Lautaro Alexander Rosé tenía 18 años. Su cuerpo apareció en la mañana del miércoles en el río Paraná, en Corrientes. Estaba desaparecido desde la madrugada del lunes, cuando fue perseguido por policías durante un operativo represivo en la zona de la playa Arazaty, en la costanera de la capital provincial.

“La desaparición se da en una persecución de más de 600 metros, arrojándole balas de fuego a estos chicos”, dijo el abogado de la familia, Hermindo González. Cuando era perseguido, Lautaro estaba junto a un amigo. En ese marco, ambos se metieron al río. “Ante la producción de esta situación y la desaparición, personal policial se fue con el otro chico esposado. Esto implica por lo menos la figura homicida de abandono de persona, seguido de muerte”, consideró el letrado, en diálogo con Tiempo.

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González señaló que ya se venían realizando operativos semejantes en la noche correntina, en la que “la muchachada de los barrios era desalojada por personal policial” de la Costanera, para que sólo quedaran allí quienes consumían en los bares y restaurantes de la zona, de empresarios que están “apropiándose de espacios públicos”. Por eso, la investigación busca determinar también responsabilidad del personal de seguridad privada: “Para garantizar actividad de bares y pubs, contratan seguridad privada, que son policías que hacen adicionales. Estoy pidiendo la nómina de quienes prestaron servicio en garitas fijas y flotantes el domingo y el lunes”, apuntó.

González se preparaba para presentar formalmente este lunes el pedido de apartamiento de la Policía de Corrientes de la investigación, cuando la aparición del cuerpo alteró los planes. El trámite se concretará el jueves, aunque ya fue informado el pedido al fiscal Gustavo Robineau.

Desde el Ministerio Público Fiscal, expresaron que “se trataría de un procedimiento irregular”, respecto de la actuación policial. Tras incidentes en la Costanera, debajo del puente General Belgrano, el pasado lunes a la madrugada, “actuaron efectivos de la Policía de Corrientes y no se labraron actuaciones”. Por el caso, fueron suspendidos hasta el momento solo tres de los policías que participaron en la persecución.

El cuerpo -que era buscado desde la mañana del lunes por la Prefectura Naval y embarcaciones particulares- fue llevado al Instituto Médico Forense y el jueves se realizará la autopsia, con la participación de un médico perito de parte. “Porque no tenemos garantías de parte del Estado provincial y la fuerza provincial vinculado a un hecho donde están siendo investigados”, señaló el abogado, quien también cuestionó que desde el gobierno provincial “hablan de exceso y error, palabras bonitas para encubrir un delito”.

“Lautaro fue a una fiesta que se estaba realizando en cercanías de Boca Unidos, donde se hacía la celebración por el Día del Empleado Municipal. En un momento determinado, se genera un disturbio donde se encontraba el grupo Grim, del barrio Virgen de los Dolores. Según lo que nos comentaron a nosotros y un amigo que estaba con él, la policía comenzó a tirar balas de gomas y algunas personas nos dijeron que habrían sido también balas de verdad”, dijo Darío Rosé, tío de la víctima, al diario local El Libertador.

“Le dan flor de paliza y el amigo de Lautaro cae desmayado, se desvaneció. Luego de un rato, se recupera y recuerda que no estaba solo, estaba con su amigo Lautaro. Mira, hace un sondeo por la zona y no lo encuentra. Sale, va a su casa y comenta a su mamá: ‘Vivimos esta situación, Lautaro estaba conmigo y a Lautaro no lo encontraron’”, contó. Comenzó entonces la búsqueda de familiares y amigos, hasta el hallazgo del cuerpo en la mañana del miércoles.