Nuestra urgencia por vencer”, la muestra fotográfica que que puede ver en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti,  reúne unas 40 fotografías de la reportera gráfica y concejala de Nuñoa Kena Lorenzini tomadas en los los 80.

Se trata de fotos en blanco y negro, analógicas, que reflejan la lucha de las mujeres pertenecientes a diversas agrupaciones de Derechos Humanos que, lejos de mostrar de manera grandilocuente el  heroísmo, se detiene  en la resistencia y en la lucha cotidiana de las mujeres que se opusieron a la dictadura cívico militar de Chile que se extendió  entre 1973, hace hoy 50 años, hasta 1990.

Lorenzini es reportera gráfica e integra la Asociación de Fotógrafos Independientes (AFI) y del Movimiento Unitario Mujeres por la Vida. Trabajó durante la dictadura en  las revistas de Chile Hoy y Análisis e hizo de su trabajo no sólo su medio de vida, sino también una herramienta de lucha. Además de dedicarse a la fotografía, es psicóloga e hizo una maestría en Psicoanálisis y tuvo un programa de radio durante 15 años. Hoy es también concejala del lugar en que vive, el Municipio de Ñuñoa, Chile.

Refiriéndose a “Nuestra urgencia por vencer” dice la curadora de la muestra, Cynthia Shuffer, en el texto curatorial: “Estas fotografías dan cuenta de un aparecer político específico, visible en cada uno de los espacios que miles de mujeres decidieron habitar con sus urgencias, temores y deseos. Aquí, son ellas mismas —las movilizadas, las políticas, las rebeldes, las disidentes— quienes se exponen y son protagonistas de la acción. Hacen las veces de obturador en estas fotografías, determinando su tiempo y lugar. Asumen conscientemente su propia realidad creativa, haciendo visibles otras maneras de cultivar la vida, construir confianzas y desafiar el miedo.”

En estas fotografías se corrobora  una vez más de qué modo las mujeres son protagonistas de la Historia y cómo la van escribiendo  en sus luchas cotidianas.

nuestra urgencia por vencer
Foto: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

La historia de una luchadora y su propia urgencia por vencer

“Estas fotografías, dice Kena Lorenzini, fueron tomadas entre el 80 y el 89 y todas son en blanco y negro. En esa época el color no aparecía en los diarios ni en las revistas en que yo trabajaba. La cámara que usé era analógica por una cuestión de época. De todos modo, hoy mismo yo trato de hacer fotografía en blanco y negro  porque no quiero tapar el dolor con colores ni tapar la violencia con colores. Adopté la tecnología digital en 2006 porque así me lo exigían los diarios y revistas en la que trabajaba.”

La historia de Kena es singular. La luchadora que es hoy se fue forjando en su trabajo. Proveniente de una familia que se encontraba en las antípodas ideológicas de sus convicciones políticas de hoy, ella misma pensaba como su familia y fue cambiando las posiciones políticas familiares que también ella sostenía hasta convertirse en una defensora de las mujeres y los Derechos Humanos. Su cambio se produjo a partir de que comenzó a mirar el mundo con la lente de su cámara.

“Vengo de una familia que quería el golpe que se produjo hace 50 años–relata-. Yo tenía 14 años en ese momento. Salí a marchar contra Allende y, más tarde, a vitorear a Pinochet. Soy de provincia y cuando viajé a Santiago empecé a darme cuenta de cómo era la realidad. Empecé a trabajar muy pronto y muy joven. A través de mi trabajo comencé a ver cómo era la dictadura y traté de que también lo vieran mis hermanas que no tenían ni idea de lo que estaba pasando, no sabían de los muertos que habían flotado en el río Mapocho ni que seguían desapareciendo personas.  A mí la fotografía fue la que me permitió ver la realidad”.

Foto: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

Lorenzini vive en Chile, pero en el momento en que Tiempo la contactó se encontraba en Francia por una muestra de sus fotografías que se va a hacer en París próximamente. “Me viene a Francia –cuenta- porque Chile está muy sensible con la conmemoración de los 50 años de la dictadura y yo quería estar lejos.”

Hay mucha desidia o inconsciencia –aclara- sobre lo que significa que a 50 años del golpe no haya justicia y sí mucho negacionismo y ganas de olvidarlo, de dejarlo atrás. Eso para mí ha sido muy violento y quería salir de ese ambiente en el que no hay interés, no hay una mirada sobre la conmemoración de estos  50 años y eso es muy doloroso.”  Sus palabras describen una situación que nos resulta familiar porque el negacionismo también a aquí, como en muchos otros países del mundo, está pasando por  un momento de un auge que resultaba impensable luego de lo que fue la experiencia de vivir en dictadura.

