Unos 200 contribuyentes que resolvieron no pagar el impuesto a la riqueza esperan de la Justicia una respuesta de fondo de los favorezca. Sin embargo, algunas decisiones de los jueces ponen en cuestión esa posibilidad.

Entre la decisión de la jueza en lo contencioso administrativo Cecilia Gilardi Madariaga de Negre, que aceptó una medida cautelar de Alejandro Scannapieco, ejecutivo de la empresa Globant, a mediados de marzo, y la del juez federal Walter Lara Correa, que rechazó a principios de este mes una medida cautelar solicitada por Roberto Jorge Rodríguez, pasó agua bajo el puente.

Rodríguez consideró que no le correspondía pagar el aporte solidario porque residía en Uruguay desde meses antes de que el Congreso sancionara la ley. Sin embargo, Lara Correa observó que el contribuyente podía tener dos residencias.

El fallo del juez es vital para las pretensiones de la Afip de cobrar los $ 320 mil millones que tenía pautados al momento de votarse la ley. Es que casi la mitad del patrimonio de quienes pagaron el impuesto a la riqueza se encuentra fuera de la Argentina. “La riqueza de los sectores alcanzados, los más ricos del país, está en distintas formas de activos financieros”, aseguró la titular de la agencia, Mercedes Marcó del Pont, quien observó que casi la mitad de ellas se encontraba radicada en el exterior.

La Justicia falló en favor de cinco contribuyentes, otros 200 esperan respuesta. El listado de los multimillonarios que pidieron no pagar el aporte incluye a los empresarios Héctor Magnetto, José Aranda y Lucio Pagliaro, vinculados al Grupo Clarín y a Cablevision Holding; y a  Alejandro Saguier, Constancio Vigil, Artín Kalpakian y Eduardo Kalpakian, entre otros.

También incluye al futbolista Carlos Tévez y a las contribuyentes Matilde Noble Mitre y María Candelaria Caputo. En la nómina de contribuyentes con amparos ante la Justicia también figuran Verónica Demaría, Jorge Calemczuk, Ana María  Elorrieta, Jorge Isaac Shemi y Guido Ángel de Carlos, entre otros.