“Siempre. Todos los días esperamos a Sofi. Cada pista, por más pequeñita que sea, nos reaviva las esperanzas. Vamos a seguir buscando, tenemos que saber qué pasó con ella”, dice desde Río Grande, Tierra del Fuego, la mamá de Sofía Herrera, María Elena Delgado. A 13 años de la desaparición de la nena, que hoy tendría 16, mantiene la “esperanza de que alguien hable y diga qué pasó” aquel 28 de septiembre de 2008 en el camping John Goodall, cuando su hija fue vista por última vez.

“Lo último que pasó con la investigación fue el año pasado, cuando se pidió a Interpol por un ciudadano chileno -Dagoberto Díaz Águila-. Mucho más no hubo en la causa”, dijo la mujer sobre la pista más activa, que busca localizar a esa persona que presuntamente estuvo en el camping cuando desapareció la nena de tres años. “Desde que Sofi desapareció andaba dando vueltas en la causa. Primero habló con un policía diciendo que sabía lo que había pasado, pero lo tomaron como un loquito. Después se presentó en 2012 a declarar y llevó al juez y al fiscal a un lugar donde supuestamente estaba, pero no había nada. Cuando el nene que estaba con nosotros cumplió 18 años y declaró, describió a un hombre que tenía un 75% de parecido con este hombre. Nosotros nunca lo vimos”, contó Delgado. El niño, por entonces de seis años, había dicho que la nena se fue con un hombre en un auto gris. Años después, su retrato hablado tuvo alta coincidencia con la imagen de la persona que ahora se busca con pedido de captura internacional.

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Ese niño estaba con una familia amiga de los Herrera. Juntos habían ido al camping ubicado 56 kilómetros al sur de Río Grande. Un paraje casi desértico, de 15 hectáreas, cercado con un alambre de un metro de altura y seis hilos, el primero de púas. Sofía se separó un instante de su mamá y su papá en ese escenario. Desde entonces, no se sabe nada de ella.

Más allá de la pista que apunta al ciudadano chileno, “hay datos de gente que llama de cualquier lugar, que dice haber visto una nena parecida. Hay bastantes llamados así. La Policía los trabaja, pero cuando se llega no se trata de Sofi”, relató su mamá a Tiempo. Por estos días, difunde una nueva imagen sobre el rostro que tendría su hija ahora, a los 16. “Una chica de Colombia hizo una actualización del rostro de Sofi con una aplicación y la compartí porque me pareció muy bueno, era como ver a mi hija”, definió la mujer. Las imágenes las generó Astrid Camila Arévalo Romero, desde Colombia, quien se comunicó con la familia a través de las redes sociales para ofrecer su ayuda.

Este 28 de septiembre, como cada aniversario, los llamados a la casa de la familia Herrera son constantes. El resto del año, las redes sociales ayudan a mantener vivo el reclamo por la búsqueda. “La gente comparte mucho la imagen de Sofi. Es una ayuda grande hoy; cuando Sofi desapareció no había Internet en los celulares, no podíamos sacar buenas fotos, no teníamos señal”, contrastó Delgado. Pero agregó: “Ahora mucha tecnología y ayuda, pero a la vez te ponés a pensar en Guadalupe (la nena desaparecida en San Luis) y tampoco se la encuentra”.

Además de estar en contacto con esa familia puntana, lo está con la mamá de María Cash y de Marita Verón, quienes también llevan largos años buscando a sus hijas. “Pero todas las causas son diferentes. Y acá –en Tierra del Fuego- no tenemos nada, ni una ONG de búsqueda. Porque es la única nena desaparecida en la provincia. Hay muchos casos en Mendoza, Buenos Aires, pero acá no”, comparó. De todos modos, aseguró que la comunidad “acompaña” y convocó a una movilización para esta tarde, a las 17, en San Martín y Belgrano, centro de Río Grande. Allí estará también la hermana menor de Sofía: nació a cuatro meses de la desaparición y creció con una búsqueda que hoy cumple 13 años.