“Se les escapó la tortuga”. La frase maradoneana que se repite a coro en importantes despachos de la gestión libertaria resume a la perfección el caso que, desde hace días, tiene al oficialismo enfrascado en una nueva y evitable mala praxis. La decisión del presidente Javier Milei y su hermana Karina de retirar el pliego de la jueza María Verónica Michelli, candidata a jueza del Tribunal Criminal Federal Nº3 de La Plata, cayó como una bomba dentro y fuera de las filas libertarias y desde entonces las ambulancias no dejan de recoger heridos que amenazan con poner en riesgo la estabilidad de una gestión por demás tambaleante.

En la tarde del lunes, Patricia Bullrich volvió a patear el tablero. La senadora y titular del bloque de La Libertad Avanza en el Senado publicó un tuit en el que comunicó su decisión de no acompañar la postura oficial de retirar del tratamiento la postulación de la magistrada con vínculo personal con el periodista Hugo Alconada Mon, cuñado de la letrada y uno de los comunicadores que se puso al frente de la investigación por la criptoestafa $Libra y la causa que investiga el supuesto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni, el favorito de los Milei.

Tras la rebeldía de Bullrich, en el Gobierno apuntan a Mahiques por ocultarle a Milei la elección de pliegos judiciales
Milei ordenó retirar el pliego de María Verónica Michelli.

“El debate sincero, el respeto por las convicciones del otro y los valores republicanos también son parte del cambio”, lanzó la senadora con la picantez que la caracteriza. En el entorno de la ex macrista reconocen que la decisión de abrazarse a su derecho de objeción de conciencia responde estrictamente a su decisión de no aceptar órdenes por mera obediencia debida. Porque, por sobre todas las cosas, Bullrich es una jugadora independiente. En el gobierno lo saben, por eso eligieron no confrontar. “Patricia es así”, decían con tono descontracturado cerca de la hermana presidencial al ser consultados sobre el tema.

Pese al malestar interno que generó el nuevo gambeteo de la experimentada ex Montonera, lo cierto es que dentro del oficialismo están, por ahora, ocupados en atajar otros penales. Según pudo reconstruir este diario, la elección de designar y presentar el pliego de Michelli, quien custodia una larga trayectoria dentro del mundo judicial y desde hace más de una década se desempeña como secretaria del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata, fue tomada por el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques y su viceministro, Santiago Viola

Desde la ruidosa salida de Sebastián Amerio y Mariano Cúneo Libarona de la gestión, a quienes les imputaban no moverse lo suficiente para destrabar el tratamiento de las más de trescientas vacantes que acumula la justicia, el dúo judicial que abrazó Karina Milei se puso al frente del corte y confección de nuevos pliegos que presentaron en tiempo récord. Fue el apuro por demostrar la eficiencia, dicen en algunos sectores, lo que los habría empujado a tomar decisiones incompatibles con la gestión libertaria, como la elección de jueces que están en las antípodas de las escrituras mileístas.

Michelli, sin embargo, no es el único caso. Semanas atrás, la polémica del momento era la elección del dúo dinámico para completar las defensorías de los Tribunales Orales en lo Penal Económico, la Defensoría N°3 de la Cámara Federal de Casación Penal, la Defensora Pública del Interior de Formosa, entre otros importantes juzgados. En estos casos, los candidatos fueron Hernán Enrique Figueroa, Ana Clarisa Galán y María Esther Pinos, quienes habían firmado una resolución, de la que también participaron H.I.J.O.S, el CELS y Madres de Plaza de Mayo, criticando la decisión del gobierno de impulsar la baja de imputabilidad.

El conflicto se replicó más tarde con los pliegos de Juan Pedro Greenway y Alejandro Catania, candidatos del fuero económico, a quienes les imputan vínculos con la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) que comanda Claudio “Chiqui” Tapia. Al igual que el resto de los pliegos, los de ambos magistrados fueron propuestos por Mahiques, quien sigue haciendo malabares para intentar explicar el vínculo que mantiene con la organización futbolera cuyo investigado tesorero, Pablo Toviggino, le garantizó una quinta para el estrambótico festejo de cumpleaños de su padre, Carlos “Coco” Mahiques, quien hace apenas unas semanas consiguió por una amplísima mayoría la extensión por otros cinco años de su cargo en Casación.

