La empresa japonesa Marubeni, proveedora de vagones de la línea C del subte, reconoció que advirtió al Gobierno de la Ciudad que los trenes contenían piezas con asbesto, un material cancerígeno.

Los vagones fueron fabricados en los años 80 y circularon en el metro de Nagoya hasta 2011, cuando comenzó a sacarlos de circulación y el gobierno de la Ciudad, entonces encabezado por  Mauricio Macri, decidió comprarlos.

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Según publicó CNN en Español, una vocera de esa corporación contó que en 2013 Marubeni advirtió a la Ciudad que los trenes contenían asbesto. Sin embargo, elaboró “a pedido del cliente” un informe que en 215 aseguraba que “cumplían con las normas de seguridad y medio ambiente”.

La declaración de la empresa Marubeni, que dijo contar además con un respaldo documental, pone en aprietos a las autoridades de la Ciudad y de Sbase ya que el uso de asbesto en Argentina fue prohibido a partir del año 2001, por lo que se impidió también la importación de ese material al país. Los vagones Nagoya 5000 fueron comprados varios años después, en 2013, por lo que esa prohibición estaba plenamente vigente.

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Lo que diferencia a los Nagoya 5000 de otras flotas también afectadas por el asbesto es el hecho de que, al igual que lo que ocurrió con los CAF 5000, fueron comprados luego de la prohibición de importar asbesto al país, que está vigente desde 2001.

Según recuerda el sitio especializado Enelsubte.com , la antigüedad de los vagones fue parte de una discusión política cuando el gobierno porteño compro los trenes. “Algunos se la dan de modernos pero mirá lo que compran para los porteños”, dijo en ese momento la presidenta Cristina Fernández.

Unos años después, ya con Macri en el gobierno nacional, Marubeni comenzó un vínculo más profundo con Argentina como proveedora de material ferroviario y su CEO, Fumiya Kokubu, se reunió con el ahora expresidente en la Quinta de Olivos en abril de 2016.