Más de 500 tenistas fueron aislados y testeados este miércoles en Melbourne, que se prepara para el primer Grand Slam del año, luego de que un trabajador de uno de los hoteles en los que se alojan los deportistas diera positivo de covid-19. Según explicó el primer ministro del Estadio de Victoria, Daniel Andrews, este jueves se conocerán los resultados y, en caso de recibir resultados negativos, se terminará el aislamiento. “Podría tener un impacto en los torneos previos que se están jugando, pero en este momento no veo impacto en el Abierto de Australia propiamente dicho”, informó a la prensa, intentando llevar calma: “Es un caso positivo, no hay razón para entrar en pánico”.

Seis torneos de preparación, todos organizados en Melbourne Park, como el primer Grand Slam de la temporada, se desarrollan paralelamente esta semana, donde por caso a tenista argentina Nadia Podoroska se clasificó a los cuartos de final del WTA 500 Yarra Valley Classic, tras un triunfo resonante sobre la “top ten” checa Petra Kvitova por 5-7, 6-1 y 7-6 (9-7). Los torneos, de no mediar inconvenientes, continuarán el viernes próximo. 

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(Foto: David Gray / AFP)

Hasta el momento, la preparación venía con estrictos protocolos pero en un ambiente de armonía, ya que en esa ciudad hace 28 días que no se conocía un caso positivo. El Abierto de Australia se aplazó tres semanas de su calendario habitual y dispuso que tanto los jugadores y los acreditados (técnicos, entorno, árbitros…) viajaran a Australia a bordo de una quincena de aviones especialmente fletados por los organizadores a mediados de enero. Una vez en suelo australiano debieron  someterse a una cuarentena estricta, con solo cinco horas de salida diarias, estrictamente controlados entre las canchas de tenis, el entrenamiento físico y las comida. Un total de 72 tenistas se vieron obligados a realizar una cuarentena completa, sin el menor permiso para dejar su habitación de hotel, después de que varios casos de covid-19 fueran detectados entre los pasajeros o la tripulación de tres vuelos hacia Melbourne.

Para el ambiente del deporte, lo que ocurre en Melbourne es una buena prueba de lo que puede ocurrir en los Juegos Olímpicos de Tokio. Este mismo jueves el Comité Olímpico Internacional (COI), el Comité Paraolímpico (IPC) y los organizadores de los Juegos de Tokio 2020 publicaron el primer manual con el protocolo de cuidados para la máxima cita deportiva de año que deberán seguir los grupos de trabajo antes de viajar a Japón, al ingresar al país, durante su tiempo en los Juegos y al salir de Tokio, aunque las medidas sanitarias sean distintas. Según anunciaron los organizadores, los diferentes responsables y cuerpos técnicos deberán permanecer en una burbuja para luchar contra el coronavirus, pero no estarán obligados a respetar una cuarentena de 14 días, siempre y cuando vigilen su estado de salud y se queden en su burbuja (por ejemplo, no podrán asistir como espectadores a otros deportes).