La Junta Interna de ATE y el Cuerpo de Delegados del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) realizaron una conferencia de prensa para denunciar al presidente de la entidad, el ingeniero Javier Ibáñez por manejo discrecional de los fondos del Instituto.

Según explicó a Tiempo, Daniel Luna, uno de los delegados gremiales, las nuevas autoridades “han intervenido los departamentos del Instituto que se encargan de planificar y controlar las empresas que realizan obras” estableciendo una “gestión paralela con asesores que cobran el triple que el promedio de los trabajadores” y que tienen como función disponer “el libre manejo del presupuesto para dirigir los fondos públicos a su criterio pasando por encima de la carrera laboral y el convenio colectivo.”

Sumate y apoyá el periodismo autogestivo

ASOCIATE

Esta gestión paralela, según denunció Luna, “controla desde la parte económica y financiera hasta la ejecución de las obras.”

Además los trabajadores denuncian la ausencia de obras de mantenimiento de infraestructura que garanticen condiciones de seguridad e higiene. Según explicaron a este medio, el pasado 24 de julio, se produjo un incendio que puso de manifiesto, ente otras graves falencias, la avería de las alarmas contra incendios.

Ante la denuncia pública, la convocatoria a una conferencia de prensa y un paro de actividades convocado por los representantes gremiales para el día de hoy, las autoridades del Instituto optaron por dictar asueto a los más de 2100 trabajadores que se desempeñan en las instalaciones. Para los delegados se trató de un “lock out” encubierto que busca restar fuerza a la denuncia, una práctica a la que según se denunció en la conferencia “recurrían las patronales bajo el gobierno de Juan Carlos Onganía”. De todas maneras, según explicó Luna, “se acercaron alrededor de 300 trabajadores para respaldar la conferencia y las denuncias.” 

La práctica, de neto corte anti sindical, se suma a una serie de medidas del mismo tenor que promovieron las autoridades: el descuento de días de paro a los trabajadores, la censura de los canales de difusión de información de los representantes gremiales y el intento de desconocer a los representantes electos por los trabajadores. 

El delegado gremial explicó que los trabajadores reclaman “la restitución de las tareas a los trabajadores de los sectores desplazados de sus funciones y la apertura de los libros del INTI para revisar las licitaciones otorgadas de manera irregular.”