Tras siete días de puertas cerradas y una controversia que escaló hasta organismos internacionales, los periodistas acreditados podrán volver a ingresar este lunes a la histórica sala de prensa de la Casa Rosada. La reapertura, sin embargo, no implica un retorno a la normalidad absoluta: el Gobierno ya advirtió que el movimiento de los trabajadores de prensa dentro de la sede gubernamental estará acotado a sectores específicos, manteniendo zonas de circulación restringidas bajo un nuevo esquema de control.
El regreso de los cronistas coincidirá con una conferencia de prensa programada para las 11 de la mañana, que estará a cargo del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. A pesar del anuncio, persiste la incertidumbre sobre la modalidad del encuentro: hasta el momento no se ha confirmado si se permitirá una ronda de preguntas ni si, en caso de haberlas, se utilizará el sistema de sorteo que la administración libertaria ha implementado en ocasiones anteriores para filtrar las intervenciones.
La clausura de la sala, un hecho sin precedentes desde el retorno de la democracia en 1983, fue justificada por el Gobierno como una medida de «seguridad nacional». Según explicó el vocero Javier Lanari, la decisión de cancelar las huellas dactilares de los periodistas se tomó de manera «preventiva» tras una denuncia de la Casa Militar. El conflicto se originó por una filmación no autorizada realizada con lentes tecnológicos por un equipo de la señal TN, lo que el oficialismo calificó como una maniobra de espionaje ilegal.
Durante la semana de cierre, la ausencia de mediación periodística en la Casa de Gobierno fue total, profundizando la política de comunicación directa vía redes sociales que caracteriza a la gestión de Javier Milei. Mientras el Ejecutivo insiste en que las restricciones buscan «garantizar la seguridad», diversos sectores de la prensa y la oposición denunciaron la medida como un ataque al ejercicio de la libertad de expresión y un intento de disciplinar a los medios que mantienen una postura crítica frente a la gestión oficial.