó la Segunda Gran Marcha.

Mientras el establishment insiste en hablar que «los homicidios no ceden y crecen los grupos armados relacionados con el narcotráfico», todos los análisis coinciden en reconocer mejoras en los niveles de pobreza (31,8% es la cifra oficial, la más baja en largas décadas) y las sensibles mejoras salariales (el mínimo, que perciben 2,4 millones de colombianos, subió un 17,9% en 2025) entre otros indicadores económicos favorables. Como el crecimiento del país: se prevé que en 2026 su economía crezca un 2,5%, bien superior al devaluado promedio del continente. Sus logros en salud y educación, dos ítems muy elogiados desde la asunción del gobierno de Gustavo Petro.

También divide aguas la «Paz Total». La política gobierno actual para finalizar el histórico conflicto armado con grupos guerrilleros (como el ELN y las FARC), mediante el diálogo y el sometimiento a la justicia de bandas criminales y narcotraficantes. Cepeda insiste que sólo debe agregarse diálogo, los opositores fustigan lo que Petro define como uno de sus grandes logros de su gobierno.