Tras una sucesión dramática de recambios de gobierno envueltos en casos de corrupción, abuso de autoridad y denuncias penales, Perú celebrará el domingo próximo sus elecciones presidenciales y legislativas, ante una sociedad a la vez desencantada y demandante, que no demuestra particular inclinación por ninguno de los candidatos que se presentan.

El bajo nivel de intención de voto de quien lleva la delantera, el exdiputado de Acción Popular, Yonhy Lescano, y la cercanía del resto de los contendientes, anticipan una ajustada definición en segunda vuelta con final abierto. De un total de 18 postulantes, Lescano lidera la tendencia con apenas el 12,1% según la última encuesta de Datum publicada por los medios locales. Detrás de él, cinco candidatos se disputan el segundo puesto, sin lograr superar la barrera de los diez puntos. La que más se le acerca es Keiko Fujimori (7,9%), hija del expresidente detenido, exdiputada y dos veces candidata a la presidencia con llegada al balotaje. La última fue cuando perdió ante Pedro Pablo Kuczinski en 2016. Otros dos candidatos se le acercan casi al punto de empate. Son el exfutbolista George Forsyth (7,4%) y Rafael López Aliaga (7,2%). En la lista, los siguen Hernando De Soto (6,5%) y Verónika Mendoza (5,7%). Más allá de figurar última en esta lista de posibles segundos, Mendoza cosechó cierto favoritismo en el público gracias a los últimos debates televisados, en que varias encuestas determinaron que había sido la “ganadora” del intercambio por amplio margen. Mendoza además es miembro del Grupo de Puebla y es la primera vez que un integrante de ese encuentro de líderes populares de Iberoamérica se presenta como candidato en Perú.

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En un simulacro electoral realizado también por Datum, los candidatos obtuvieron porcentajes de proporciones similares. Restando votos nulos y en blanco, Lescano recibió en esa proyección el 19% de los votos válidos.

Considerado en algunos perfiles como de “centroizquierda”, Lescano pertenece a un partido de tradición liberal y con muchas gestiones presidenciales en la historia del país. Uno de sus miembros más destacados es Manuel Merino, quien ocupó la presidencia durante cinco días en noviembre del año pasado, tras la destitución de Martín Vizcarra. Por su promoción en la salida del entonces presidente, que a su vez había reemplazado al renunciante Kuczinski, Merino es acusado por sectores políticos de ser parte de un golpe institucional. También le atribuyen responsabilidad en la muerte de dos manifestantes en las protestas desarrolladas durante los días de su presidencia.

Quien suceda al actual presidente interino Francisco Sagasti enfrentará un país cuya economía está en recesión y su moneda en proceso de devaluación, como consecuencia de la pandemia. En un país de 33 millones de habitantes, se registran más de 1,5 millones de contagios y los muertos superan los 52 mil. Como medida de impacto, el país entró en un estricto confinamiento durante los días de Semana Santa cuando registraba un nuevo récord de contagios diarios cercano a los 13 mil. «