Al sudoeste de Mendoza, en los pies de la Cordillera, el departamento de Malargüe sobresale con atractivos como la Caverna de las Brujas, la laguna Llancanelo, el área volcánica de La Payunia, el centro de esquí Las Leñas, el mayor planetario de la región, su rótulo de Capital Nacional del Chivo, y un dinamismo económico impulsado por el turismo y los hidrocarburos. Todo eso que aporta a la provincia puede llegar a ser parte del pasado si se concreta la amenaza que el sector político, empresario y vecinal le hizo este fin de semana al gobernador radical Rodolfo Suárez: si no se concreta la obra de Portezuelo del Viento, quieren independizarse.

A la espera de laudo presidencial que dictamine si avanza el megaproyecto hidroeléctrico o le da la razón a La Pampa, que pide su cancelación por su impacto ambiental sobre terrenos y cuencas pampeanas en el marco de una crisis hídrica, fue el Ejecutivo provincial el que volvió sobre el tema los últimos días. Y las declaraciones no cayeron bien en Malargüe. Desde la gobernación deslizaron que la represa podía mudarse, dejar Portezuelo del Viento y concretarla en la región de San Rafael, en el dique El Baqueano, sobre el río Diamante (algo que La Pampa también rechaza).

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Portezuelo es una represa estratégica para Mendoza, que planean levantar sobre el Río Grande, con un costo de 1028 millones de dólares. La llaman una de “las obras del siglo”. Pero ese “paredón” sobre la cuenca generó la oposición de La Pampa, que aduce falta rigurosidad del estudio de impacto ambiental y, sobre todo, la consecuencia que tendrá en el río Colorado, el único de la provincia del centro de Argentina. El reclamo se canalizó en una demanda contra el Estado mendocino ante la Corte Suprema, con el apoyo de otros distritos como Buenos Aires, que conforman el Comité Interjurisdiccional de la cuenca (COIRCO) que atraviesa varias provincias, por lo que debe ser gestionada de manera conjunta.

En 2018, el entonces presidente Mauricio Macri falló a favor de Mendoza, y recientemente el fiscal de Estado, Fernando Simón, también avaló la postura de la provincia cuyana, pero la decisión del Ejecutivo nacional sigue demorada. En el medio, una de las empresas que conforman la única UTE que se presentó a la licitación (Impsa) fue estatizada.

En ese marco, el último día del 2021 el gobernador Suarez admitió que ante la falta de definición del presidente Alberto Fernández sobre el laudo, analiza otras opciones que permitan «optimizar el recurso hídrico y la generación de energía eléctrica con miras a los próximos 30 años». Según medios locales, la opción C puede ser en Potrerillos, teniendo en cuenta que al ser sobre el Río Mendoza, La Pampa no podría rechazarla. La idea de que muden la represa de Portezuelo puso a Malargüe en pie de guerra.

Independencia

El encuentro fue el sábado, en un clima de bronca. El lugar elegido: la Cámara de Comercio de Malargüe, en calle Rodríguez Este 79. La invitación a la sociedad civil había nacido precisamente de la Cámara. Ante una concurrencia mayor a la esperada, decidieron hacer la asamblea en la calle. El tema venció a la grieta: estuvieron desde el presidente del Concejo Deliberante, Martín Palma, de Cambia Mendoza, y también el reciente concejal electo del Frente de Todos, Rodrigo Hidalgo. Vecinos, comerciantes, hasta representantes del Partido de los Jubilados. “Queremos que se escuche nuestra voz”, reclamaban.

Luego de las exposiciones, definieron un plan de acción, que va in crescendo, desde cortes de ruta y el impedimento a la extracción hidrocarburífera (clave para suministrarle a la provincia), hasta la independencia:

El primer punto es la convocatoria “con carácter de urgente”, al gobernador Rodolfo Suárez y a su gabinete para que vayan a Malargüe a informar “en detalle los motivos que lo han llevado a declarar a medios periodísticos de la Ciudad de Mendoza que estudia destinar los fondos previstos para la construcción de Portezuelo del viento a otras obras, en el resto de la provincia”.

