Tal como anticipó Tiempo Argentino, el ministerio de Educación y Deportes de la Nación desmantela programas clave, por ejemplo el Plan Nacional de Lectura. Esto fue admitido por la propia cartera educativa, con una llamativa justificación: «Se han repartido muchos libros pero se ha leído poco». Así lo aseguró a Clarínel secretario de Gestión Educativa, Max Gulmanelli.

El funcionario, ex coordinador general de Hogares de la Fundación Felices los Niños conducida por Julio Grassi, reveló que este año, a diferencia de los anteriores, no lanzarán la licitación para adquirir ejemplares de literatura infantil y juvenil que era enviado a las escuelas como material complementario para alumnos y profesores. Gulmanelli justificó esta decisión: «Visitando establecimientos de todo el país, notamos que se han repartido muchos libros, pero se ha leído poco de ese material. En las bibliotecas de muchas escuelas vimos las colecciones aún envueltas en papel de celofán», sostuvo.

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Para este año prevén comprar 3,6 millones de libros de texto únicamente en el nivel primario, lo que también impacta en la industria editorial. El sector ya pidió una reunión con el ministro Esteban Bullrich. El año pasado, a modo comparativo, el gobierno nacional adquirió 8,3 millones que incluían todos los niveles, y también colecciones de literatura. Gulmanelli consideró que, en lugar de aumentar la cantidad de libros, “ahora tenemos una oportunidad en lograr que se lea todo lo que se compró».

Este proceso viene acompañado por el vaciamiento del Programa Nacional de Lectura (PNL), donde hay 40 trabajadores menos respecto al año pasado. Desde 2009, realizó 12.670 acciones de promoción de la lectura con 2.421.963 alumnos y docentes de todo el país. Entregó 87 millones de ejemplares en 50 mil establecimientos; y elaboró colecciones pedagógicas y literarias. Una de las más recordadas fue la de Mafalda, con la participación de Quino.

“Hoy el Plan está vaciado. El Ministerio dijo que no iba a producir más catálogos ni publicaciones, ni realizar actividades de formación. Y están suspendidas las visitas de escritores que organizaba el Plan de Lectura en escuelas de todo el país”, reveló a este diario Ana Perciavalle, una de las tres empleadas que quedaron. “Es muy perverso. Te quitan tareas, luego dicen que sos ñoqui, y te despiden.” Al igual que los otros programas desmantelados, el PNL depende de Ezequiel Christie Newbery, nuevo subsecretario de Gestión y Políticas Socioeducativas, que arribó de Suiza, donde era gerente de Desarrollo de Productos de Phillip Morris Internacional.

Gulmanelli posee una trayectoria que no está exenta de polémicas. Cuando en 2012 fue nombrado director general de Educación de Gestión Estatal en el gobierno porteño, abogó por el cierre de 221 cursos en escuelas primarias, secundarias y técnicas de la Ciudad. Venía de estar relacionado a la educación privada y al catolicismo ortodoxo: se graduó en el CONSUDEC (Consejo Superior de Educación Católica) y fundó una organización político-social cristiana inspirada en el dirigente italiano anticomunista Alcide De Gasperi. No es el único del ministerio cercano a la Iglesia. El propio titular del área, Esteban Bullrich, le indicó a Infobaeel libro que más lo marcó en su vida: la Biblia.