En medio de la crisis económica que el país arrastra hace años, cada vez más provincias buscan una diversidad productiva que les genere nuevos ingresos. Y el cannabis está empezando a ser el producto estrella. Primero fueron Jujuy, Buenos Aires, luego Santa Fe, pero es La Rioja una de las más avanzadas, en un proceso que involucra la ciencia, la producción y la salud. Justamente, los tres ministros de esas áreas se dirigieron este miércoles a esa provincia para ver en primer plano lo que desarrolla la sociedad anónima con mayoría estatal Agrogenética Riojana, y firmar convenios para mejorar las variedades genéticas. Mientras la ley de cannabis aún espera su aprobación en Diputados, la titular de Salud, Carla Vizzotti, resaltó que la primera variedad de germoplasma nacional es riojana: se llama Cepa Argentina Terapéutica.

Agrogenética desarrolla un cultivo de caracterización de variedades para uso medicinal con más de 10.000 plantas que empezaron a ser cosechadas en marzo. Luego de la extracción, confeccionarán el primer aceite riojano en alianza con la Universidad Nacional de La Plata, destinado a pacientes de la provincia. El proyecto riojano se distingue por su amplitud: no solo producción pública, sino además investigación, asesoramiento a privados para inversiones, formación académica, e incluso turismo. Porque el turismo no es solo playas y montañas. Así como hay miles de personas a las cuales les interesa visitar corredores religiosos, a otras tantas les seduce la idea de visitar sitios con desarrollos cannábicos de avanzada, rodeados de paisajes naturales que combinan la atracción. Es el caso de La Rioja en la Ruta Nacional 40, donde promueven recorridas por la granja de cannabis.

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Agrogenética Riojana busca conformarse en un “centro de referencia para desarrollar la cadena de valor con un enfoque multidisciplinario que involucre a todos los actores según sus capacidades, tanto al sector público como privado, organismos, empresas y productores, organizándolos estratégicamente en la región”. Así lo aseguró a la prensa días atrás Benjamín Enrici, presidente de Agrogenética Riojana.

El ingeniero agrónomo acotó que “la visión es crear un sistema de emprendedores, ser un hub de conocimiento, es decir que el empresario concentre todas sus energías en producir y no en investigar y que cuente en el centro de referencia de cannabis con un paquete de productos, servicios e I +D con la capacidad de transferir el know how necesario para el desarrollo de la industria”.

Mejorar la genética

El apoyo oficial llegó ayer en forma de comitiva. Uno de ellos fue Daniel Filmus, quien firmó un convenio con la empresa, la provincia y la Universidad de Chilecito para llevar a cabo un plan de mejora genética de cannabis sp y de desarrollo y transferencia de capacidades científicas y tecnológicas.  

La empresa estatal trabaja con la Universidad de Chilecito en un plan de mejora genética de cultivares de Cannabis sativa L, para producirlos en Argentina y que se adapten a los nichos de mercado, clima y condiciones locales de cada región del país. Juntas organizan una diplomatura en cultivo y extracción que estará abierta a partir del segundo semestre del 2022. Formarán profesionales que atiendan la necesidad de cargos técnicos “para evitar importar recursos humanos del exterior”.

El ministro de Ciencia apuntó que se impulsará la investigación agronómica, clínica, básica, tecnológica, así como los servicios del país en relación al cannabis medicinal, sustentando políticas regionales de desarrollo social y productivo: “En la Argentina, la investigación científico-tecnológica está concentrada el 85% en la zona central y la zona metropolitana. Esto hace a un modelo de desarrollo que impide generar la capacidad de agregar valor a la producción en los lugares de origen. Nuestro Presidente dice que hay que darle oportunidades a cada uno y cada una en el lugar en donde nació, para tener su horizonte de crecimiento y desarrollo allí”.

Producir más y mejor

A la investigación y los desarrollos se les suma la necesidad de incrementar la producción de cannabis y los lugares de circulación. Por eso también estuvo presente el titular de Producción, Matías Kulfas, que tiene a este tema como una de las banderas de su área y cuya ley por el momento sigue estancada en la Cámara de Diputados. Su nombre: ‘Marco regulatorio para el desarrollo de la industria del cannabis medicinal y el cáñamo industrial’. El texto establece una regulación de la cadena de producción, industrialización y comercialización de la planta de cannabis, sus semillas y sus productos derivados para uso industrial y medicinal.

“Es prioritario que la normativa sea clara, sin ambigüedades, que promueva la inversión en el sector, y el desarrollo de productos de calidad con alto valor agregado, central para sacarle el mejor provecho a esta industria”, enfatizó el ministro desde la provincia del noroeste argentino. Y acotó: “La Rioja está a la vanguardia de este desarrollo. Estamos escribiendo la historia de un sector nuevo, de una industria que le puede dar a la Argentina en un escenario conservador 10.000 nuevos puestos de trabajo en los próximos 10 años; 500 millones de dólares en ventas al mercado interno y 50 millones de dólares de exportación”.

Agrogenética Riojana ya lleva recibidos 40 millones de pesos como aporte de capital gobierno provincial para equipamiento, maquinarias e infraestructura, y otros 14 millones no reembolsables del Ministerio de Desarrollo Productivo.

Primero, la salud

Si bien desde el gobierno miran con buenos ojos al cannabis como producto exportador y generador de divisas, y creador de más fuentes de trabajo, es el sanitario el enfoque principal que rodea a la política cannábica desde hace años. El Ministerio de Salud tiene actualmente 24 proyectos de investigación junto a científicos, productores y médicos en La Rioja, San Juan, San Luis, Misiones, Río Negro, Chubut, Jujuy, Corrientes, Buenos Aires, Salta y Córdoba.

Un reclamo histórico es que no se permita el cultivo y consumo de cannabis y aceite de cannabis solo en las epilepsias refractarias, como era antiguamente. Carla Vizzotti recordó que apenas asumida la actual gestión de Fernández, el Ministerio generó una nueva reglamentación de la Ley 27.350 de Uso Medicinal de la Planta de Cannabis y sus derivados “con una mirada empática desde el Estado, de ampliar derechos y de acompañar a la sociedad civil para acceder, tener seguridad, calidad y ampliar la investigación, a pesar de la pandemia logramos una reglamentación que con muchísimo trabajo y articulación con los ministerios permitió avanzar para que hoy podamos estar acá en una situación muchísimo más favorable”.

La Rioja se destaca por investigaciones y ensayos para generar cepas propias que le dan un valor agregado respecto a otros distritos que solo cultivan o trabajan las ya existentes. En ese sentido, la ministra recalcó: “es muy importante tener la primera variedad de germoplasma nacional, que sea riojana y que se llame Cepa Argentina Terapéutica. Fueron decisiones políticas para que pudieran generar las acciones para tener hoy esta cepa”.

Salud cuenta con el Registro del Programa de Cannabis (REPROCANN) de nivel nacional. La idea, según cuentan desde la empresa estatal riojana, es que con la producción del aceite a mitad de año, se cubran a los pacientes de la provincia. Luego empezarán a venderse en farmacias “a un precio accesible” y para aquellos inscriptos en el REPROCANN del resto del país que no puedan abonarlo, el producto les será gratuito.