Las señales de recesión comienzan a asomar cada vez con mayor firmeza. A los problemas que plantea el sector externo tales como la caída de las exportaciones agropecuarias y las dificultades para contar con las divisas necesarias para importar insumos y bienes de capital, se le agrega la pérdida del poder adquisitivo del salario y su contraparte el consumo interno.

Un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) difundido el domingo destaca un retroceso sensible en las ventas minoristas en comercios Pyme en el mes de mayo. Según el estudio realizado entre el 1° y el 3 de junio se trata de una caída del 2,8% con relación al mismo mes del año anterior.

Tendencia firme

De esta forma se consolida una tendencia negativa que se sostiene, según los cálculos de la entidad, desde que comenzó el año. Así ya son cinco meses consecutivos de guarismos negativos que consolidan un retroceso acumulado en lo que va del año del 1,7% con una tendencia a acentuarse en tanto en términos intermensuales el retroceso fue del 1,2%. Con todo, el resultado de mayo muestra un salto sensible ya que las caídas registradas previamente habían sido del 0,3% en enero, 1,6% en febrero, 0,8% en marzo y 1,6% en abril.

Ya son cinco los meses consecutivos de retroceso en las ventas.

Para la entidad, efectivamente, el comercio minorista se ve afectado por “la pérdida de poder adquisitivo de las familias en manos de la inflación” en tanto que “todos los negocios relevados manifestaron que recibieron productos con subas importantes de precios”.

Además, para la CAME, “el 56% (de los negocios consultados) tuvo problemas para reponer stock porque los proveedores demoraron entregas o directamente las cancelaron”.

Sector por sector

El relevamiento se realiza mensualmente sobre algo más de 1200 comercios de siete rubros diferentes de los cuales cinco sectores acumulan caídas en lo que va del año y apenas dos registraron mejoras en las ventas.

A la hora de desglosar el análisis surge que el peor retroceso es el que afecta al rubor de indumentaria y textil que acumula una caída del 8,2% en las ventas con relación a los primeros cinco meses de 2013. Del otro lado el rubro farmacéutico mostró una mejora del 6,8% mientras que el sector de ferreterías también registró una mejora pero de apenas el 0,5%.

Sólo uno de los siete rubros mostró un crecimiento interanual en mayo.

El dato más significativo lo constituye el rubro de alimentos y bebidas que, si bien mostró una retracción del 1,9% acumulada, para mayo el retroceso llega al 4,2%. Allí el 48,9% de los empresarios manifestaron problemas de reposición de mercadería. La entidad destacó declaraciones de comerciantes que señalan que “la gente compra lo justo y necesario y prefiere volver nuevamente a comprar algún producto después, en vez de llevarlo por las dudas” o, por caso que “la gente va por lo más económico y prioritario”.

Los comerciantes del sector de bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles también manifestaron dificultades de reposición de productos como resultado de la espiralización de precios. Así el retroceso anual del 2% se combina con un 54,7% de empresarios del sector que identifican problemas de reposición a la vez que destacan la caída del poder adquisitivo de la población. Testimonios difundidos por la entidad dan cuenta de que “no hay ventas, el poder adquisitivo cayó mucho y desde mitad de abril hasta ahora se frenó el consumo de nuestros productos” a la vez que explican que “cada salto en el dólar blue produce el desabastecimiento instantáneo de mercadería”.

Comerciantes del sector del calzado que registró una caída del 1,3% en términos interanuales señalaron que “estamos en recesión, está todo carísimo y la gente no compra”. Es en el sector de textil e indumentaria donde el impacto es más grande con una caída del 8,2% anual. Allí, destacan desde CAME, los empresarios señalan que “hay cambio de precios cada 15 días, no hay entrega de mercadería que no venga con remarcaciones” y que “la ropa subió muchísimo en comparación a lo que aumentan los sueldos de los consumidores, por eso no se vende”.