La camiseta que Diego Armando Maradona usó en el segundo tiempo del histórico partido contra Inglaterra, jugado el 22 de junio de 1986 por los cuartos de final del Mundial de México, fue subastada este miércoles en Londres por una oferta sobre la hora de 7.142.500 de libras esterlinas, el equivalente a 8.929.241 dólares. Hubo siete apuestas que duplicaron el precio en los últimos 15 minutos.

El sitio de la casa de subastas Sotheby’s, que aún no informó la identidad del comprador pero anunció que fue adquirida por un «enviado de Medio Oriente», cerró a las 12 de nuestro país la puja iniciada el pasado 20 de abril y la histórica prenda fue vendida por una oferta sobre la hora de 7.142.500 libras esterlinas.

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La tradicional casa de subastas puso a la venta la reliquia que estaba en poder del exjugador inglés Steve Hodge luego de 36 años y recaudó mucho más de lo que preveía. A falta de dos horas para el cierre, la página oficial de Sotheby’s registraba una sola oferta por el monto mínimo (4 millones de libras) en las dos semanas que duró la subasta.

Sin embargo, en los tres minutos finales se dio una puja que cerró con la millonaria oferta de casi nueve millones de dólares. Una de las ofertas fue de un argentino, Marcelo Ordaz, que colecciona camisetas de fútbol del mundo, aunque no todas las que tiene estarían verificadas como auténticas. «Una oferta de Medio Oriente nos sacó la ilusión», expresó Ordas, que sería visto con desconfianza por coleccionistas asiáticos.

Con algo de demagogia, el coleccionista lideró la intención de la Argentina de «repatriar» la camiseta y llegó a ofertar 5.5 millones de libras. «Este era el sable de San Martín de nuestra época», agregó Ordas, quien adelantó que se reunirá con los empresarios de Medio Oriente para intentar que la camiseta sea exhibida en la Argentina. En los minutos finales, el sitio registró una oferta de 4.5, luego 4.8, 5 y sobre el final se publicó una de 6 pero, cuando pasó un segundo de las 12, el sitio colgó el cartel de «Lot sold» con la exorbitante cifra de 7.142.500.

De esta manera, la camiseta de Maradona se convirtió en la prenda deportiva más cara del mundo tras superar la subasta de 2019 en Estados Unidos donde se vendió una de los Yankees del beisbolista Babe Ruth en 5.640.000 millones de dólares.

A todo esto, parte de la familia del jugador, Claudio Villafañe y su hija Dalma, se expresaron públicamente cuando se conoció la noticia a inicios de abril y aseguraron que la camiseta en cuestión era la que Maradona había utilizado en el primer tiempo. Sin embargo, nunca dieron precisiones sobre su denuncia, tras habar calificado de «ladri» al futbolista inglés Hogde.

Sotheby’s y diversos sitios especializados en la recopilación de camisetas históricas utilizaron las fotos del partido disputado el 22 de junio de 1986 en el estadio Azteca para ratificar que la camiseta que tenía Hodge era la de la «Mano de Dios» y el «Gol del Siglo», ambos sucedidos en el segundo tiempo. La casa de subastas utilizó un sofisticado programa de fotografía para examinar «detalles únicos en varios elementos» de la prenda «como el parche, las rayas y la numeración». También es clave para relativizar la denuncia de la familia que Hodge comenzó a mostrar desde 2002 que tenía la 10 azul y Diego nunca lo desmintió.

El mediocampista inglés cambió la camiseta con Maradona después del partido en uno de los túneles del estadio Azteca y estuvo en su poder hasta 2002 cuando la cedió al Museo Nacional del Fútbol de Manchester. La 10 estuvo en exhibición en el local de la casa de subastas en el barrio de Mayfair adentro de un cubículo de vidrio, con imágenes del partido en las paredes y un piso verde simulando el césped del estadio Azteca.

«Esta histórica camiseta es un recordatorio tangible del importante momento no solo para la historia del deporte, sino para la historia del siglo XX», recordó Sotheby’s.