El domingo Ecuador vuelve a ser el centro de todas las miradas de la Patria Grande. Aquel país que supo ser la Capital Suramericana con la Sede de UNASUR, hoy reabre las esperanzas de recuperar el camino del desarrollo, la inclusión social y la integración regional alcanzados durante 10 años, entre el período 2007 – 2017.

Estos no son sólo anhelos de una sociedad que reconoce las mejoras en sus condiciones de vida durante los gobiernos de Rafael Correa, sino que son parte del presente y el futuro que representa la fuerza de un candidato jóven como Andrés Arauz. Basta con ver su Plan de Gobierno (wikiplan) que propone “retomar la integración regional, particularmente la UNASUR y CELAC, para un ejercicio pleno de los derechos humanos en la región”, a la vez de “consolidar y profundizar la ciudadanía suramericana”.

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La Ciudadanía Suramericana significa una visión estratégica donde las y los ciudadanos tengan derechos por el simple hecho de ser ciudadanos/as de algunos de los doce Estados Miembros del bloque. Busca dar un nuevo sentido a la integración, posicionando la movilidad de personas como uno de los objetivos centrales, algo que la globalización no favoreció, sino que obstaculizó. Si se añaden estos objetivos a las agendas de integración para la cooperación económica, y en temas como infraestructura, defensa, seguridad, entre otras, serán claves para el desarrollo porque lo regional no reemplaza lo nacional, sino que lo fortalece.

Debemos reconocer que no hay posibilidad alguna para nuestros países de superar los efectos de la crisis actual- que fuera visibilizada y profundizada por el COVID 19- si no nos integramos. En este sentido hay una agenda positiva en UNASUR, así como una Sede, estatutos e instituciones que tenemos que recuperar de inmediato. No es cuestión de crear nuevos organismos de integración sino de poner a funcionar lo existente en un formato que represente a todas y todos.

En términos concretos significa, entre otras cosas, retomar proyectos como la compra y producción conjunta de medicamentos, hoy esencial en tiempos de pandemia; promover la movilidad académica (reconocimiento de Títulos);científica; tecnológica; productiva; socio-laboral (reconocimiento de aportes de los trabajadores);deasistencia consular, entre tantos otros.

Uno de los efectos de la pandemia, es haber demostrado la necesidad de la integración mas allá de las ideologías. Los ejemplos de cooperación logística entre Argentina y Bolivia para la provisión de vacunas, entre Argentina y Méjico para la producción de vacunas, o entre Venezuela y Brasil en materia de insumos hospitalarios, son algunos de los ejemplos. Adicionalmente, en el plano multilateral la necesidad se centra en contar con una estrategiageopolíticapara posicionarnos como bloque en un mundo cada vez más multipolar que representa una oportunidad para nuestros países.

Los gobiernos progresistas deben tomar la iniciativa de levantar con fuerza la bandera de la integración y emprender liderazgos capaces de negociar, persuadir y consensuar los acuerdos necesarios con todos los países de la región. Precisamos continuar reparando las deudas históricas de nuestros pueblos que garanticen modelos de desarrollo económicos, sociales, ambientales con la gente adentro. Seguramente Ecuador volverá a ponerse de pie a partir de este domingo, así como ya sucedió con Méjico, Argentina y Bolivia, lo que será fundamental para poner la Patria Grande de pie.

Sin dudas la victoria de Andrés Arauz será también de toda la Patria Grande para alcanzar este objetivo que no sólo anhelamos, sino que demandan nuestros pueblos.