Dos consultoras privadas midieron en junio último un incremento de los precios minoristas de alimentos y bebidas cercanos al 5%: LCG calculó un salto de esos artículos del 5,5% y Focus Market reportó un incremento del 4,8 por ciento.

En medio de la escalada, el gobierno define la nueva versión del programa de referencia +Precios Cuidados, que deberá anunciar renovado el próximo jueves 7 de julio. La reversión, sin embargo, tendría características que no se condicen con la necesidad que plantea el contexto inflacionario: en la antesala trasciende que los productos serían bastante menos que los más de 1300 que el programa ofrece en la actualidad.

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En la semana las autoridades, encabezadas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Hang, prosiguieron sus reuniones con referentes de la industria alimenticia. Como pasa habitualmente en los últimos días previos a los relanzamientos del plan, el hermetismo es alto, pero empresas consultadas por Tiempo confiaron que, por estas horas, el interés mayor pasa por asegurar que el gobierno autorice cambios de formatos de productos a cambio de la permanencia de las marcas.

Informalmente, trascendió también que, en la recta final, el lobby privado logró instalar en su favor dos nuevas variables en la mesa de negociaciones: las recientes restricciones a las importaciones y la falta de combustibles, los que son presentados como justificación para bajar el nivel de exigencia oficial de abastecimiento y también como argumento para rechazar los planteos del gobierno para la próxima etapa.

Esos dos temas se suman a las concesiones que la administración nacional había asegurado en los días previos, como la posibilidad de otorgar aumentos superiores al techo del 6% de las últimas actualizaciones y que la lista definitiva de productos sea en número considerablemente menor a la actual.

Cabe recordar que el gobierno tuvo dificultades para hacer cumplir el abastecimiento de los productos de la lista todavía vigente. Los faltantes se sintieron en las grandes cadenas de supermercados del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) y en las cadenas que tienen presencia en el interior del país. Esta realidad contribuyó a la salida anticipada de Roberto Feletti de Comercio Interior.

Aunque los faltantes en las góndolas eran ostensibles, las fábricas siempre se defendieron de las acusaciones de desabastecimiento. De momento, sigue siendo una incógnita qué pasará con las versiones de los precios de referencia que se planteaban para los segmentos comerciales de cercanía, tipo almacenes de barrio, autoservicios y negocios pertenecientes a la comunidad china, que entre todos cubren el 60% de la demanda minorista.

Los indicadores

Las negociaciones por la nueva canasta de precios se dan en medio de una nueva alza de la inflación. Si bien faltan cerca de dos semanas para que el Indec publique el dato oficial de junio, ya algunas consultoras privadas dieron a conocer mediciones. En el caso de los alimentos, esas fuentes registraron aumentos que merodean el 5 por ciento.

LCG reportó un incremento promedio del 5,5%. El rubro de mayor alza fue «Comidas listas para llevar», con un salto del 9,4%; seguido por «Productos de panificación, cereales y pastas», con un aumento del 7,2%; y «Productos lácteos y huevos», con un 6,1 por ciento.

Para LCG, en junio se sumó «el tercer mes al hilo con aceleración del precio de los alimentos». La consultora que fundó el senador radical Martín Lousteau advirtió que «el porcentaje de productos con aumentos se mantuvo elevado en 16% del total, lo que evidencia una inercia que no merma: este ratio equivale a suponer que todos los productos relevados sufren algún aumento de precios cada 1,4 semanas».

Focus Market, que dirige el economista y periodista Damián Di Pace, midió una inflación del 5%, que da cuenta de una estabilidad respecto del mes pasado. En «Alimentos», el incremento fue del 4,8% con incidencia más destacada de aceites, carnes, frutas y verduras.

El próximo viernes, el Banco Central dará a conocer el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de junio. Allí, alrededor de 50 consultoras, bancos e instituciones académicas dan su visión, mes a mes, sobre la evolución de una cantidad de factores, entre ellos la inflación. Los analistas vienen corrigiendo la tendencia al alza aunque con una curva descendente hacia fin de año. «