En las versiones que se habilitaban desde el propio gobierno, se dejó trascender la posibilidad de retirar el tratamiento de ambos pliegos, pero ahora la decisión parecería no estar tan firme. “Nadie quiere pagar el costo de que los jueces de primera instancia del penal económico estén enojados”, afirmó un operador judicial con conocimiento de causa. Desde los entornos de ambos magistrados, por su parte, hicieron saber a este diario que los vínculos denunciados con Tapia y Toviggino son inexistentes y que esperan que el tratamiento de sus pliegos se resuelvan en tiempo y forma luego de haber cumplido con el debido proceso para la aplicación de los mismos.

Tras la rebeldía de Bullrich, en el Gobierno apuntan a Mahiques por ocultarle a Milei la elección de pliegos judiciales
Karina Milei junto a Juan Bautista Mahiques.
Foto: Juan Foglia / NA

En el caso particular de Michelli, en tanto, las versiones se bifurcan. Desde el Ministerio de Justicia niegan por completo que se haya ocultado información al presidente sobre el vínculo de la letrada con el periodista de La Nación, al tiempo que advierten que “no hay un fundamento para retirarlo” puesto que la decisión de hacerlo “es estrictamente política”, el sobreutilizado paraguas bajo el que se resguardan las voces oficiales para justificar las cada vez más cuestionables decisiones institucionales que se toman dentro de la gestión mileista. “Ya lo hicieron otros gobiernos y nunca pasó nada”, insisten.

En otro sector del oficialismo, en tanto, rechazan por completo estas versiones y aseguran que Javier Milei no estaba al tanto del envío de este pliego y fue recién cuando un colaborador lo puso en actas que el jefe de estado puso el grito en el cielo. Según pudo reconstruir este diario, fue el propio presidente quien exigió el retiro inmediato del pliego al tiempo que solicitó saber la existencia de otras propuestas incompatibles con su línea de pensamiento. Cuentan en voz baja en varios despachos que existiría más de una.

Pese a las versiones que indicaban lo contrario, desde su entorno afirman que Karina Milei tampoco estaría al tanto de la jugada que Mahiques, con apoyo irrestricto del tándem que componen Martín y Eduardo “Lule” Menem, planificaron para completar la justicia y devolver viejos favores. “Ella no sabe que ellos están mandando estos pliegos. Es un tema que escapa completamente de su entendimiento”, dicen desde el oficialismo, al tiempo que apuntan directamente contra el cuarteto justiciero por no considerarlos “adecuados” para llevar adelante el trabajo.

En particular, en este sector del gobierno molesta la aparentemente inexistente cintura política del conglomerado karinista. “Desde el principio hubo mala praxis y luego continuó. Tuvieron tiempo y lo podrían haber retirado antes de que pase por la comisión de acuerdos. Se siguieron haciendo los boludos para no pagar el costo ellos de retirar el mismo pliego que habían mandado. Y pretendieron hacerle pagar el costo a los senadores. Como consecuencia todo ese costo lo termina pagando Milei”, dijo a Tiempo un funcionario notablemente furioso con el desarrollo de los acontecimientos.

Tras la rebeldía de Bullrich, en el Gobierno apuntan a Mahiques por ocultarle a Milei la elección de pliegos judiciales

En este sentido, semanas atrás un histórico operador judicial y conocedor al dedillo del ecosistema de Comodoro Py dijo sobre el ministro: «Evidentemente, Juan Bautista está utilizando su nuevo rol dentro del mundo de la política para devolverle favores a los propios». Hay quienes advierten que estas ambiciones podrían justificarse con el sueño del barón del derecho de asegurarse su continuidad dentro del estado nacional como Procurador General de la Nación. En el entorno del titular de Justicia lo niegan rotundamente. Pero en la Casa Rosada saben de memoria que aunque las brujas no existen, que las hay, las hay.

Lo que enfurece a la mesa chica del presidente, en concreto, es la innecesaria exposición a la que es arrastrado el líder libertario ante la evidentemente pésima resolución de sus funcionarios. “Este es un gobierno tan particular que los funcionarios parece que prefieren que el costo lo pague Milei antes que ellos. Pocas veces vi que la pared mee al perro, pero acá es así”, dijo con resignación la misma fuente.

Pese al enojo que manifestó el presidente, que culminó con un nuevo desacato de Bullrich que ya le agarró el gustito a rebelarse contra las decisiones del jefe de Estado, en Casa Rosada reconocen que el líder libertario seguirá sin resolver ninguna de estas calamidades. Un funcionario lo describió de esta forma: “Este gobierno es la película ‘el día de la marmota.’ Todo vuelve a empezar igual que siempre, todos los días sin ninguna consecuencia.” Que se pongan a rezar.