En ocasiones hablar del abuso de poder en las relaciones humanas no es fácil. Pero mediante un humor ingenuo, absurdo y con tintes surrealistas, en una comedia no convencional, quizás se pueda ayudar a pensar mejor estas injusticias. En Radio oriente, película escrita y dirigida por Álvaro Urtizberea, lo naif y la ácida mirada de lo cotidiano se transforman en un potente mensaje de cómo los poderosos pueden manipular a otros.

Toda la acción transcurre en un lugar imaginario o construido y sin tiempo: «Podría asociarse a la Cuba post revolución donde, por ejemplo, los autos último modelo dejaron de serlo con el paso del tiempo y debieron repararlos con lo que se conseguía. Hay algo de eso, de pueblo perdido que se quedó en el tiempo y que nada parece mover», comenta Álvaro, quien tiene una importante trayectoria en la industria del cine, siendo por ejemplo productor de La niña santa (Lucrecia Martel), Amor urgente (Diego Lublinsky) y Nosilatiaj y Husek (Daniela Seggiaro), entre otras.

Esta película tiene la particularidad que involucró a casi toda la familia Urtizberea, siendo Mex y Violeta, los de mayor exposición. «El cine es un territorio complejo, no es fácil hacer una película. Pero un amigo me comentó de una obra de teatro de Nicolás Espinosa, me gustó la idea de hacerla en cine y empezamos a trabajar con él para adaptarla. Eso fue el disparador para ir creando un nuevo mundo, con muchas charlas antes de ponerme a escribir. Hace mucho que quería dirigir y sobre todo que participara mi familia. Los seis hermanos, sobrinos y nietos. Por la confianza, por la tranquilidad de conocerse y de poder trabajar en un ambiente ameno», confiesa el director, que rodeó a la familia de actores del teatro off, para lograr un tono de narración muy dinámico.

Álvaro y Mex Urtizberea
Foto: Diego Martínez

A Mex, su hermano, le gustó participar, pero no quería ser el protagonista: «Es una película en la que siempre pasan cosas, se va complicando todo, estúpidamente, de manera onírica. Gonzalo está genial, Violeta también, todos aportamos para armar esta locura y mi personaje está en un costado: soy el traductor de unos orientales que supuestamente vienen a invertir allí. Es un pueblo vacío, con un malvado que no se sabe por qué atemoriza a la gente. Pero bueno, es una manera de hablar de alguien que somete y cómo reacciona el sometido, cómo se maneja el miedo y el poder», comenta el actor.

Ensayaron unos seis meses antes de ir al set, para encontrar el tono y generar una química teatral e interpretativa. «La obra que me inspiró era más extrovertida, más física. Pero como trabajamos juntos para adaptarla, yo quería ponerle más sutileza, que sea con un ritmo más apaciguado, en lo sosegado está la gracia, me parece. Todo lo planeado y ordenado puede cambiar de un momento a otro sin estridencias, de eso se trata», señala Álvaro. «A veces los poderosos y mafiosos son estúpidos y por un capricho idiota o ególatra, le cagan la vida a un montón de gente. La chocan toda y no les importa. Eso es lo peor», reflexiona Mex.

En esta comedia está todo exagerado. El poderoso y reducido número de líderes dominan a la mayoría, pero alguien se rebela y enfrenta la injusticia, pero por un amor platónico que nadie sabe si es real o inventado. «Es una fantasía de cómo a veces lo que nos mueve termina siendo algo menos relevante que lo que hacemos por eso que nos impulsa. Me gusta lo absurdo que puede ser todo», comenta Álvaro. Filmaron en un pueblo llamado Ernestina, una localidad del Partido de 25 de Mayo, ubicada entre Lobos y Chivilcoy, en la provincia de Buenos Aires. «Era importante la locación porque generaba el ambiente y este lugar estaba tal cual quedó luego que el tren no llegó más y cerraron el colegio. No tuvimos que cortar calles, no está preparada para el turismo ni nada. Es así. Vino bárbaro», confiesa el director.

El panorama para el cine argentino es preocupante, coinciden los hermanos Urtizberea: «Milei dijo que si llega a presidente va a cerrar el INCAA. Aunque no creo que pueda, va a ser complicado hacer algo y vamos a estar bastante paralizados. Eso genera un temor. Hace años que los presupuestos nunca alcanzan y siempre están detrás de la inflación. El Fondo de Fomento se deteriora y rodar una película es una odisea. Hoy el presidente del  instituto, Nicolás Batlle, la viene piloteando lo mejor posible, porque es productor y sabe de qué se trata. Pero nos queremos imaginar lo que podría pasar con el cine argentino si Milei llega a ser presidente». «





Radio oriente

Comedia de Álvaro Urtizberea. Con Gonzalo Urtizberea, Marcelo Chirinos, Nicolás Espinosa, Violeta Urtizberea, Mex Urtizberea y Ximena Banús, entre otros.
En cines.