En Chile –compara- la ultraderecha no tiene un Milei que grite. Sabemos que su compañera de fórmula tiene un negacionismo brutal. En mi país, como tenemos menos ascendentes italianos, el temperamento de la extrema derecha es otro. Pero es una extrema derecha nazi, conformada por rubios de ojos azules y pelo corto. Al frente de ella está José Antonio Kast, un hijo de un ex militar alemán. Por lo que he podido ver, también en Francia hay un resurgimiento del negacionismo. No necesitan hacer campaña porque basta que haya un robo o un asesinato para que haya un voto a favor de la ultraderecha.”  

Kena ella continúa trabajando en su país, haciendo muestras junto a otros fotógrafos y fotógrafas en el Museo de la Memoria, en el Museo Histórico, en las universidades.

  “Luego de la dictadura –dice- se han mostrado muchas fotos sobre ella. En mi caso, quise relevar el rol central que tuvieron las mujeres anónimas en su derrocamiento. En estas fotografías que expongo no hay mujeres reconocibles, figuras públicas. Sí hay un reconocimiento de la lucha que las mujeres realizaron día a día. Soy una convencida de que eran ellas las que más fuerza y más urgencia tenían por derrocarla”.

Cuando se le pregunta el porqué de esa convicción, contesta: “Por su propia situación como mujeres y porque nosotras nos ponemos siempre al frente de todas las causas justas buscando un paraguas de  justicia social, sobre todo las mujeres feministas, aunque las mujeres de mis fotografías no necesariamente lo eran.”

Foto: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

Las  fotos de esta muestra van a quedar en Argentina “para que hagan itinerancia”. Y continúa: “Yo dono todos mis trabajos al Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile. Lo que me interesa es que la fotografía circule y se sepa lo que pasó. Por eso hice también un libro –el sexto que realizo- sobre esta exposición que incluye más fotos que las del Conti, más de 60 que luego doné al Museo porque creo que más que un bien personal mío es un bien de Chile”.

Y añade: “Hoy siento una gran pena porque creo que el feminismo está más silencioso. Eso me tiene preocupada porque las mujeres, tanto en Chile como en todas partes, estuvimos muy a la vanguardia de los movimientos sociales. Luego del Me Too en Chile llegó la cuarta ola del feminismo, el 2018, estuvimos presentes en la revuelta y ahora creo que no tenemos la misma presencia. Mi sensación es que quedamos anonadadas, como paralizadas. Siento que luego de tanta participación y de tanta actividad en la calle, en este momento, en Chile hay un silencio del feminismo y también en Argentina.”

“Creo que la fotografía es  un arma de resistencia y de lucha, agrega.  Para muchos fotógrafos y fotógrafas de mi generación la fotografía era un deber, una causa. Para salir a la calle las mujeres tenían que vencer muchas barreras: la familia, los hijos, el trabajo y tuvieron un coraje impresionante para hacerlo.  No existía el e-mail, no todo el mundo tenía teléfono en su casa pero las mujeres lográbamos hacer cosas enormes. En esa época se formaron muchos colectivos femeninos.”

Foto: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

Mostrar el rol de las mujeres en la resistencia

Nuestra urgencia por vencer, le dice a Tiempo Argentino Lola Berthet,  directora del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, es una muestra que valora la lucha de las mujeres. No sólo vierte luz sobre los desafíos que afrontaron sobre este período opresivo, sino que también resalta su determinación  y valentía al  unirse en una resistencia muy sólida y organizada y habla de lo fundamental que fue el movimiento de mujeres latinoamericanas. Nos pareció muy importante que el Conti estuviera presente en la conmemoración de los 50 años del golpe de Estado en Chile y rendir homenaje a estas luchadoras valientes con la convicción de que van a inspirar a las nuevas generaciones. El movimiento feminista ha crecido en todo el mundo. Nosotros le damos un lugar a esta muestra maravillosa de Kena para mostrar el rol de las mujeres en esta resistencia que comenzó 50 años atrás.”

Foto: Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti

Y agrega: “Somos latinoamericanos y no nos tenemos que olvidar de que aquí, en nuestro país, también hubo terrorismo de Estado. Tenemos que trabajar todo el tiempo sobre la memoria porque las nuevas generaciones no vivieron esos hechos. Por eso es tan importante recordar mediante una muestra, una obra de teatro, una película. Hay que tener siempre presente a las Madres y las Abuelas en estos tiempos en que crecen los discursos de odio y el negacionismo y se trata de desestabilizar la democracia que nos costó tanto lograr.”

La muestra “Nuestra urgencia por vencer. Fotografías de mujeres contra la dictadura” se puede ver hasta febrero de 2024 en el Centro Cultural Haroldo Conti ubicado en la ex ESMA, Avda, del Libertador 8151, CABA. Entrada libre y gratuita.