Tras 18 años a la cabeza de la Unión Obrera Metalúrgica Antonio Caló deberá dar un paso al costado luego de que el Congreso Nacional del sindicato nominara a Abel Furlán como nuevo secretario general del que es uno de los principales sindicatos industriales del país.

El desplazamiento de Caló se produce semanas después de que uno de los históricos dirigentes caloístas, Francisco el “Barba” Gutiérrez, perdiera las elecciones de la seccional Quilmes luego de 38 años consecutivos de liderazgo a partir de cual, además, llegó a ser intendente de Quilmes. Allí, quien fuera también secretario de interior de la comisión directiva de la CGT anterior, perdió las elecciones frente a la lista verde vinculada a la intendenta kirchnerista local Mayra Mendoza. En el mismo momento se renovaron 54 seccionales en todo el país cuyas flamantes conducciones se distanciaron de la histórica conducción.

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A nivel del sindicato nacional se produjo un fenómeno de la misma naturaleza. Al desgaste de la actual conducción luego de años de despidos y salarios muy deteriorados se le sumó la interna del Frente de Todos. De ese modo, Abel Furlán, quien llegara ser diputado nacional por el Frente Para la Victoria, logró agrupar en los días previos a los comicios un número creciente de congresales de las seccionales del interior de la provincia de Buenos Aires y el interior del país.

El cierre de la paritaria por un 45% en cuotas con revisión a noviembre cayó mal en la base metalúrgica así como el alineamiento explícito de Antonio Caló con Alberto Fernéndez a quién acompañó en forma cerrada en el acuerdo con el FMI con críticas al kirchnerismo en general y a Cristina Fernpández de Kirchner en particular. Furlán, del otro lado, señaló que “esta ley (por el acuerdo con el Fondo) va a echar por tierra la posibilidad de sostener un proceso industrial en Argentina, se van a perder muchísimos puestos de trabajo y vamos a retroceder a los momentos del 2001”.

En ese contexto es que, a horas del Congreso, se supo que la oposición animada por el kirchnerismo contaba con la mayoría de los congresales para derrotar a una posible lista encabezada por el mismo Antonio Caló y que, por ese motivo, no existía posibilidad de lograr una lista unitaria bajo su liderazgo.

Para eludir una derrota, el mismo Caló optó por dar un paso al costado y buscar una salida elegante colocando algunos candidatos propios en la lista de Abel Furlán. Así el adjunto de la lista ganadora resultó ser Naldo Brunelli de San Nicolás, más afín al sector de Caló.

El nuevo secretario general de la UOM tiene 62 años de edad y es oriundo de la seccional de Zárate-Campana donde está situada Siderca, fábrica del grupo Techint en la que ingreso al gremio en la década del ’90. La lista, además, cuenta con dirigentes de la zona norte de la provincia de Buenos Aires como San Miguel y San Martín, así como el corredor industrial de Rosario y Santa Fé. También dirigentes de La Plata y Puerto Madryn donde están situadas otras grandes plantas de Aluar y Techint.

El desplazamiento de Antonio Caló tiene alto impacto al interior de la CGT. El dirigente que supo liderar la “CGT oficialista” bajo el mandato de Cristina Fernández de Kirchner hoy integra el Consejo Directivo de la CGT con el cargo de Secretario de Interior. Allí llegó como representante de uno de los sindicatos más poderosos del país y restará ver si cede ese lugar a un hombre vinculado con la nueva conducción.

En el horizonte de los grandes sindicatos la interna del Frente de Todos que se recrudece a diario promete nuevos capítulos. Al diferendo aún no cerrado entre Luis Barrionuevo y su ex cuñado Dante Camaño en el gremio de los gastronómicos le seguirán elecciones en la Unión Tranviarios Automotor (UTA) en la que se enfrentará la conducción actual de Roberto Fernández vinculada a los sectores del peronismo tradicional con una oposición moyanista y la posibilidad de una tercera lista con epicentro en la combativa línea 60.

Un escenario similar se producirá en la elección del gremio de Comercio en el que Armando Cavallieri deberá enfrentar una lista también vinculada con un sector moyanista conducida por Ramón Muerza.

Si se produjeran desenlaces de la misma naturaleza se alterará aún más la relación de fuerzas entre las distintas corrientes del peronismo sindical dentro de la CGT.