Luego mencionan una juntada de firmas de los vecinos, una movilización popular previa a la llegada de Suáre “como muestra de la firme decisión de la comunidad malargüina en defensa y reclamo de la obra hídrica sobre el río Grande”; y a partir del cuarto punto la cosa se pone más áspera.

Punto cuatro: “De no ejecutarse las obras previstas en la licitación de Portezuelo del viento, efectuar cortes de rutas, que impidan el tránsito de los camiones que trasladan el gas extraído de la cuenca departamental, para consumo de centrales térmicas en norte provincial”.

Punto cinco: “Impedir la extracción hidrocarburíferas en los yacimientos del departamento de Malargüe” (afirman que si hasta el 19 de enero no tienen respuesta positiva, habrá un corte de ruta impidiendo la extracción de petróleo por el oleoducto que comunica Malargüe con la destilería de Luján de Cuyo. El 70% del petróleo que recibe Luján de Cuyo es de Malargüe).

Punto seis: “Iniciar un proceso de separación del departamento de Malargüe de la actual provincia de Mendoza, por no ser considerado por el resto de los mendocinos a la hora de fijar políticas de desarrollo económico para el desarrollo de una vida digna a quienes habitamos este suelo, cuyas características lo hacen en sí una región totalmente diferente de las otras 17 comunas que hoy tiene el territorio mendocino”.

Y cierran dictaminando el estado de convocatoria permanente. En la región ya hablan con un término particular: lo llaman Malargüexit.

Dar y recibir

Por razones geográficas e históricas, en Malargüe se sienten apartados de la provincia, que siempre priorizó a las ciudades grandes del norte: Mendoza Capital y San Rafael. El titular de la Cámara de Comercio de la ciudad, Gustavo Miras, da otra razón en diálogo con Tiempo: “solo somos el 3% de padrón. La ciudad da más de lo que recibe. Al momento de decidir los recursos, los destinan a los grandes centros urbanos, y a veces Malargüe queda exceptuada. Cada vez que tenemos alguna posibilidad de desarrollo y futuro, se va frustrando en el tiempo y se lo llevan a otras latitudes. Esta vez no queremos que sea así”.

El intendente, Juan Manuel Ojeda, rechazó el plan de lucha: «Si hay que convocar a alguien, es al kirchnerismo, al presidente de la Nación, que son los que están trabando la obra. El gobernador se la jugó por Malargüe y está peleándola. Hoy necesita que nosotros también le ayudemos exigiéndole al peronismo para que deje de poner palos en la rueda. Si no, se generalizan las cosas y no se termina sabiendo quiénes son los detractores. El gobernador siempre estuvo con nosotros y ha demostrado con hechos lo que significa Malargüe para él». Sin embargo, representantes de su propio espacio político estuvieron en la asamblea y adhirieron al enérgico reclamo.

La posible independencia es también una respuesta a la misma amenaza que Suárez le hizo al presidente tiempo atrás, en ese caso diciendo que Mendoza se podía separar del país. Miras enfatiza que si se separan “pierden y se debilitan las dos, Malargüe y la provincia”, pero sostiene que el departamento se siente una provincia dentro de otra provincia por “su fortaleza y su poderío económico a desarrollar”, y enumera: “el tamaño supera a Tucumán, es el más extenso de la provincia y su clima es distinto al resto de Mendoza, más patagónico; en sus tierras se puede desarrollar minería (tenemos minas muy importantes de oro, cobre y plata, y un proyecto de explotación de sales de potasio), petróleo gas, tenemos Río Grande, el más caudaloso de la provincia, dos pasos internacionales, y los mejores chivos”.

Respecto a los cortes de ruta, aseguró que “tienen que ser cortes estratégicos, que no perjudiquen a la temporada turística que está siendo muy buena en nuestro departamento. Tenemos que analizar cuáles son los recursos que vamos a utilizar”.

La principal fuente de trabajo es el petróleo y el gas, y según sostiene el presidente de la Cámara de Comercio, Portezuelo del Viento “generaría más de 6 mil puestos de trabajo que incluso superarían la capacidad del departamento, vendría gente de afuera a radicarse. Acá hay muchos desocupados, necesidad de trabajo, por eso no se soporta más”.