En la semana se realizaron las elecciones estudiantiles para definir las nuevas autoridades del Instituto Libre de Segunda Enseñanza (ILSE), el histórico secundario de la Universidad de Buenos Aires, donde resultó electa presidenta Lucía Boyatjian. Si bien las elecciones fueron favorables para el armado de una lista propia conformada internamente, las y los estudiantes alertaron en varias ocasiones que el Ministerio de Educación de la Ciudad violó la autonomía al enviar a uno de sus empleados a “coordinar” la lista opositora.

Se trata de Valentino Díaz Fontau, un joven de 23 años que lidera la agrupación Estudiantes Organizados (el brazo extendido de Padres Organizados) y que irrumpe en los centros de estudiantes secundarios. En distintos informes fue denunciado por este medio, donde varios testimonios alertaban que se presentaba como colaborador, trabajador o funcionario del Ministerio de Educación de la Ciudad. La primeras denuncias salieron a la luz el 29 de abril de este año, y luego desencadenó una seguidilla de testimonios de varios establecimientos educativos, que denunciaban la intromisión de Díaz Fontau en decenas de Centros de Estudiantes.

En el ILSE, el movimiento estudiantil no se percató de esta situación hasta días previos a las elecciones: “la semana pasada saltó que un candidato tenía vínculos y recibió el apoyo de Valentino Díaz Fontau, dejaron sus slogans e ideas pegadas por todos lados, con sus propuestas para integrar la coordinadora de Estudiantes Organizados”, cuenta a Tiempo Leopoldo Garriga, estudiante del ILSE. “Esto no solo viola el artículo 56 de nuestro estatuto estudiantil  que habla del apartidismo, sino que vulnera algo más grave, la reforma universitaria de 1918, que es clara respecto la autonomía universitaria”, agrega Garriga.

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La agrupación apadrinada por Díaz Fontau era «Los de traje» que, si bien perdió las elecciones a la presidencia, logró introducir algunos delfines en secretarías. “Igualmente son secretaría intrascendentes, porque nos encargamos de denunciar el hecho ni bien nos enteramos con una campaña muy inteligente que dejaba en claro que violaban la autonomía universitaria que es un hecho penal”, asegura el joven estudiante a este medio.

Valentino Diaz Fontau es graduado del ILSE y conserva allí algunas influencias, que le permitieron armar su propia lista y organizar una reunión en el Ministerio entre funcionarios y su candidato a presidente, Félix Cordero, de la que trascendieron fotos. También, denuncian los estudiantes, manejó las asambleas por zoom para contener la solidaridad de los estudiantes del secundario universitario con las medidas de fuerza.

«En una elección normal podés ganar o perder, festejar o bancártela y felicitar al otro. Pero esto es otra cosa. Está en juego la autonomía, un principio de la reforma del 18. Eso es mucho más importante que el resultado electoral», sostienen alumnos de las otras dos listas, La Gambeta y La Cigarra, que pidieron no ser mencionados por temor.

En septiembre de este año, mientras ocurrían las tomas de colegios secundarios, el Ministerio de Educación de CABA se reunió con Valentino Díaz Fontau y varios jóvenes nucleados en Estudiantes Organizados. Muchos jóvenes que participaron de las tomas, afirmaron que esto fue otra provocación de la ministra Acuña, dado que el movimiento estudiantil reclamó durante años ser recibido por ella o algún referente del oficialismo porteño para poder plantear las exigencias de los centros de estudiantes y acercarles propuestas para solucionar las diferentes falencias. Tras varios intentos y ante la negativa sistemática, como última medida decidieron tomar las escuelas.

Por aquel entonces, en la previa a la asamblea estudiantil donde votaron las tomas y pernoctes, la ministra de Educación de la Ciudad de Buenos Aires realizó dos movimientos estratégicos: envió correos a las familias advirtiendo sobre posibles represalias, al mismo tiempo que dio la orden a legisladores y legisladoras de Juntos por el Cambio para que se reúnan con Valentíno Díaz Fontau y un grupo de estudiantes «apolíticos» que se oponen a los reclamos que llevaban adelante todos los centros de estudiantes. Pero no solamente legisladores se reunieron con Estudiantes Organizados, también el titular de la Dirección General Coordinación del Sistema Integral de Prácticas del ministerio de Educación porteño, Gonzalo Straface, mantuvo un encuentro con Díaz Fontau y algunos estudiantes de la organización que conduce.

La estrategia para desarticular los centros estudiantiles

Valentino Díaz Fontau hace años que dejó de ser estudiante secundario. Pese a eso, se pasea por algunas escuelas medias presentándose como colaborador del Ministerio de Educación porteño. El referente de “Estudiantes Organizados” es el brazo extendido de “Padres Organizados”, otra agrupación vinculada con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

A comienzos del ciclo lectivo 2022, Valentino Díaz Fontau ingresó en al menos seis escuelas: en la Técnica N° 1 D.E. 4 Otto Krause; en la Escuela Técnica N° 9 D.E. N° 7 Ingeniero Huergo; en la Escuela Técnica 37 D.E.11 «Hogar Naval Stella Maris»; en la N° 15 D.E. 5 Escuela Técnica Maipú; en la N° 23 D.E. 13 Casal Calviño; y en la Técnica Nº 25 «Teniente 1° de Artillería Fray Luis Beltrán».

“Este muchacho recorre escuelas adoctrinando con su modo de ver la política a las y los estudiantes. Recorrió y habló en varias escuelas técnicas. Al parecer, la derecha cuanto más miedo tiene, más trabaja”, contó a Tiempo en abril de este año Cristina Rubio a Tiempo, profesora de escuelas técnicas y secretaria de Educación Técnica de UTE. “Eso de que es apartidario es mentira, tiene varias fotos con políticos del PRO y gremios que aplauden las políticas educativas de Larreta y Acuña”, agrega Rubio y marca que “hay que estar atentos porque empezaron con las escuelas técnicas, y mañana pueden querer irrumpir en todos los centros de estudiantes”.

Un estudiante de la Escuela Técnica № 1 Otto Krause que, al momento de la entrevista, pidió mantener el anonimato para evitar cualquier altercado con el equipo de conducción, sostuvo a este medio que “en las escuelas técnicas cuesta formar los centros de estudiantes por muchos motivos, entre los que se encuentran la carga horaria de los estudios y la falta de tiempo para una buena organización, pero sobre todo por las piedras que nos ponen desde la dirección”.